Mujeres: Criaturas malignas, cabronas y encantadoras

Cosa cabrona. Las mujeres. ¿Quién puede vivir sin ellas? ¿¡Pero quién puede entenderlas a ellas!? Un buen amigo mío me dijo que las mujeres son criaturas que “No son para entenderlas sino para amarlas y quererlas”… aunque honestamente, ese amigo mío era un bellaco malo so que no sé por qué su línea de pensamiento pero hace sentido de cierta manera. Las mujeres son unas criaturas completamente raras. Están cabronas. De hecho, están tan cabronas que sangran mensualmente por 7 días corridos y no se mueren. ¿Weird verdad? Una criatura que le pasa eso hay que tenerle un respeto cabrón. Desafían a la muerte. Ah carajo, la mujer es algo tan especial que merece su sitial especial en este blog y un post, porque así de cool soy.

Creo que todos estamos de acuerdo con una cosa en particular: las mujeres deben de venir con un manual. Este manual debe de venir con unas instrucciones a seguir el cual nos diga cómo proceder con las pendejases, gustos y cabronerías que te expone una mujer en el transcurso de su vida y cómo lidiar con las mismas. Las mujeres no son cosa fácil, compañeros. Son criaturas que hay que saber como estudiarlas para poder uno saber como cómo culo proceder. ¿Por qué una chica se pone un mahón (jeans) tan apretados que si se tira un peo hoy le sale el miércoles de la semana que viene y le molesta que le estén viendo el booty? ¿Por qué una cabrona viene y se pone un traje con un escote bien hijo de puta y se encojona porque uno le está viendo la raja entre las tetas? ¿Por qué en San Valentín te piden sencillez y amor en sus regalos y le compras un Butterfinger derretito de Walgreens y te dejan de hablar por una semana? No le veo el puto sentido. Pero la smujeres si le ven ese sentido. Te hacen sentir bruto.

El cabrón de la foto que se encuentra a la derecha está leyendo un manual para poder comprender una mujer y tiene cara de “ok, me jodí” y no es para menos. Yo puedo entender a las mujeres que la gran mayoría de los hombres de mi país, pero es obvio, yo soy Merdócrata, estoy por encima al promedio, pero tampoco puedo ser tan hijo de puta que deje en el abandono a mis colegas hombrunos.

Ellas, o sea, las mujeres se jactan de que no las entendemos y nos pelan por ello. Se reúnen como en cónclave cuando sales para la disco, Chili’s o a comer Papas Locas y son como hienas que se aglomeran para buscar una víctima y luego la atacan. Esta víctima puede llamarse de cualquier nombre, Juan, Edgardo, Jorge, tire el nombre que sea. Este sujeto será analizado e interpretado a conveniencia de la mujer que sea.  Dirán si está bueno, que si tiene el culito respingón o que si tiene una barba pendeja (cosa pendeja porque no hay nada que diga “soy hombre” más que una puta barba) y seguirán en esos menesteres.

Pero el peor enemigo de la mujer es la mujer misma. Si son como hienas cuándo hablan de hombres, cuando se habla sobre otra mujer son como putas pirañas mi hermano. Y reto yo, Merdócrata, en mi blog, que una mujer me diga que las mujeres en su mayoría no critican a otras mujeres que encuentran sobre su radar. ‘Mira que ridícula” … “¿Vistes sus zapatos?” … “Mira como enseña las tetas, que puta es”. Mierdas así dicen mi hermano. Cosa cabrona. Y ojo, que si esa mujer tiene un traje similar a una de ellas entonces están que organizan su propio pelotón de fusilamiento. Nosotros los hombres nos importa realmente un bicho eso de vernos iguales. Lo máximo que hacemos es que jodemos con el chiste ese de “mira, vamos a tocar juntos en la misma orquesta” y todo queda ahí. Cuando un welebicho se me acerca y me ve mis Jordans, lo pongo a capotear (figurativamente) y le exhorto a que las compre. That’s it! Y si las compra, entonces, implanto moda. Con las mujeres no puedes hacer eso. Una mujer quiere lucir siempre única y especial no obstante son víctimas de la moda. Es como tener a motherfucking Rambo y verlo expresarse en contra de la pena de muerte. Ya sabes, un mind-fuck sin sentido.

Las mujeres pueden ser demonias. Muchas les gusta los revoluces y los trucos. Como dice  mi Pana Gillito, pueden ser unas güireras y seteadoras. Mujeres que pueden buscarnos enemistarnos de los panas que pueden ser hasta casi hermanos nuestros de toda la vida que por tal de nosotros poder complacer a esa noviecita tan rica que tenemos tenemos que borrarlos de nuestros círculos de amistad. Peor aún cuando uno tiene amigas chicas. Si tiene un toto es mi enemiga. No mi hermano, cosa cabrona… Entonces tiene que uno lidiar con los ataques de cuernos y la pendejá. Te revisan las llamadas, mensajes de texto, te huelen los calzoncillos, las camisas. El mero hecho que tenga condones en la gaveta de alfrente del carro y tu mujer que me lees, te hayas amarrado las trompas para no poder quedar preña no significa que estoy chingando en otro lado. ¿Nunca pensaste que se los pude haber guardado a un amigo? Porque nosotros los hombres somos serviciales y como hermanos. Los condones los guardamos y nos preocupamos por la seguridad sexual de nuestros hermanos. Las diablas no comprenden eso.

Sobre las cabronas. ¿Qué decir? Le hacen honor al nombre. ¿Nunca han sabido de esas que ni comen ni deja comer? Hay unas locas por ahí que no saben decirle adiós a las relaciones. Unas que simplemente te dejaron como pamper cagao o que tu dejaste porque era una bicha contigo 24/7… pero seguramente te dejó a ti. Te dejó por múltiples razones pero lo único que le salió de la boca fue un “no eres tu, soy yo” para irse con un negro de apellido Ayala de Loiza con una pinga 4″ pulgadas mas grande que la tuya que parece un brazo de nene. Tu sabes, depre total pero reiciste tu vida. ¿Luego qué? Ella regresó y quiere reclamar lo que ella entiende que es de su propiedad: Tu pinga corazón. Pero ese corazón ya le pertenece a otra mujer y entonces es cuando empieza a arder troya. La muy puta te llama y te empieza a lanzar texto sobre “añoro tus caricias”, “recuerdo tu sonrisa” y el clásico “recuerdo la suavidad de tus bolas”…. cosas que nos hacen flaquear de nuevo. La tentación es fuerte. Ellas saben que somos débiles de carne. Dios nos hiso así 😦 ¿Qué puñeta podemos hacer?

¿Llorar?

no

¿Sufrir?

quizás

¿Recordar?

puede ser

¿Bellaquear?

si tengo suerte…

No amigo mío… llegarás al punto en donde ni amarrándote la pinga podrás detenerte. Una mujer sabe que si se lo propone, el pedobear ese de Arriaga dejaría de dar puñalás de carne con su micro-bicho y hasta metería mano con ella. Las mujeres son íntimas, únicas y sobre todo encantadoras.

Es el último tipo de mujer que vamos a discutir en este post y no por eso es que valga manos. Una mujer encantadora… uff… todos queremos tener una. Esa mujer que simplemente no podamos dejar de verla porque nos agrada como es que luce a la vista esa preciosidad de ojos celeste, esa piel tan suavecita, esos cocos bravos…. coño, es que la mujer es perfecta de por si. Yo siempre he dicho que no hay más macho que un maricón porque para aguantar un miembro de 8 pulgadas por el culo hay que ser tremendo hombre pa soportarlo. Pero lo segundo a que más te acerca a ser todo un hombre es que te acompañe esa hermosura de mujer. Cuando tienes tremendo ejemplar de hembra a tu lado tu puedes ser gordito o flaquito, mellao o con los dientes como tiburón por tus asquerosas andanas. ¿No obstante te siente tan realizado verdad? ¿Por qué? Porque ella te tiene a su merced. Pajarito… AQUI!!! te jodiste. Cuando eso pasa quién contra ella, ¿verdad? Es difícil cuando tienes una mujer que realmente te ha encantado y sabes que realmente no es para ti. Solo desearías que el Invader #1 entrara por la puerta de tu casa y te diera figa con una cuchilla de matar cerdos y que te diga al oido “mamabicho, es hora de que termine tu sufrimiento” … y pues, abrases la muerte.

Pero no todas las mujeres son así mi gente. En este mundo hay tanta variedad que es ridículo. Eso sí, esto es como cuando uno busca un artículo de internet para una clase de la universidad. Hay mucha información en tantos lados pero hay que separar entre lo bueno y lo mierda y eso es lo que pasa con las chicas. Hay que saber cuál es la que realmente merece de tu cariño y afecto incondicional. ¿Porque sabes algo? Todos merecemos ser felices, seas hombre o mujer. No queremos algo que sea incompatible. Tampoco queremos algo que sea igual a nosotros. Porque hey, si quisieramos algo igual a nosotros mejor nos hacemos la puñeta frente a un espejo. Lo que queremos es a alguien que nos complemente y del buen complemento es que nace una relación fructífera y un amor puro y genuino. Eso no te garantiza a ser feliz porque la felicidad es algo que se pone a prueba siempre. Pero qué carajo, te sentirás aliviado que esa persona que comparte tu cama es una mujer que realmente te la mereces y que tu te mereces a ella.

Ahora, mamabichos, no digan que Merdócrata es realmente una mujer que se hace pasar por macho con rostro de excremento para poder solucionar los problemas bicho-vaginales de la humanidad. (¿Oh quizás lo soy? *wink*) Solo entiendo que todo el mundo tiene derecho a ser feliz sin lastimar a nadie.

Cojan consejo chicas.