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La Tercera Guerra Mundial & La Homosexualidad

 

El Escarabajo, bellaco malo, desempleado e intelectual cuando se lo propone acaba de redactar, luego de meses de ausencia un artículo para el blog. Desidió hacer un escrito sobre homosexuales. ¿Por qué? Ni puta idea. Me manda un mensaje a mi correo electrónico con un archivo adjunto de su foto con speeedos, el pecho pelú y bañado en baby oil y me dice que publique esto o me somete. Yo le tengo miedo so que aquí el escrito de mi buen amigo, El Esccarabajo. ¡Qué disfruten!

 

Por: El Escarabajo (Para Merdócrata)

Recientemente he visto enlaces y artículos, en los muros de algunas mis amistades en Facebook, sobre la posible “Tercera Guerra Mundial”. Lo más que estos artículos y noticias resaltan es la alianza entre Rusia, Irán y China. En otras palabras: los que van a ser nuestros “enemigos”. Al leer todas estas especulaciones y rumores de guerras me puse a pensar muchas cosas. Entre todas las cosas que pensé quisiera compartir esta con ustedes.

Hace unos meses los homosexuales y personas que defienden los derechos de estos estaban celebrando que el Ejército de los Estados Unidos acepta candidatos que sean abiertamente gays y lesbianas. Esta celebración se debe a que los homosexuales han sido discriminados por mucho tiempo en las fuerzas armadas norteamericanas. Según personas mayores norteamericanas me han contado, discrimen en contra de los gays llegó a un nivel tan ridículo, que si el servicio selectivo durante la guerra de Vietnam en la década de los sesenta y setenta, convocaba a una persona para ir a la guerra y esta persona iba a donde un medico para que “probara” y “certificara” (hasta el día de hoy no entiendo como hacían esto) que era homosexual, pues se salvaba de ir a la guerra.

En el 1917 los norteamericanos concedieron, con la Ley Jones, la ciudadanía estadounidense a los habitantes de Puerto Rico. Muchos pensaran que esto fue un acto de generosidad, pero no fue así. La razón de esto fue que los Estados Unidos tenían planificado, en ese mismo año, participar de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y necesitaban carne de cañón para una guerra de esa magnitud. Dando la ciudadanía norteamericana a los puertorriqueños, hacían legal y legitimo el llevarse a la gente de Puerto Rico para la guerra.

Hasta la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) los afroamericanos fueron una minoría en el Ejército de los Estados Unidos que operaba generalmente en pequeñas unidades segregadas racialmente sin los mismos beneficios y derechos que los soldados blancos tenían. En el 1948 el presidente Harry S. Truman, terrorista responsable de lanzar las bombas atómicas en Japón, eliminó la segregación racial en las fuerzas armadas norteamericanas. Esto tampoco fue un acto de amor y generosidad de parte de Washington. A los pocos meses de eliminar la segregación racial en las fuerzas armadas, los Estados Unidos estaban de lleno metidos en la guerra de Corea y pocos años más tarde en Vietnam. Los afroamericanos se unieron oficialmente a los puertorriqueños a ser carne de cañón.

 

El que las personas abiertamente homosexuales puedan ser admitidas a las fuerzas armadas norteamericanas es un gran logro para la igualdad de los derechos de los homosexuales pero tampoco es algo que se debe celebrar con bombos y platillos. Si nos dejamos llevar por la política de las fuerzas armadas norteamericanas, cuando acepta alguna minoría, estos tiñen de sangre a esa minoría o comunidad que acaban de aceptar oficialmente. Ante los rumores de guerra o “Tercera Guerra Mundial” me preocupo por los hermanos y hermanas homosexuales ya que no deseo que experimenten lo que el pueblo puertorriqueño y la comunidad afroamericana ha tenido que vivir por tener que ser parte de guerras que no nos pertenecen. 

 

 

Adictos al Culo

Hola mis amigos y todos esos hijos de mil putas que me leen les habla pues obviamente el Merdócrata, tu sabe, caballero por exelencia y paladín de ua buena metía de bicho siempre. Como bien saben soy un tipo que gusta mucho hablar de la crítica social y religión y a duras penas hablo de sexo so que tenía que darle un espacio a toda esa mierda y dedicarme a hablar así sea por hoy, al menos, de bellaquera. Pero este post no es de bellaquera para que las mujeres se mojen y me manden sus cricas rebozadas a mi correo electrónico (merdocrata@gmail.com) sino para hacer un servicio público como de esos que siempre me ofrezco a dar por aquí. Porque soy fiel creyente que debo de siempre aplicar mi experiencia personal y alto niveles de conocimiento sexual y humano para el disfrute de usted. De esa manera a la hora de que usted meta mano con una mujer no termine con un embarazo no deseado o con el bicho amputado.

Primero que todo para poder ubicarnos bien tenemos que estar cociente de lo que es el culo y donde se ubica. El culo (el tira peo o bota mierda dependiendo de que parte de Perú o parte de nuestra isla eres) es una herramienta de placer que también sirve para botar la mierda de tu sistema. Su ubicación es en la espalda baja, entre medio de las nalgas y en el caso de las mujeres, a una uña de la chocha. Si abres tu trasero, exploras con tu dedo anular y sientes un orificio pequeño, ese, mi amigo, ese es el culo. Quería dejarlo claro pues no quería empezar el post con la gente perdida sin saber lo que es un culo. Bueno, siguiendo a lo nuestro, el culo es un instrumento de placer puesto que está ubicado en una zona en donde todo lo que le rodea produce bellaquera. De la cintura pa’ bajo, todo lo que hay en el cuerpo humano sirve para pararle el bicho o mojar la jaiba a cualquiera. Es la zona roja de nosotros como especie.

Si las tetas son cerros de pasión; el monte de venus, un bosque de olores sabrosos y la vagina una mariposa de alas abiertas, el culo es algo así como un túnel oscuro en donde esconden un cadáver en alto estado de descomposición, pero que a su vez, ayuda al ambiente, puesto que de ese nauseabundo cadáver obtenemos el abono en el cual crecerá esa hermosa flor el cual llamaremos SEXO ANAL. Entiéndase, que dentro de una macabra escena tenemos algo eco-friendly y nosotros, los amantes de una buena comía de culo (de mujer) atesoramos. Porque siempre hay que tener esa visión clara de que el culo es como una segunda tota y que nosotros, como hombres que somos estamos siempre dispuesto a destrozar explorar.

¿Pero qué hace que un culo sea un buen culo? Esa pregunta me lo hace todo el mundo mientras camino en la calle y yo siempre respondo con lo siguiente: Cada culo es especial. Me refiero a lo siguiente. El culo es algo que aunque parezca genérico, un huequito que parece un eclipse solar, la realidad es que tiene su personalidad. Yep, el culo tiene su propia identidad. De la misma forma que todos los chinos aunque se parezcan no son realmentem real, real realmente iguales, los culos son igual. Unos peluditos y otros razuraditos. El hueco anal es una jodienda que posee su estilo.  Unos más abiertos que otros, otros más apretaditos. Pero todos igual de placenteros. Siempre es bueno verlo. Causa sonrisa. Te alegra el día. Porque un culo es simple. Es como ese nene huérfano o perrito que quisieras adoptar y no quieres abrazar por miedo a enamorarte de él. El culo es amigable y fiel. Te llena de vida. Te da paz.

El culo es político. El culo es comunista porque equitativamente todo el mundo tiene uno no importa su condición económica o social. El culo es capitalista porque con una buena cifra de ceros te consigues uno. Es como la carta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos “todos son creados iguales”, aunque no todos se comportan igual. El culo está en todas. Omnipresente. Donde quieras que busques está en todas partes. Es como Barbie, tiene múltiples funciones. El culo critica. Aprueba y desaprueba. Con un peo finito te sonríes, con un peno fuerte como trueno te molestas, con un peo regulado te cagas la nariz.

Son tantas las cualidades del culo que lo aprendes a atesorar. Lo aprendes a querer. Lo aprendes a Amar. Y cuando llegas a amar entonces es cuando tienes que ser precavido. Porque el amor al culo es como cualquier tipo de adicción y cosas tomadas en exceso. Te joderás. De la misma forma que un hombre que ama a su mujer tanto que se tira la maroma de golpearla y degollarla porque si no es de él no es de nadie la gente se cela bien cabrón con el chiquito. Si eres el primero en darle por el joyete a tu mujer tu rápido sientes que ese hueco tiene dueño y que ese dueño no necesariamente es el cuerpo que lo tiene sino que tu sientes que es de tu pertenencia. Ese culo te corresponde porque fuiste aquel que logró entrar por las puertas de ese intestino. Tu pinga habitó ese colon y te niegas a que otro hijo de puta sea inquilino de ese lugar. Se puede comprender. Amas ese culo. Le dedicaste atención y cariño. Lo mereces.

¿Pero qué sucede cuando te vuelves tan adicto a lo que es culo? Puedes de-sensibilizarte. Puedes llegar a cometer errores atroces. Al punto tal de que, Dios perdone, llegues a pensar que culo es culo y meterselo a tu mujer es igual que meterselo a una gallina, una perrita, a tu jefe. Meterselo a una jeva o a un macho te dará lo mismo y entonces te meterás en serio lío. Si eres mujer se supone que el culo debes de dar, por agradecimiento a un buen almuerzo, o por una quincena bien gana, o por amor, so que es natural en ti dar culo pero cuando usted hombre siente la necesidad de dar tu propio culo para sentir placer es entonces cuando andas contra-natura. Las mujeres pueden coger por culo, el hombre no. A menos que seas maricón y eso es lo que te guste (cosa que respeto), un hombre que pida a su mujer que por favor lo calce con un plátano maduro o mínimo, el dedo gordo del pie necesita ayuda. Así empieza. Luego notarás que se pierde de tu casa, mujer, tus pinta labios, polvos de la cara, tus pantaletas y jodiendas y cuando te des cuenta tendrás una puta más puta que tu y te digo, honestamente, las putas no quieren competencia. La sangre va a correr.

¿Qué me dices de aquellos que tienen una joyita de hembra que tienen el culito tan apretadito que tienes miedo de que tenga un colapso anal y que todas sus viceras le salgan de un estornudo si se lo llega a emburrar por completo? ¡Uff divina sensación! Es como tener un culito “Collector’s Edition” en donde si abres el paquete le pierdes el valor. Quieres espetar tu miembro ahí, claro, se comprende, amas a esa jeva pero mientras metes ella está apretadita y toda la pendejá. Entonces reflexionas y te dices a ti mismo, ¡Hey un momento! Ese culito no quiere maltrato, lo que quiere es cariñito. Unas pasaditas de lengua, una caricia y que le digas “te quiero”.

Le dices “Te quiero” porque ese culito viene de una mujer especial. La que atesoras y deseas con todo tu ser. Porque ese ser divino analizó y entregó lo suyo, su huequito anal porque te siente, te ve como hombre y ella te ve a ti como su mujer. Porque aquí es más que una adicción al culo. Es dar el culo por amor. Cuando se lo tocas, cuando lo frotas con tu miembro y ella vira su carita y te dice “Te deseo”. Te la comes a besos, sus pezones se erectan y su vagina fluye como manantial en primavera. Es en ese momento cuando el bicho se te pone como tizón y te dices a tí mismo. “En hora buena, Merdócrata. Eres todo un hombre.” Me palpita el bicho, late mi corazón.

~ A la memoria de un culito especial ~

Higiene Fecal: El arte de limpiarse el culo

Muy bien mis panitas. Gracias por el support y todos esos mensajes de inspiración que me hicieron entrar en calor conmigo mismo, su amigo inexistente el Merdócrata. Sus comentarios de ánimo han calado en mí y me han hecho verlos a ustedes no solo como ofensores sexuales en potencia sino como tremendo seres humanos. Gracias de verdad. Mientras les hablo quisiera tomarme el atrevimiento de quitarme los pantalones, bajarme los calzoncillos y dejarme la camisa puesta porque el post que colocaré hoy está como para tener un contacto directo entre culo y silla. Si, porque es hora de hacer un post productivo para la sociedad, no solo la sociedad boricua sino de todos los cabrones que me siguen fuera de nuestro país como España, México y el Planeta Thundera.  Quisiera, si no les incomoda, hablarle a ustedes sobre la importancia de limpiarse el culo.

El culo, que viene del latín culox, el cual significa en español “segunda vagina”, es uno de los componentes más importantes del cuerpo. El culo tiene múltiples funciones. El culo es algo más que un hueco por donde sale desperdicios y semen dentro de una tripa. No señores. El culo no necesariamente es sinónimo de mierda sino que es complejo. El culo tira peos, da cariño, alimenta, nutre como fertilizante, el culo es, sin lugar a dudas la máxima muestra de amor. Como dijo cierto profeta de Bayamón, cagar es amar, y ese hueco sirve como esa herramienta de amor que tanto nos engancha a los hombres “straight” como yo. Y es por eso, porque el culo nos proporciona inumerables placeres, tenemos la tarea de pagarle con nuestra atención.

Desde los tiempos de Noé siempre ha sido una virtud darle valor al culo. El culo nos une. El culo es universal. ¿Por qué? Porque todo el mundo tiene uno. Puede que Adán y Eva nacieran sin ombligo pero un culo, hey, un culo si que tenían que tener. Y si el culo es importante tiene que ser atendido con delicadeza y por ende con limpieza.

A menos que vivas una vida célibe de mierda como la mía en donde limpiarse el culo es simplemente opcional, es importante que tengas ese culo inmaculado. Te explico. Yo como hombre, puedo soportar el tener el trasero completamente peludito, así como una lanita para que la chica duerma en mis nalgas esponjosas, pero ahora bien, yo no quisiera tener a una mujer en donde yo tenga ese privilegio (o deber) de recostarme entre esas nalgas y en la hora de experimentar y jugar al busca tesoros, cuando esté hocicando mi naríz por ese esfinter me de un cosquilleo cabrón y me de por estornudar. Sí, por estornudar, porque los pelitos del culo me hicieron cosquillitas en la nariz. Tu sabes, no es justo regar de mucosidad el hueco anal de una dama. Pero si ustedes chicas no quisieran que eso pasase, entonces, es importante que se afeiten los pelos del culo.

¿A ustedes no se les para el bicho el imaginarse a la mujer que más te gusta afeitándose los pelos del culo? Ese acto de abrise las nalgas con delicadeza y pasar una razuradora; el contacto de la piel, el esfinter y la navaja filosa de acero cortando esos vellos impregnado de mierda y sudor? A mi sí. Es por eso que entiendo la importancia de cortarse los pelos del culo. Aparte, usted se imagina que usted esté bellaco y ponga a su hembra en 20 uñas y por joder le dé por emburrárselo por el culo y gracias a que ella tenía un pelito de culo cruzándole entre el medio del joyete luego usted se monde la pinga por la misma mitad? Nada cool, ¿verdad?

Tampoco es agradable el no limpiarse el culo luego de cagar y pensar de que las nalgas esconden el roto y que por ende el calzoncillo no será ensuciado. Eso es falso. Yo lo corroboré. La mierda busca la forma de salir porque cuando uno camina se comienza a regar por todos los glúteos formando una empanada de mierda y tus calzoncillos serán como la servilleta para esa empanada fecal. Te cagaste en tu madre. Bueno, literalmente te cagaste en ti mismo, pero ya entienden la idea.

¿Y qué me dicen del uso de papel de baño? Puñeta gente si no hay algo más plasentero que rascarse el culo y olérte la mano entonces te puedo decir que no hay nada más rico que pasarte una bolita de papel de culo por… el culo. Pero no cualqujer papel de culo sino uno de los buenos. ¿Ustedes han ido  a esos lugares en donde el papel parece papel de cartón y que cuando te lo pasas por el culo sientes un hormigueo bien hijo de puta como si te quisiera comer el trasero. Es como ser violado por abejas africanizadas. No seas cabrón, compra papel pero no cualquiera, welebicho, sino esos esponjozos del osito de Charmin. Uff, eso es ley. Es como si te limpiaras el culo con una nube. Frescura al cagar.

Y por último, recuerda el nie. ¿Qué es el “nie”? Esa área que ni es bicho o chocha y ni es culo. Si no quieres dejar el calzoncillo como El Sudario de Turín es importante remojar esa área con una toallita mojadita en agua caliente. Cuidado al aplicarlo. No quieres quemaduras de tercer grado en las comisuras del ano. Eso no es cool. Pása la toallita por toda esa área para que puedas desprender toda esa partícula de mierda y granitos de maíz sin digerir que tienes ahí. Si eres mujer sabes que la distancia entre crica y ano es de una uña. Toda la mierda que no te limpies va a caer en tu jaiba. ¿No querrás que el hombre que ames te lamba la tota, se enjuague su boca con tu fluído vaginal y cuando lo veas acercando sus labios y lengua a la tuya, con sus ojos cerraditos, tu te des de cuenta que tenga los bembes de la boca como si ubiera comido una puta Nutella. O sea, hello, no hay que ser tan puerca.

En resumen, el culo es una pieza de colección que aunque todos tienen no todos están dispuestos a ceder. Mi culo es virgen pero el de una mujer (o de un marica), ya sabes que está por siempre esperando… oh sí, esperando a que un hombre de noble corazón inserte una puñalada de carne por esos senderos escabrosos y mal olientes. Si quieres que esa experiencia sea bonita y especial, el culo debes de lavar.

Ámate. Quiérete. Lávate ese culo.