El Hijo de Puta que hay en mí

Todos nosotros somos personas las cuales tenemos múltiples personalidades. Esa mierda de que la gente que es bipolar son las únicas que padecen de esta mierda es falsa. Todos influimos de maneras muy distintas a la hora de demostrar qué y quienes somos. No necesariamente el hecho de que yo me considere una persona feliz significa que realmente lo sea. Quizás dentro habita un depresivo que se quiere volar la tapa de los sesos con una escopeta y dejar la pared de la casa decorada con cantitos de cráneo y encéfalo. (mmm me relambo). ¡Cojones, es! El ser humano siempre ha sido una criatura extraña y abstracta el cual siempre tiene formas de demostrar sus sentimientos y tiene ese poder único de poder demostrar estos sentimientos y proyectarlos en el mundo.

Pero este blog no es para educar a la gente con palabrería técnica. Aquí estamos para hablar la mierda como es. Yo soy de los que piensa que todo el mundo tiene un hijo-e-puta dentro de sí. Solo basta con que a uno le opriman los botones que son en el momento exacto, a la hora exacta para que uno actúe y se dedique a ser todo un patea culos. Todos tenemos ese rinconcito oscuro dentro de nuestra alma. Ese rincón es donde podemos contener a ese otro yo que está encadenado. Loco por salir. Ese yo alterno que lo que quiere es desfogarse y cobrar cuentas a todo mamabicho que nos ha hecho un daño en nuestra vida.

Ese hijo de puta que está dentro de ti, canto de cabrón, es como un bebe que se alimenta, solo que este bebe tu no le vas a dar teta, so pendejo, sino que se alimenta de otra forma. Se alimenta de algo que le llamaremos energía negativa. ¿Qué culo es eso de energía negativa? Pues sencillamente estas pendejases que te pasan en el día a día que realmente te amargan la existencia. La Energía Negativa se compone de tres cosas:

  1. Pendejería: Que es cuando la gente actúa como que changa y en la lenta. Pajuatos que se hacen los pendejos para salirse con la suya.
  2. Cabronería: Cuando te da dolores de cabeza y migraña las actitudes de tus conciudadanos (búscalo en el diccionario, mamabicho)
  3. Mariconería: Es cuando las actitudes de los individuos te caen como si Karl Malone te lo estuviera metiendo por el culo.
Toda esta mierda se acumula y es entonces cuando se convierte en la energía negativa que alimenta al hijo de puta que tenemos adentro.
Hay que tener una cosa aclarada, mi estimado lector. El Hijo de Puta que llevas en tu interior es un personaje que te quieres guardar. Quizás hasta deberías hacerlo pues éste realmente te puede descojonar la vida para bien o para mal. Tu tienes un Yo-Malo. Ese Yo-Malo lo que quiere es cabrearse y despotricar contra todos los cabrones que te quisieron joder y aunque eso suene lindo y bello siempre te pasará que ese Yo-Malo (que es el nombre alterno al Hijo de Puta que Hay en Mí) provocará daños laterales.
¿Nunca te ha pasado que te levantas con el bicho parao’ con mal humor y entonces empiezas a hablarle estrujado a tu mamá, a tu papá a tu hermanito Pepe, a tu tití, en fin a todo el mundo? Puedes decir cosas horribles como cagarte en Dios en Viernes Santo en una misa. Cosa cabrona. ¿Entiendes? Ofendiste al Padre, al rebaño, los monaguillos y a Dios y nada jode tan cabrón que la furia de Dios en tus costillas. Pregúntale a Lucifer que se cagó en quién lo hiso cuando lo mandaron a la tierra y lo volvieron serpiente para que se mamara un bicho por la eternidad. El punto es, El Hijo de Puta que llevas dentro merece que lo calmes.
¿Pero cómo calmo a este cabrón?
Pendejo no puedes. Lo siento. Si esperabas que te diera una respuesta a esto te haz mandado a joder. ¿Por qué? Porque El HIjo de Puta que tienes en  tu ser es parte de tu personalidad. That’s it! Serías todo un pendejo si lo negaras. Lo que tienes primero que todo es reconocerte a ti mismo y no mercadearte como lo que realmente no eres. Eres un tipo que sufre, so pendejo. Un tipo que no eres completamente felíz. Nadie es completamnte felíz. NADIE. Todos tenemos nuestros ánimos y ganas de pasarla bien y ganas de arrancarle las uñas con un alicate a alguien. Tu eres un conjunto de cosas.
Yo, Merdócrata soy un tipo good looking y tengo la pinga enorme.  La tengo tan enorme que hasta lo escribí en “bold” . No por eso significa que soy una persona felíz conmigo mismo 24/7. No funciona así. Yo tengo sentimientos aunque sea un pedazo de mierda, ¿sabías? No todo lo que me pasa es bueno. Me encojonan tantas cosas y la mayoría de las mismas las resuelvo con mirar al cielo y exclamar “¡Me cago en la hostia! “. No por eso la gente me odia y muchos menos me vuelvo menos ser humano. ¡Al contrario! Mucha gente aprecia a los que se defecan en el pan sagrado porque simplemente se vuelven sinceros con ellos mismos.
Moraleja. El Hijo de Puta que llevas contigo es parte de lo que te define como individuo. ¡Déjalo salir! He aquí un listado de los mejores exponentes del “Hijo de Puta que hay en mí”.
  • Danny Rivera
  • Tito Rojas
  • El Cano Estremera
  • Flor Meléndez
  • Tío Maneco
  • Luisito Vigoreaux
  • Thomas Rivera Schatz
  • Harold Camping (mención honorífica)
Estos hijos de la gran puta duermen tranquilos. Tienen el mundo bajo sus pies. ¿Saben por qué? Porque son sinceros y no se mienten a sí mismos. No hay nada más bonito en esta vida que uno estar claro en lo que es, así seas un cabrón salsero periquero de los 1970 (Héctor Lavoe RIP).
Respétate a tí mismo y contigo poníendo a Dios por delante, demuéstrale al mundo lo que eres…
Un Tremendo Hijo de Puta.