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Cabeceando, mami, cabeceando

Acabo de llegar de uno de los momentos más ricos que me han tocado vivir desde que me abortaron en ese baño to’ cagao’ de Canton Mall. Estoy en casa, sin camisa, con el pecho pelú y el bicho hecho trizas. No es para menos. Acabo de pasarla cabrón con mi “amiguita” bloguera. Tengo dolor en los muslos, las caderas me rechinan, el cuello mordido y unas ojeras como las del puto Beetlejuice. Así es el sexo que practico. El sexo del dolor. NO le meto un puño en los dientes a mi jebita pero le tengo que dar duro con la pinga porque ella es mi motivación. Ella es mi maquinita de placer. Lo digo, no tengo miedo. Esto es lo mejor que me a pasado en la vida en estos últimos meses donde me la pasaba pajeándome viendo fotos de un ex amor que se fue a perder; digo, eso y las fotos de las múltiples cabronas que puedo ligarme en Facebook y en la red.

Soy un hombre agradecido. Estoy reviviendo placeres aumentados a la octava potencia y ahora mismo no hay quien se meta conmigo. Soy todo un jodón y vivo una vida de ensueño. El ensueño del tener la mujer más comprensiva del mundo para socializar y la hembra más fogosa en la cama para poder chichar solo muestra una cosa: que el sexo es el secreto para rodo. ¡Imaginen un mundo en sexo! Imaginen las posibilidades que todos esos líderes de naciones pudieran chingarse uno a los otros sus gobiernos. Sus primeros ministros, sus cancilleres, cónsules, jefes de estado entregados a los placeres de la carne. Dignatarios palestinos e israelitas  dándose el uno con el otro por el culo resolviendo sus diferencias. Orgías candentes y exitantes de pueblos y naciones y ríos de leche y fluido vaginal corriendo por todas las calles y los campos arrasando con toda esa mala vibra que habita en nuestra jodida sociedad.

¿Por qué la gente no aprende a cabecear? Yo no puedo aprender a cabecear pues, tu sabes, soy hombre, pero disfruto el poner a cabecear a mi chica especial y toda la mierda que acabé de decir sobre las naciones y los ríos de leche y caldo de chocha me lo motiva su tremendo arte de usar esa boquita bella y esa lengua a la hora de hacer el amor. Cosa cabrona. El recibir un “fellatio” de esa mujer me abrió un mundo de pensamientos sucios, puercos y a su vez sucios. Soy un puerco de pensamiento. ¿Qué puedo hacer? Tengo mierda por cabeza, no puedes pedirme mucho, lector. Ahora bien, reconozco que no hay placer más delicioso que tener una buena hembra dándote una buena mamada. Pero hey, no cualquier mamada sino una mamada bien hecha.

Yo entiendo que el mamar es un arte que no toda mujer sabe hacer bien. Cualquiera de ellas se pueden meter una pinga en la boca pero eso no asegura que sea tremenda mamadora y a menos que seas una mellá y que mames usando tus encías (placer apocalíptico) tienes que recurrir a esa lengua aventurera. Sí, esa lengua aventurera que hace que hombres como yo, tu sabes, macho-machote con la tranca como brazo de nene se vengan como un mamao. Esa lengua que funciona en una batalla de David contra Goliat en donde el gigante (o sea el bicho mío) sucumba por ese disparo mortífero de éxtasis bucal.

El mundo debería de mamar bicho. De hecho, la vida debe de mamarme el bicho. Soy un hombre profesional, siempre ando de gabán, corbata, y me dedico a correr un país y llevarlo a la banca rota bonanza. Muchos me atacarían con el argumento de siempre de que “todos son corruptos” o alguna otro cliché pueblerino. Quizás soy el policía con un Cuarto Año de estudios con el poder de cuidar a un país y que ando amanecido lejos de mi casa, de mi familia e hijos y tengo acceso a una computadora para poderles escribirles mierda por aquí cuando me salga del bicho. Quizás soy ese maestro de escuela o profesor universitario que le deben dinero por meses luego de hacer un trabajo honesto e íntegro y que ahora bloguea agarrándose el bicho y diciéndole al mundo las realidades de la vida que no te enseña una escuela o universidad.

Soy la mierda que tu cagas, la que flocheas y consideras inservible por el mero hecho de que salió de tu culo. Déjame decirte que soy todo lo que te comiste. Solo que la mierda que comiste no ha pasado por tu boca. Esa mierda que me compone no es otro cosa que tus desechos de ideas, pensamientos absurdos que no te atreviste a decir porque te daba miedo sincerarte. Lo que evitaste decir para caer bien en el trabajo. Lo que evitaste decir para que tu pareja te correspondiera.

¡Tu me debes mamar el bicho! A mi me maman el bicho porque me gusta. Porque me excita. Porque me agrada. Porque soy un bellaco. Tu le mamas el bicho a la vida para ranquearte con el corillo. Porque quieres ser cool y radical. Porque pensaste que era  la manera más fácil de ser alguien importante en la vida. No seas pendej@. ¿Quiéres ranquearte en la vida? Comienza a mamar aquí. Yo almenos escribo toda la mierda que quiero, me importa un carajo el qué dirán, me ligo a las jebas en la internet, soy natural. Soy yo mismo. Tu sabes quién tu eres. ¿Piensas que esto es tiradera? Jajaja, no me hagas reir. Yo no soy un personaje LOL, soy lo que tu quieres esconder. Tu eres el personaje.

¿Yo soy Merdócrata? ¡Tu eres Merdócrata!

Yo me enrollo las mangas y destapo tu realidad. ¿Tu? Tu simplemente cagas.

Como diría Miguel De Cervantes, “Mamadme el bicho“.

Irene: El Huracán con Síndrome de Down

Hola mis putas. Quería reservar este momento tan especial para mí para poder dedicarles un mensaje de amor, y de preocupción ala vez. ¿Por qué de amor? Porque los amo a pesar de que solo me acuerde de ustedes cuando voy a cagar o cuando chequeo las fotos de ustedes en bikinis cuando me agregan por Facebook. Preocupado por el hecho de que estamos viviendo en momento sumamente difíciles en donde el gobierno de Puerto Rico, liderado por el cabecilla Luis Fortuño no sabe un bicho en como bregar con situaciones de emergencia. Este blog no es político y de nuestro Gobernador no diré otra cosa que no sea que desearía que muriera cagando. Soy una persona religiosa y de altos valores como para dedicarme a la tiraera política. No es mi estilo. Para eso estoy yo aquí, para llevarles un mensaje claro, de altura y que se pueda comprender.

Me jode la desconfianza que tiene el pueblo de Puerto Rico con los que se supone que están aquí para protegerlos y servirles y no me refiero a la policía de Puerto Rico. Me refiero a los hijos de puta que están en el gobierno dentro del capitolio (menos los janitors, ellos son afuegoy no merecen el odio de nadie, menos Paco. Paco, tu me mamas el bicho). Pero para eso vengo yo aquí. Porque soy el Chapulín Colorado de la blogósfera boricua. Donde me nececiten ahí estaré. Si se te expota la goma, cágate en la ropa, ahí estaré; cuando estés bellaca, cágate en el matress, ahí estaré y si te tiras fotos desnuda y me las mandas a mi e-mail merdocrata@gmail.com con la dirección de tu casa, ten por seguro que ahí estaré.

Es mi deber patriótico el estar presente en tiempos en donde se que la familia puertorriqueña sufre por el paso de un temporal tan welebicho como lo ha sido Irene. Un huracán con Síndrome de Down porque todos los efectos vinieron luego de que esta pasara. Son cabronerías de la madre naturaleza. Yo soy un tipo que vivo donde me caiga la noche. Digamos que me guillé de tortuga ninja y por razones que no vienen al caso salí de esa alcantarilla, con hedor tan peculiar que tiene la mierda humana y me encontré que Puerto Rico seguía hecho mierda y la gente… no sé. La gente ranqueándose de welebicho. Yo lo que vi fue gente desesperá porque oh Dios! Tenían que salir a trabajar.

Yo no sé en donde culo yo estaba viviendo. Esto era Japón o Puerto Rico. La gente desesperada porque los cabrones de la PEPSI los mandaron a llamar porque tenían trabajo el mismo puto día que pasaba la tormenta. Otros como los de los fast food estaban desesperados y tuvieron a sus empleados hasta tarde en la noche para que luego fueran a sus casas a guarecerse y preparar sus cositas por el posible paso del huracán. Yo lo que me pregunto es que tan pendejo tiene que ser usted para darte a ti mismo menos valor que tu trabajo. Mira, pedazo de mierda, a McDonnald’s tu solo eres un número, a Pepsi, Cola Cola, Walmart, etcétera le importa un bicho si estás bien o no, o si tu casa se va por el río, para ellos eres solo un número y eres desechable. Tienen gente de más para suplantarte y el papel de culo es tan necesario como tu: solo para cuando te quieres limpar el joyete, luego, se olvidan de ti.

Hey, y si esa va a ser la mierda del día a día en este país mientras pasa el huracán, entonces, regresemos a lo básico mi gente. Supervivencia . Yo les recomiendo a todos ustedes que velen por ustedes mismos. Que se embarren en vaselina y le haga caso omiso a esa mierda que dice el gobierno. Mire, ya que estamos sincerándonos hablemos claro. Se que ustedes son de los que les preocupa quedarse sin luz ni agua por semanas desde que vivió la experiencia de Georges y de ahí pa’ lante sabe lo que es morirse de un aburrimiento cabrón. No lo culpo. En mi casa pasaron 60 y pico de días que no teníamos luz. Me sentí como el puto Tom Sawyer, me cago en la madre de Manny Colón. No es una experiencia que me encante para nada. El zumbar de los mosquitos mientras intentas dormir, el calor en tu cuarto y bañarse con cubito recogiendo aguas con gusarapos y/o larvas de mosquito de un drón, la puta planta eléctrica que si no se te jode, te come la cuenta de banco y si no se te jode ni te come la cuenta de banco tienes que estar vigilante porque un hijo de la gran puta te la quiere robar… uff… mire mi hermano, son cosas que nos incomodan como seres humanos que somos. Queremos distracciones, ¡las nececitamos! es por eso que aquí les quiero habar de las mejores distracciones ha tener dentro de la temporada de huracanes.

  1. Bebe, bebe con cojones: Si andas preocupado porque el zinc de tu casa en Cayey se vuele pal’ carajo y tu mujer no para joder, te aconsejo que te den un palo de lo que tengas en reserva. Mi favorito, Caneca Ron Llave con Royal Crown. De esa manera olvidas las penas y le hechas un polvo a tu mujer. Si te rechaza no pasará nada. Quedarás inconsciente a los pocos minutos.
  2. BBQ, welebicho: Tienes como $150 dólares en carne en esa cabrona nevera y sabes que en 3 días apestará tan cabrón como la gobernación de Luis Fortuño. Haz una barbacoa e invita a todos esas escorias que les haces llamar “amigos” y que aporten de sus carnes también. Complementalo con cerveza y te guillas bien cabrón.
  3. Comparte la extensión: Esto es táctica. Da de lo que tienes. ¿Tienes una planta eléctrica? Comparte una extensión con un cabrón (o cabrones) que estén tan necesitados como tu para que pueda conectar una nevera y un televisor por lo menos. De seguro que te ayudarán a costear parte de la gasolina para la planta y así te ahorras un dinerito.
  4. SEARS es tu nueva novia: ¿Estás bellaco y el tanto ver porno en tu iPhone o Android te comió la batería? No desesperes hijo de mil putas, pues el shopper de Sears se encargará de que estés distraido casqueteándote con furia y tu mujer tan pendeja pensará que le querrás comprar algo luego del desastre, cui cui cui, que pendeja es.
  5. No peleas de ella: Ella te diré que por favor no salgas afuera que te puedes hacer daño. Cógelo literal. No salgas afuera pa’ un bicho. Así no tienes que hacer nada y no tienes que hacer los deberes de la casa que tanto te jode.
  6. Bicho echar ropa a lavar: Sin luz ya la mujer tuya no vendrá a joderte con eso de echar la ropa a lavar y tenderla. ¿Pa’ qué carajo? ¡No hay luz y llueve!
  7. Se un hombre: Es hora de demostrar que eres un hombre mostrando esa barba cabrona de deambulante que escondes. Un hombre de verdad usa barba y el no tener agua ayuda a que andes con esa apariencia de badass que tanto haz buscado. Solo los maricas se afeitan el rostro completo pensando que son varoniles. Cuando tu mujer te meta la mano dentro del calzoncillo y te agarre ese bicho porque te ve como el hombre que no eras tu antes te acordarás de mí mientras la pones a cagar pa’ dentro like a boss.
  8. Piérdete: Digamos que tu chica con quien sale está viviendo lejos con cojones y tu tienes los cascos volados bien cabrón. Es hora de ponerte a experimentar rápido que te enteres que esa mujer esta incomunicada contigo. Rampletea, jode, bellaquea con todas las cabronas que tengas en tu comunidad si es que eres de esos hombres que no pueden estar con una sola mujer. Es tu momento de soterrar el bicho en par de cricas y darle luz a esa bellaquera que tienes entre las piernas.
  9. Semana Santa Parte 2: Así seas chamaquito y vayas a la escuela o seas un adulto y seas todo un profesional, estos días son como mini-vacaciones al estilo semana santa. ¡Gózatelo! Días sin trabajar y lo mejor es que no tienes que ir a la iglesia ni sentirte culpable de no hacerlo.
  10. Aprecia la chocha pelúa: Rompe frío mi hermano. No hay agua ni luz y la chica tuya tiene esa chocha como para que un mono se le guinde de tan pelúa que la tiene. No te preocupes. Tócasela. Dile que la tiene sedosa aunque te de asquito. Así ella querrá que la amas no importa su físico. Aparte si te da asquito eres maricón.
Bueno, eso es lo que tengo por el momento. Siéntanse cómodos en opinar y agregar cualquier tipo de tips que sirva para que nosotros los caballeros de la noche y tormentas eléctricas le saquemos partido a tormentas retardadas coo Irene: El Huracán con Síndrome de Down
¡Hasta la próxima!

¡Alerta Parabichos!

Todos hemos sido víctima, compañeros. Desde que nos destetamos de nuestra madre y empezamos nosotros a disfrutar de los plaseres mundanos de nuestra sexualidad nosotros descubrimos de todo aquello el cual nos estábamos perdiendo. Ese sentido de aventurarse a vivir la vida al máximo nos lleva a nosotros, los hombres, a estar con la pinga bien encendida y con ganas de undirla a una buena hembra que nos llame la atención. Quizás tengas varios intentos en esa noche para mojar el nugget. De ahí a que vayas a mojar el nugget son otros $20 pesos. Pero al menos lo intentaste. Las mujeres que se te negaron pues te lo dijeron y fueron frías contigo: “No quiero salir contigo, tengo marido” , “Lo siento, no se bailar”, “Hijo de puta no estaría contigo así tuvieras el miembro de Robocop entre las patas’,  ya tu sabes, los clásicos dichos que tienen las mujeres para sacarte el calso.

Ahora bien, siempre hay una mujer (o mujeres en ciertos casos) las cuales están en búsqueda de joderte una noche de joda y vacilón undiendo tu moral de hombre metiéndotela por el culo. Estas mujeres responden bajo muchos nombres: güireras, seteadoras, bichas, pellejos, cochocles, petardos, ¡pide que hay! Yo en este caso las llamo “Parabicho”. ¿Pero qué es una parabicho? Para eso estoy aquí para explicarle.

Compañero, yo soy un sujeto sumamente experimentado en la vida. He vivido muchas lunas fuera de mi casa, acompañado de botellas de Heineken sentado en la silla frente a la barra y hablando mierda con el bartender. El alcohol ha sido mi amigo incondicional y el bartenden aquel ser que me comprende y me presta sus oidos en tiempos de depresiones, desasociedo y melancolía. No obstante el bicho mío no quiere incar ni una botella de cerveza ni a un cantinero. Las trasnochadas que uno tiene acumuladas gracias a esa perra que no te quiso comprender te ha convertido en un tipo pajero. Te haces la puñeta 2 o 3 veces en la noche porque ya la mujer que tanto amaste no está contigo y tu pinga no se ha remojado en ese sabroso nectar incoloro y oloroso que solo posée las entrepiernas de una buena hembra.

Estás bellaco y solo y quieres chichar. ¡Vaya dilema! Miras a tu alrededor pero estás con la vista media nublosa por todo ese alcohol que tienes en la sangre. ¡Te jodiste bien cabrón! Pero te importa un bicho la vida y pides no solo una sino 2, 3, 4, 5 botellitas de la sabrosa verde que te hace olvidar penas. Pero un olor a perfume Escada Moonlight llega a tus narices y ves cómo se te acerca este individuo… no enfocas bien pero te le acercas un poco al rostro de esa mujer que se acaba de sentar al lado tuyo. Está rica. Tiene un rostro angelical, unos cocos bravos acompañados de esa raja que se dibuja en las tetas cuando la chica lleva ese escote pronunciado, unos muslos gorditos cubiertos por unos jeans bien apretaditos y supones que deba de tener un culo cabrón.

Te presentas. “Soy Ron Jeremy Merdócrata y tengo el bicho grande.” Ella te sonríe y se presenta a si misma. “Soy fulamita de tal, veo que la estás pasando bien. ¿Qué bebes?”. Es ahí donde te cagaste en tu madre mi hermano. Ya ella hiso su movida y tu de pendejo posiblemente no te diste de cuenta porque estabas borracho hasta las tetas. Pero qué carajo. Tu quiéres ser cortes y le respondes con una invitación a una bebida pues ella te cuestionó. ¿Qué le pides? No sé. Cualquier mierda de esas que le gusta a las chicas beber. Tequila Rose, Smirnoff Apple… un Cosmopolitan… alguna pendejá de esas. No reparas en gasto. Le dijiste que pidiera lo que quisiera y que se joda. Te costó maricón. Whatever. Ella te comienza a hablar con ese acento artificial y tonito que te enrreda en sus deseos. Son como sirenas. Las escuchar y te enchulas y cuando caes en su encanto prepárate para ser ahogado. Te llama la atención. No sabes que tiene ella que otra no. Más aún, no sabes por qué carajo una persona como tú, un puerco, lechón, jamón y pelao pudo lograr que tremendo ejemplar de hembra se sintiera atraido por ti. Pero es como decía mi tío, “El Hombre Pelao Apesta a Mierda” y yo estoy conciente de ello, no obstante yo no pienso ser el más pendejo en decirle que tengo mi dinerito contado. Pero la sigo a ella. Sigo sus labio y su mirada que llevan consigo una carga de interés brutal. Le ofreses un traguito más y ella te dice que sí y tu mamao le sigues ofrenciendo más y más y más.  Tu piensas que eres todo un macho completo, te le acercas al oido a ella y le dices con tu voz rasposa “Mami, quiéres ir a un sitio para estar solo?”.

Ella acepta y cuando vas al estacionamiento y estás abriendo la puerta de tu carro ella te detiene en seco. “¿Qué haces?”, te cuestiona la muy cabrona. Tu eres sincero y le dices “Te lo quiero meter”. Ella se hace las sorprendida y pone cara de que te quiere sacar los ojos. ‘Mira tu me confundes. Yo no soy de ese tipo de mujeres, ok? ¡Ubícate!”. WTF!! No sabes que culo pasó, solamente lo último que viste es un celaje de una bofetada que aterrizó en tu rostro y te dejó la cara llenita de dedos. Te cagas en Dios no sin antes ver como ella se aleja con su trago en la mano y moviendo el culo al compás más sexual de todos.

Te la jugaron, welebicho. Fuiste la víctima de una parabichos. ¿Cómo podemos nosotros los hombres defendernos de estas putas alimañas que pueblan nuestro mundo varonil? Aquí estoy yo para decirles y no caigan en la trampa.

  • ¡Ubícate! : Primero que todo tienes que saber de tus alrededores. ¿Dónde culo estás? ¿Qué tipo de personas frecuentan el lugar donde te encuentras? Tu sabes bien que si estás en un chinchorro de esos de mala muerte que tienen los salamis verde curándose y te sirven cerveza con mortadella las probabilidades de que veas una buena hembra es casi nula. Pero si te vas a Shannan’s te podrás ver a la juventud boricua que aún frontean de que pueden beber porque se han dadoun Cuba Libre y se sienten cool. Allí por población te darás de cuenta que hay muchas chicas y por ende, mas población de mujer equivale a más chance a que haya una población considerable de parabichos.
  • ¿Qué tan ajumao’ estás? : Es importante de que aprendas a conocerte a tí mismo. O sea, yo personalmente se cuando estoy borracho o no. Conozco los efectos que producen el acohol en mi cuerpo. Yo siento hormiguitas en la cara y tengo lso reflejos lento como si estuviera esquivando balas en el puto Matrix. No puedo enfocar bien la vista y me cuesta identificar bien a alguien. Tipo, quizás esa parabicho que se te acercó estaba más fea que la palabra zobaco, pero como estabas ajumao’ pues la vista como si fuera Angelina Jolie.
  • Malicia : ¿Para qué carajo una mujer que a penas te está conociendo está como loco pidiendo y pidiendo que le pagues tragos? ¿Por qué ser tan pendejo mi hermano. Tu no pagues tragos a nadie que no conozcas. Si vas a pagar procura que sea máximo una vez y más nadie. Máxime ten ojo por el precio de la bebida que está consumiendo la hija de puta esa. Que si quiere otro palo tiene que pararte el palo. jujú, que chistoso soy.
  • Pal carajo tus amigas : ¿Cómo es eso de que ella quiere joder contigo, casualmente te dirija hacia la mesa donde se encuentra sus amigas y las muy cabronas se la pasan mirando y secreteando de arriba pa’  bajo y la única palabra que solo escuchas es la de sus amigas pidiendo bebidas y esperando que te pongas pálido. Cuando notes eso párala en seco y lárgate de allí. Tu solo quieres tirarle maíz a una y no a varias.
  • Háblame de bicho : Una mujer que te esté tirando a más no poder y que realmente quiera tener algo contigo no debe de sentir ningún tipo de stress. Para nada, so que debes de esperar una repsuesta que vaya directamente con usted como persona que está loco por hechar un polvo. Tírate par de chistes, hazla reir y cuestiónale en su momento tu pesar. Respira hondo y dile “¿Cuándo vamos a chichar?”. Sencillo. Si se pone comemierda entonces esa mujer simplemente no espera más nada contigo. Mándala pal carajo y sácale el dedo malo y le dices “Pa tu culo!” .
  • ¿Puedo venirme en tu culo? :  Vamos a probarnos de verdad. Una mujer que sea genuinamente bellaca no se pondrá a comer mierda a la hora que tu te pones a hablar. El primer tema ponlo tú siempre y ponte al nivel subhumano y pregunta cosas que realmente la haga pensar. Yo personalmente opto por preguntarle si le gusta que la pongan a cagar pa’ dentro, que si gusta de tragar la leche y si gusta de los Golden Showers. Eso acompañado de la idea de que te gusta que se te caguen en el pecho va a demostrar de que tú realmente eres un hijo e puta y que estás en búsqueda de un bellaqueo libre de preocupaciones, reglas e intenso que no puedes controlar.
Las parabicho son creativas y amas y señoras del flirteo. Eres tu como hombre saber cuándo decirle basta a estas putas que solo te bellaequean por los tragos de que TU ERES EL HOMBRE y que Dios te dio un bicho y es para mandar. Que lo que tu quieres es poner a capotear a una jebita en tu Daewoo y aliviar tus tensiones. Eres tu el responsable de darse a respetar y de cuidar de tu propia hombría.
Hombres, que una parabicho no abuse de usted. Busque ayuda, vaya a la policía, lea mi blog, léase este post y lea los comentarios que dejarán unos cabrones y cabronas que siguen este blog. No dejes pasar la oportunidad de ser un hombre precavido. Prevención & Bellaqueo quizás suena como agua y aceite pero en ciertos casos es como Ovaltine con leche. Se mezcla bien y sabe cabrón.
No nos van a joder.
¡Putas a nosotros no nos engañan!