Steve Jobs y la muerte absurda

Steve JobsEste será un post bastante irregular a lo que se leerá en este blog así que mis disculpas de ante mano.

Muchos de ustedes los que son fanáticos de las tecnologías y en especial de los productos desarrollados por la Apple han de saber quién es el sujeto llamado Steve Jobs. Ese sujeto que se ponía camisas de cuello de tortuga, mahones, espejuelos. El tipo es una especie de neo-nerd pues tu sabe sque es nerd pero la facha como que no va. Algo así como Booger en la película de Revenge of The Nerds pero sin lo puerco. Bueno pues el señor Jobs ha revolucionado el mercado de la tecnología en especial el área de las computadoras, los móviles y el entretenimiento. Quizás no sea el inventor de ver internet y escuchar música desde un celular pero honestamente no ha habido semejante boom desde que la Sony tiró los Walkmans.

El tipo no era santo de mi devosión. Siempre lo noté como un sujeto bastante cínico, prepotente y a veces, hasta coprófago (búsquenlo por la internet). Pero yo soy de ese tupo de personas que doy al Cesar lo que es del Cesar. El sujeto ha influcenciado el mercado a un punto tal que yo lo veo antes y después del iPod. El sujeto se fajó para tener su fortunita que es de aproximadamente $5.5 billones de dólares lo cual es como 12 vidas de las mías sin gastar un centavo. Estoy acomplejao’… whatever…. siguiendo con la línea, el sujeto tiene su fortuna que se la trabajó. No obstante hay cosas que ni el mayor dinero del mundo te puede ayudar.

Con el dinero puedes tener múltiples cosas. Una casa que raspe los cielos, carros de lujo, una compañía, una cuenta de banco tan brutal que puedas vivir de tus propios intereses. Bueno, la necidad de trabajar sería hasta opcional. N obstante, de todas las cosas que puede dar el dinero incluyendo la felicidad (el que me diga que el dinero no da felicidad está soñando en pajaritos preñaos’ porque ustedes amarían tener $5.5 billones en la ATH) hay algo que de seguro no te puede comprar: Vida.

 

Steve Jobs ha padecido de un mal bastante severo que es el cancer de páncreas que es, según muchos, sumamente destructivo el cual son muy pocos los que sobreviven al mismo. Steve sobrevivió a una operación del mismo tiempo atrás. No obstante corren los rumores que el problema no se fue por completo sino que lo ha vuelto a adquirir y dicen los doctores que le preguntan sobre el tema que la condición de salud del billonario está al nivel de que le queden aproximadamente 6 semanas de vida. Esto me pone a pensar en que la muerte es tan sencilla a veces suena absurda. Ponte a pensar, cuánto hay que sacrificar y trabajar para llegar al nivel donde está parado el señor Jobs. Hay que joderse chavarse como un titán para ser considerado lo que el tipo es hoy. No me refiero a ser billonario sino a una de las mentes predilectas en el campo de la tecnología y del negocio. Eso compañeros es algo que se cultiva. no es como aquellos que nacen en sangre azul y tienen todos los lujos, la gloria y más de la mitad del trabajo hecho sino que se trata de una persona que va de cero a ser grande en la vida. Entonces dices ¿para qué? Para abandonar el mundo así, de momento. Sin ningún “blaze of glory” ni alguna pendejá así.

Me pongo a refleixionar sobre esto, lo que le pasa al Jobs y me pregunto a mi mismo si he vivido realmente la vida como realmente hay que vivirla. Si he tenido una vida de calidad. Mi respuesta es ambigua: Puede ser. No obstante No quisiera esperar a tener un accidente o que me llegue una enfermedad terminal para poder entonces tener una respuesta a esa pregunta o peor aún, comenzar a cuestionarme la mencionada interrogante.

No soy persona creyente ni me interesa serlo, no obstante les quiero dejar un mensaje a todos aquellos que lean este blog: Vivan la vida al máximo. No la desperdicien en trivialidades y malos ratos pues no sabes cuando te llegue el momento de dejar este mundo y abandonar un trabajo malogrado en el mismo. Se buen amigo@,buen hij@, buen espo@,  compañer@, buen amante. No importa lo que hagas se el mejor.

Recuerda que la verdadera muerte no es la que el doctor certifica sino la que la historia olvida.

¡Pórtense bien!