Archivo de la etiqueta: avión

Mujer Bellaca <3's Cabrón Feliz

Yo no sé qué piensan ustedes, público analfabestia que me lee pero yo creo que no hay nada más humillante en esta vida que ser un cabrón feliz. Un cabrón feliz es la máxima expresión de un hombre siendo todo un mamao el cual justifica  los cuernos que le pega una su mujer. Es todo algo inverosímil. Es difícil de creer como es que un hombre, que por naturaleza somos los que mandamos y vamos, los que tenemos los pantalones de la casa , somos completamente humillados por una criatura que sangra por la chocha cada ventipico de días y no se muere. Una criatura que tiene ese defecto biológico no debería, de ninguna manera, sorprendernos con un cuerno. No señor. Eso como que no encaja. Pero las mujeres son medias cabronas. De una mujer no puedes jamás y nunca dejarte llevar pues todas son un saco de trucos y rotos ricos para uno introducir el pene. That’s it.  Ah y eso lo digo con respeto a las chicas que leen este blog que se que son muchas. Dios, Jehova, Yavéh, Alá fue el que las creo de esa manera, defectuosas y llenas de pecado. Nosotros los hombres que estamos hechos a imagn y semejanza de Dios tenemos la ventaja de ser un tanto más “infalibles” en nuestras acciones y por más alocadas que sean siempre serán justificadas.

En un hombre el cuerno no existe. Yo nunca he conocido un hombre que pegue cuernos. He conocido hombres que se sienten desmoralizados y abusados por sus respectivas mujeres las cuales no le cocinan caliente, no le soban la tranca de vez en cuando y no les deja ni tan si quiera un besito en el prepucio. Mujeres frías que tratan al marido como mierda causando que el hombre e sienta triste y miserable lo cual entonces tiene que buscar amor y algún sitio. A veces tan cabronas se vuelven las chicas que el hombre queda tan traumatizado que preferiría probar culo (de hombre) y aventurarse al amor con gente del mismo sexo dándole el visto bueno a 8 pulgadas de pinga gruesa que entra por el esfinter y hace cosquillas en el intestino grueso. Hombres echados a perder por la infame acción de una mujer que se dedica a destruir una relación de tantos sacrificios en donde ese macho cabrío gasta dinero y tiempo para darle lo mejor a esa puta malagradecida.

Como mencionamos anteriormente un hombre no pega cuernos, simplemente busca amor donde no le dan. Necesita llenar ese corazón de afecto y sentimientos bonitos. La serpiente, perdón, la mujer, es una criatura que hay que estar, miren, siempre, jum, con el ojo hechado, porque uno nunca sabe cuando te jode. Insaciables, ninfómanas, solo pensando en chichar y gastar tu dinero, las muy cabronas pueden llegar a joderte a tal punto que pueden descojonar tu mente, incluso lograr pegarte los cuernos y tu, como buen mamao, justificar los mismos. Usted no puede ser tan mamao. Si, que son lindas; si, que son chichables;  eso es cierto pero jamás, pero jamás caigas en la trampa. Mi perrita es bonita y no por eso dejaría que me meara la alfombra. Tienes que estar atento a las señales y protegerte y para eso estoy aquí, buen amigo, para convencerte para que no seas un mamao, un cabrón feliz. Para que no seas el chiste de la oficina, el toro de la GOYA, el cuernú policía del Cuartel de Bayamón, el cabrón finguero de la Coca Cola, yo, Merdócrata, un hombre con no solo un bicho enorme sino con un cerebro prodigioso te ayudará a identificar si eres un cabrón feliz y de esa manera poder salvar a tiempo tu estatus de hombre. Porque el hombre completo no es cabrón, es hombre, mas ná.

Primero que todo hay múltiples casos de  nos ayuda a identificar al cabrón feliz. ¿No han conocido ustedes alguna vez alguna mujer que sea super puta en Facebook por ejemplo? ¿Tu sabes, esas chamacas que lo primero que buscan es querer salir y janguear con uno sin saber un bicho de ti? Tu quizás como hombre te importe un bicho porque tu sabes, tienes el pingo como avión y la crica la vez como una Twin Tower y te quieres llevar todo de por medio. ¡Eso está excelente! Ahora bien, tienes que estar atento porque cómo es que una chamaca te está sacando a salir así de la nada, sin conocerte un chispito, tener una conversación extensa ni nada. Los hombres somos más satos y tenemos el permiso divino para hacer eso pero que esa dinámica venga de una mujer pues, jum, no se, me huele a mi rostro. Yo no confío. Muchas mujeres se hacen de rogar y si le dices simplemente un amague de salir contigo te dicen que “algún día“, “hay que ver“, o “¡prefiero dejarme hacer un fistin por Freddy Krugger!“, bueno, a menos así pasa con migo. Cuando toda esta mierda sucede ¡Ten cuidado¡ Yo siempre he pensado que es porque está loca por desquitarse de su marido. Las mujeres son tan buenas como ellas quieran que sean pero no son para nada tan fáciles de conseguir a menos que tu seas un tipo super labioso, pero que venga de ellas la bellaquera de primera instancia, chacho, mucho ojo.

Me da pena y mucho el hombre que sucumbe ante esto. A mi me ha tocado vivir cosas similares y he visto cabronas que gustan tirar maíz a gente. Hey, se que aquí hay una cabrona que lee las mierdas que pongo que es loca haciendo eso y yo se quién es y ella sabe quién es y le gusta bregar en esa cabronería. Hey, cada cual con lo suyo pero no joda al hombre. Yo me salvé de esa cabronería porque soy un tipo con un bicho no solo enorme sino que con una mente sumamente privilegiada. La cabrona flirtea como el diablo y loca con que uno la saque a pasear sabiendo que su marido es policía y yo como que coño, cabrona, respeta a tu macho que el pobre hombre anda quemándose las pestañas 24/7 cuidando a la gente de los delincuentes como Baby Rasta que hay por ahí. Pero ella no escarmentaba, ni pal carajo. Un día la confronté o mejor dicho la confrontamos entre varios y ella se fue de culo diciendo que ella no le es infiel al marido, que ella no es así. Yo no sé, viste, ero si la mujer mía le bellaquea a otro macho yo lo considero una infidelidad. ¿O acaso hay que esperar a que un tipo le meta el bicho a tu mujer para que sea entonces infiel? No mi hermano. No rayemos en lo ridículo. Usted mujer jode estando casada y con tan solo bellaquearle a otro usted está faltandole el respeto a su marido, más cuando usted está casada y juró lealtad y fidelidad a ese cabrón hasta que la muerte lo separe.

Aquí, como diría “Mi Pana Gillito”, una seteadora de blogueros por ejemplo:

 

 

adivinen quien la defiende

 

 

¿Pero saben que es lo más que me jode de todo esto? El toro marido que la defiende y le hace frente a nosotros, los cabrones que la tiramos al medio. ¿Yo como que cabrón, te ando haciendo un favor y me estás pagando de esa manera? Es en esos momentos donde pierdo fe en la humanidad. Entonces me pregunto si existen personas que realmente nacieron para coger cuernos. Mi respuesta es no sé. Pero si sé que hay profesiones en donde si no te cuidas puedes terminar viendo más cuernos que en las Fiestas de San Fermín. He aquí una lista de los mismos:

  1. Policía: Jodido día y noche resolviendo crímenes, librando las calles del mal o hablando mierda en una patrulla con el  compañero tuyo de trabajo lejos de tu casa tu mujer bellaquea en Facebook y le hecha maíz  a basuras de la internet como yo.
  2. Soldado: Igual que el policía pero peor porque el cornú anda miles de millas cogiendo tiros o varado en un portaaviones con la foto de su mujer en mano mientras ella coge pinga por ese culo.
  3. Guardia de Seguridad: ¿Rompiendo noche y haciendo horas extra para llevar el sustento a la casa? No te preocupes por comprar leche porque el vecino se la provee de gratis.
  4. Misionero: No es una profesión pero si estás metido en la iglesia y haces el rol de misionero por muchos países del mundo yo solo te digo que mientras tu te pones a orar con el prójimo, el prójimo pone a oral a tu mujer.
  5. Piloto de avión: Mano, tu estas piloteando un avión de cuchocientas toneladas haciendo escalas en sabrá Dios cuantos países sin darte de cuenta que la mujer tuya hace escalas en cada bicho del vecindario.
  6. Estudiante de Leyes: ¿Estudiando para la revalida de abogado? ¿Dónde está tu chica? El juez le anda metiendo con el mallete por esa crica.
  7. Luchador: Viajas por toda la isla cogiendo cantazos de hombres en ropa interior mientras que a tu mujer le andan aplicando la figura 4 en El Bambú.
  8. Galán de Lechonera: ¿Crees que eres el único cabrón que le pega cuernos a una mujer con una cuarentona en tu Chinchorro de preferencia? Sorry my friend. Mientras te bajas el Frangelico otros te bajan la mujer, cuernú.
  9. Mecánico: Cuando le dedicas más tiempo a tu mierda de Datsun que a tu mujer, de seguro que aparece un cabrón que le hace cambio de aceite y filtro.
  10. Bloguero: Honestamente, es la estaca de amarrar al más cuernú. Todos son cuernús menos yo, claro.

Hey mi gente solo mencioné a 10 pero hay un montón que pueden cualificar para esta mierda. Yo solo le digo a usted que si la mujer suya le anda pegando cuerno, por favor, sea precavido. Si eso está pasando mándela pal carajo pero al memento. No se ponga a pensar usted en los bellos momentos y en justificar los cuernos que le pegó su mujer. Usted luciría como el más toribio de su vecindario. A cualquiera le puede pasar tener a una pareja infiel, pero, lo que no puedo dar es un macho que de una justificación a su estatus de cabrón. Simplemente no puedo.

¡Mamabicho! No defiendas a tu mujer. Tu mujer se supone que te mime y te rose al menos una vez en semana la pinga y que cada día 15 de cobro te de el culo (de mujer). Ley natural de vida. Se supone que te bellaquee ella no que le bellaquee a otro. Pero si tu estas dispuesto a ser coronado porque tu entiendes que ella simplemente cometió un error o porque TU fuiste el que causaste esta cabronería, entonces y con honestidad te digo, que no debes vivir en este plano existencial. Agarra tu revolver, colócale una bala en el chamber y pinta te rojo y materia gris la sala de tu casa no sin antes anotar en un papel con lágrimas lo muy poco hombres que fuiste y que amas a tu mujer tan cabrón que prefieres matarte y dejar que otro se la chiche mientras disfruta parte del testamento, bienes y dinero mientras tu descompones siete pies bajo tierra, no sin antes pedirle al forense que por favor cosa la boca de tu cadáver para no gritar cuando los gusanos te coman el culo.

Es el consejo de su amigo inexistente; Merdócrata. Mándala al carajo o muérete, pelabicho

**Gracias a Manolo El Gallo y ciertos individuos que ayudaron a destapar seteadoras para este post.**

Cromosoma 21 mis putos futuros hijos

Mi gente hoy ando trasnochado esta madrugada luego de empeparme con un medicamento que ni recuerdo que culo era con alcohol para poder dormir y me siento tan pesado y tan pendejamente mal que deposité el culo en esta silla para poder contarles a ustedes de una mierda que me pasó a mí años atrás a principios de los noventas. Esta mierda me vino a la mente gracias al puto sueño que tuve mientras dormía y que aprovecharé en estos momentos para poder contarles la historia de lo que me pasó a mí, no en el sueño, el sueño fue bien pendejo, sino lo que pasó realmente en ese período de mi vida tan echado a perder en donde su amigo inexistente Merdócrata hacía de las suyas antes de que internet fuera lo más cool y radical en Puerto Rico.

Primavera 1991, todo estaba cool, o al menos eso pensé yo. Rosselló se perfilaba como candidato a la gobernación de Puerto Rico, nuestra isla era una bomba de tiempo de maleantes a punto de salir a brote, las chicas empezaban a chichar como güimos desde las escuelas intermedias, el underground y hablar de culos, cricas y bicho era normal en la música y los nenes colgaban cintas en las ramas de los árboles para crear un “arbol de la esperanza” esperando que los soldados que iban a Iraq regresaran con vida (y con el bicho sin anthrax). Yo, estaba en ná, pero cuando no. Siempre en la mía, buscando hasta por debajo de las piedras a la próxima chica pa’ yo mandarle bicho. Estaba bellaco, quería chichar. Tenía esa mierda de que siempre me levantaba con el bicho parao’ y aunque me jalaba una casqueta matutina para resolver como fuese, siempre tenía la mierda de no quedar satisfecho y entonces es cuando tenía esa necesidad de salir de mi apartamento, prender el carro y buscar por ahí la jeva más puta que pudiera conseguir.

Soy un tipo labioso. Creo que es una de las cosas que a mí más me cualifican. Puedo tildar de puta, cochofle y cuero a una mujer y más bellaca se pone la cabrona. ¿Por qué? No sé. Quizás es que mi bicho se marca tanto por encima del pantalón que ellas le hacían caso omiso a lo que decía mi boca y escuchaban más a mi pinga y esta pinga lo que decía era “puta, te quiero partir”. Creo que eso fue lo que pasó cuando conocí a esta chamaca en una gasolinera. Uff, ¡Pero qué hembra! Una chica ahí petite en su punto, con unos cocos bravos y redonditos, mahones Pepe que dibujaban un nalgaje cabrón, cabello castaño largo y lizo, ojos café achinaditos.  Puñeta, que tronco de hembra. Empecé a hablar con ella y eso y ella me menciona que ella trabaja en esa gasolinera hace unos meses porque necesita costear el pago de su carro porque estudiaba para algo que no me acuerdo si era Administración de Empresas o Contabilidad… una mierda ahí. La cosa es que la invité a salir par de veces. La tipa no era una cosa de otro mundo, pues no era una Miss Universo ni una cosa por el estilo. Digamos que una girl next door pero con buenos atributos, yo como que la llevaría a comer mantecados o algo así, supongo.

El tiempo pasó y ya me asqueaba ir al cine y le dedicamos mucho a la chichaera y al vacilón. A la tipa le metía el bicho con gusto y ella siempre me pedía más. A veces ella cogía el bicho mío y lo ponía directamente en su hueco anal para que se lo emburrara. Cosa cabrona, pero más cabrón era el ver a ella sacarse el bicho mío de su culo y volverlo a mamar. ¿Uff, a quien no le para el bicho esto? No me podía quejar del sexo, de eso estamos claro. Pero poco a poco el sexo llevo a otras cosas y esta tipa no era de esas que solo quiere chichar y ya sino que estaba empeñada en que tuviéramos algo más allá. Es algo que no tengo en mis planes casi siempre que meto pinga a una mujer, pero qué carajo, una mujer que daba el culo quizás valía la pena. Aparte era los noventas, eso de mujeres dando el culo no estaba aún de moda. Anyway, la historia sigue con esto de que ella quería que me relacionara más familiarmente y que tuvieramos una formalidad de pareja, so me invita para su casa.

¡Vaya casa! Era una de esas casas con muchos cuadros y temas boricuas. Que si un Albizu por ahí, un Betances por acá, música de salsa de la vieja guardia y un afiche bien cabrón de Ismael Rivera que cubría una pared casi entera. Ella me dice que tomara asiento y que sus papás no estaban. Yo me estaba amolando el bicho, tu sabes, chingar bajo la presencia uno de los máximos exponentes del perico como Ismael Rivera no se da todos los días. Ella me ofrece un vasito con agua. ¿Agua? ¡Qué cojones! Pero lo que sea por echar un polvo. Le acepto el agua, me la trae bien fría y ella me dice que espere un momento que va a atender un asunto. Se marcha de la sala y suba unas pues su casa es de esas de dos pisos y yo, ingenuo (y bellaco) al fin pensé que se estaba preparando nuestra noche de sexo desenfrenado. Pasan como 5 minutos y de momento escucho como si un objeto de vidrio se hubiera roto y unos gritos. ¡Me preocupe! Me acomodé el bicho bien en el pantalón y subo las escaleras y sin abrir la puerta donde estaba mi chica escucho unos gritos de hombre blasfemando y diciendo “ME CAGO EN LA OSTIA NO MÁS CHEF BOYARDEE!11!, fuckin Puta!1“, quise entrar a la fuerza, no dejaría que un welebicho le hablara así a mi jevita y cuando abrí la puerta me encontré con semejante aberración de dos patas que me mira simpático y saluda diciendo…

“¿Quiéres fumar?”, mi hermano para qué fue eso. Solo a mi chica se le ocurre vivir sola con semejante espécimen. Yo me asusté. Ella me lo presenta. Me dice “El es José, mi hermanito especial”. Yo no sabía ni donde poner la cara. Tenía miedo a la reacción de semejante monstruosidad. Yo te digo que nunca me sentí tan incómodo en mi vida cuando ese ser “humano” se me acercó y me dio un abrazo y un beso de cachete. ¡Trágame tierra! ¿Qué podría ayudarme a salir de esta mierda? Sencillo, los gritos de 2 voces de muchachos con un impedimento del habla. Cada uno de ellos hablando de comerse el culo el uno a los otros y mi pareja con cara de molesta.  Va hacia la habitación y qué se encuentra, imagínate, proyecta en tu corazón lo siguiente, imaginate dos de los seres más jodidos por Dios. “Personas” que era más humanitario colocarle cianuro en el bibi para ahorrarles un sufrimiento por parte de la crueldad que recibe este mundo. Hombre, yo siendo el doctor a cargo del parto de estas criaturas de mierda dejaría un revolver con 3 balas para que se llevara fuera de este mundo a esos 2 putos hijos hijos que jugaban Ninja Gaiden en el Nintendo de ellos y una bala para la madre para que acabara con ese sufrimiento de traer a esas 2 bestias de la noche en el mundo.

Los otros dos muchachos se podrían describir de una forma muy abstracta, eran gente que simplemente no se veía bien. Yo solo puedo utilizar imágenes para que ustedes, cabrones, tengan idea de más o menos como se veían estos cabrones.  Uno de ellos se parecía al malo de Robocop cuando le calló tóxico y quedó hecho mierda y el otro hijo de puta a Toxic Avenger.

 

Tu me entiendes, yo no me sentia cómo con tanto adefecio a mi lado. 3 bestias horripilantes emparentadas y pasándola cabrón. El distrofiado que gritaba por los Chef Boyardee entro a la habitación de los hermanos físicamente descojonados y se puso a obligar a sus hermanitos a que le diera breik de jugar también, y yo parado en una esquina de la habitación mirando lo que estaba pasando mientras que mi chica estaba preparándole Chef Boyardee a su hermano en la cocina porque el cabrón estaba muy selectivo. Vi entonces algo que colmó mis límites, inclusive las del merdo. Uno de los chamacos se puso como loco, viendo a su hermano tratando de pasar una de las tablas de Ninja Gaiden y se puso no se cómo, como que bellaco y se bajo los calzones y comenzó a tocarse la matraca y el otro hermano empezó a hacer esa mierda y el que estaba jugando se le estaba parando el bicho y yo como que ok, pérate, en este cierculo de cromosomas descojonados y patería incestuosa yo no cuadro, e hice algo que jamás hago: medité.

Pensé cómo culo sería mi vida con una chica como esta en donde yo tendré que hacerme responsable de estos tres sub-humanos cuando sus papás fallezcan. ¿Merezco vivir la vida así? Con un miedo a preñarla y tener hijos propios que me salgan tan descojonados como sus hermanitos de mierda? Yo no quiero hijos feos, fuck, pal carajo los hijos, yo no quiero un embarazo no deseado y el nene que tenga sea más feo que una cagada en Dios en Viernes Santo. ¡Deja eso! Yo soy Merdócrata, el escombro #1 en la red pero en esa década yo era Merdócrata, el escombro #1 de Bayamón que valoraba el bicho y sus espermatozoides con mucho recelo. Así que no pude más, mi mente me traicionó. Decidí que lo mejor era irme de allí. Baje las escaleras, la vi a ella por última vez. Estaba calentando los putos espaguetis y el bicho se me paraba. Pero no puedo hacer nada más. Hice un retrato mental y lamenté no decirle un adiós. Un deseo. Un te quiero. Simplemente abrí la perilla de la puerta que me llevaba a ese mundo exterior y escapé a la realidad.

Hoy por hoy no recuerdo en qué parte de Bayamón es que sucedió el evento. Una gran casa blanca en la Urbanización Estancias de Cerro Gordo. Si, creo que allí fue. Si conoces el lugar, revisa, ten cuidado, aún no sé si sigue ahí. Yo no quiero volver. Me pregunto si aún llora mi partida mi querida.

Quiero olvidar…

Días después tomé un avión y a Barcelona me encomendé. Una noche olímpica de sexo desenfrenado y crica hispánica encontré.

Pero eso, mis amigos, eso es otra historia…