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¡Alerta Parabichos!

Todos hemos sido víctima, compañeros. Desde que nos destetamos de nuestra madre y empezamos nosotros a disfrutar de los plaseres mundanos de nuestra sexualidad nosotros descubrimos de todo aquello el cual nos estábamos perdiendo. Ese sentido de aventurarse a vivir la vida al máximo nos lleva a nosotros, los hombres, a estar con la pinga bien encendida y con ganas de undirla a una buena hembra que nos llame la atención. Quizás tengas varios intentos en esa noche para mojar el nugget. De ahí a que vayas a mojar el nugget son otros $20 pesos. Pero al menos lo intentaste. Las mujeres que se te negaron pues te lo dijeron y fueron frías contigo: “No quiero salir contigo, tengo marido” , “Lo siento, no se bailar”, “Hijo de puta no estaría contigo así tuvieras el miembro de Robocop entre las patas’,  ya tu sabes, los clásicos dichos que tienen las mujeres para sacarte el calso.

Ahora bien, siempre hay una mujer (o mujeres en ciertos casos) las cuales están en búsqueda de joderte una noche de joda y vacilón undiendo tu moral de hombre metiéndotela por el culo. Estas mujeres responden bajo muchos nombres: güireras, seteadoras, bichas, pellejos, cochocles, petardos, ¡pide que hay! Yo en este caso las llamo “Parabicho”. ¿Pero qué es una parabicho? Para eso estoy aquí para explicarle.

Compañero, yo soy un sujeto sumamente experimentado en la vida. He vivido muchas lunas fuera de mi casa, acompañado de botellas de Heineken sentado en la silla frente a la barra y hablando mierda con el bartender. El alcohol ha sido mi amigo incondicional y el bartenden aquel ser que me comprende y me presta sus oidos en tiempos de depresiones, desasociedo y melancolía. No obstante el bicho mío no quiere incar ni una botella de cerveza ni a un cantinero. Las trasnochadas que uno tiene acumuladas gracias a esa perra que no te quiso comprender te ha convertido en un tipo pajero. Te haces la puñeta 2 o 3 veces en la noche porque ya la mujer que tanto amaste no está contigo y tu pinga no se ha remojado en ese sabroso nectar incoloro y oloroso que solo posée las entrepiernas de una buena hembra.

Estás bellaco y solo y quieres chichar. ¡Vaya dilema! Miras a tu alrededor pero estás con la vista media nublosa por todo ese alcohol que tienes en la sangre. ¡Te jodiste bien cabrón! Pero te importa un bicho la vida y pides no solo una sino 2, 3, 4, 5 botellitas de la sabrosa verde que te hace olvidar penas. Pero un olor a perfume Escada Moonlight llega a tus narices y ves cómo se te acerca este individuo… no enfocas bien pero te le acercas un poco al rostro de esa mujer que se acaba de sentar al lado tuyo. Está rica. Tiene un rostro angelical, unos cocos bravos acompañados de esa raja que se dibuja en las tetas cuando la chica lleva ese escote pronunciado, unos muslos gorditos cubiertos por unos jeans bien apretaditos y supones que deba de tener un culo cabrón.

Te presentas. “Soy Ron Jeremy Merdócrata y tengo el bicho grande.” Ella te sonríe y se presenta a si misma. “Soy fulamita de tal, veo que la estás pasando bien. ¿Qué bebes?”. Es ahí donde te cagaste en tu madre mi hermano. Ya ella hiso su movida y tu de pendejo posiblemente no te diste de cuenta porque estabas borracho hasta las tetas. Pero qué carajo. Tu quiéres ser cortes y le respondes con una invitación a una bebida pues ella te cuestionó. ¿Qué le pides? No sé. Cualquier mierda de esas que le gusta a las chicas beber. Tequila Rose, Smirnoff Apple… un Cosmopolitan… alguna pendejá de esas. No reparas en gasto. Le dijiste que pidiera lo que quisiera y que se joda. Te costó maricón. Whatever. Ella te comienza a hablar con ese acento artificial y tonito que te enrreda en sus deseos. Son como sirenas. Las escuchar y te enchulas y cuando caes en su encanto prepárate para ser ahogado. Te llama la atención. No sabes que tiene ella que otra no. Más aún, no sabes por qué carajo una persona como tú, un puerco, lechón, jamón y pelao pudo lograr que tremendo ejemplar de hembra se sintiera atraido por ti. Pero es como decía mi tío, “El Hombre Pelao Apesta a Mierda” y yo estoy conciente de ello, no obstante yo no pienso ser el más pendejo en decirle que tengo mi dinerito contado. Pero la sigo a ella. Sigo sus labio y su mirada que llevan consigo una carga de interés brutal. Le ofreses un traguito más y ella te dice que sí y tu mamao le sigues ofrenciendo más y más y más.  Tu piensas que eres todo un macho completo, te le acercas al oido a ella y le dices con tu voz rasposa “Mami, quiéres ir a un sitio para estar solo?”.

Ella acepta y cuando vas al estacionamiento y estás abriendo la puerta de tu carro ella te detiene en seco. “¿Qué haces?”, te cuestiona la muy cabrona. Tu eres sincero y le dices “Te lo quiero meter”. Ella se hace las sorprendida y pone cara de que te quiere sacar los ojos. ‘Mira tu me confundes. Yo no soy de ese tipo de mujeres, ok? ¡Ubícate!”. WTF!! No sabes que culo pasó, solamente lo último que viste es un celaje de una bofetada que aterrizó en tu rostro y te dejó la cara llenita de dedos. Te cagas en Dios no sin antes ver como ella se aleja con su trago en la mano y moviendo el culo al compás más sexual de todos.

Te la jugaron, welebicho. Fuiste la víctima de una parabichos. ¿Cómo podemos nosotros los hombres defendernos de estas putas alimañas que pueblan nuestro mundo varonil? Aquí estoy yo para decirles y no caigan en la trampa.

  • ¡Ubícate! : Primero que todo tienes que saber de tus alrededores. ¿Dónde culo estás? ¿Qué tipo de personas frecuentan el lugar donde te encuentras? Tu sabes bien que si estás en un chinchorro de esos de mala muerte que tienen los salamis verde curándose y te sirven cerveza con mortadella las probabilidades de que veas una buena hembra es casi nula. Pero si te vas a Shannan’s te podrás ver a la juventud boricua que aún frontean de que pueden beber porque se han dadoun Cuba Libre y se sienten cool. Allí por población te darás de cuenta que hay muchas chicas y por ende, mas población de mujer equivale a más chance a que haya una población considerable de parabichos.
  • ¿Qué tan ajumao’ estás? : Es importante de que aprendas a conocerte a tí mismo. O sea, yo personalmente se cuando estoy borracho o no. Conozco los efectos que producen el acohol en mi cuerpo. Yo siento hormiguitas en la cara y tengo lso reflejos lento como si estuviera esquivando balas en el puto Matrix. No puedo enfocar bien la vista y me cuesta identificar bien a alguien. Tipo, quizás esa parabicho que se te acercó estaba más fea que la palabra zobaco, pero como estabas ajumao’ pues la vista como si fuera Angelina Jolie.
  • Malicia : ¿Para qué carajo una mujer que a penas te está conociendo está como loco pidiendo y pidiendo que le pagues tragos? ¿Por qué ser tan pendejo mi hermano. Tu no pagues tragos a nadie que no conozcas. Si vas a pagar procura que sea máximo una vez y más nadie. Máxime ten ojo por el precio de la bebida que está consumiendo la hija de puta esa. Que si quiere otro palo tiene que pararte el palo. jujú, que chistoso soy.
  • Pal carajo tus amigas : ¿Cómo es eso de que ella quiere joder contigo, casualmente te dirija hacia la mesa donde se encuentra sus amigas y las muy cabronas se la pasan mirando y secreteando de arriba pa’  bajo y la única palabra que solo escuchas es la de sus amigas pidiendo bebidas y esperando que te pongas pálido. Cuando notes eso párala en seco y lárgate de allí. Tu solo quieres tirarle maíz a una y no a varias.
  • Háblame de bicho : Una mujer que te esté tirando a más no poder y que realmente quiera tener algo contigo no debe de sentir ningún tipo de stress. Para nada, so que debes de esperar una repsuesta que vaya directamente con usted como persona que está loco por hechar un polvo. Tírate par de chistes, hazla reir y cuestiónale en su momento tu pesar. Respira hondo y dile “¿Cuándo vamos a chichar?”. Sencillo. Si se pone comemierda entonces esa mujer simplemente no espera más nada contigo. Mándala pal carajo y sácale el dedo malo y le dices “Pa tu culo!” .
  • ¿Puedo venirme en tu culo? :  Vamos a probarnos de verdad. Una mujer que sea genuinamente bellaca no se pondrá a comer mierda a la hora que tu te pones a hablar. El primer tema ponlo tú siempre y ponte al nivel subhumano y pregunta cosas que realmente la haga pensar. Yo personalmente opto por preguntarle si le gusta que la pongan a cagar pa’ dentro, que si gusta de tragar la leche y si gusta de los Golden Showers. Eso acompañado de la idea de que te gusta que se te caguen en el pecho va a demostrar de que tú realmente eres un hijo e puta y que estás en búsqueda de un bellaqueo libre de preocupaciones, reglas e intenso que no puedes controlar.
Las parabicho son creativas y amas y señoras del flirteo. Eres tu como hombre saber cuándo decirle basta a estas putas que solo te bellaequean por los tragos de que TU ERES EL HOMBRE y que Dios te dio un bicho y es para mandar. Que lo que tu quieres es poner a capotear a una jebita en tu Daewoo y aliviar tus tensiones. Eres tu el responsable de darse a respetar y de cuidar de tu propia hombría.
Hombres, que una parabicho no abuse de usted. Busque ayuda, vaya a la policía, lea mi blog, léase este post y lea los comentarios que dejarán unos cabrones y cabronas que siguen este blog. No dejes pasar la oportunidad de ser un hombre precavido. Prevención & Bellaqueo quizás suena como agua y aceite pero en ciertos casos es como Ovaltine con leche. Se mezcla bien y sabe cabrón.
No nos van a joder.
¡Putas a nosotros no nos engañan!