Bebes que la cagan en el cine 

Puñeta, yo no sé que carajo pasa en Puerto Rico y los cines. No se si esto es una mierda que pasa universal o que solo pasa en mi cabrona isla pero tengo que desahogarme. Sí, tengo que desahogarme porque este tipo de mierda no pueden ser tolerada por nadie que se haga pasar como un verdadero fan del cine. Digo y para ser un fanático del cine no hay que ser un Guillermo del Toro de la vida y hacer películas para tener una opinión o algo así, sino que miren, cualquier persona que disfrute de echar culo por 1 hora y media para ver unos actores haciendo su papel e irse uno en un viaje. Tu sabes. Pues tengo algo que contarle porque me lo tengo que sacar del pecho porque esto a la verdad que esto esta cabrón. Mira pa ya. En el día de ayer yo tenía ganas de irme de cine. Yo cuando digo irme de cine es que quiero hacer un maratón de películas por toda una semana. Pues esa mierda es lo que hice. Me levanté, me hice una puñeta (solo una porque estaba ajoradito y con calor) y me dirigí al cine más cercano con ganas de ver una película que estaba loco por ver hace tiempo atrás. Esa película era nada más ni nada menos que Abraham Lincoln: Vampire Hunter.

Yo tenía una vaga idea sobre lo que trataba en la película. El cabrón de Abraham Lincoln se dedica a matar vampiros porque uno mató a su madre en una pelea de gallos. La película está buena, claro está, si la pueden ver sin un puto bebé cabrón al lado tuyo. Odio a los bebés en los cines. Mano que hostia. Si odio a los bebés que llevan a los cines más odios a los hijos de la gran puta que se los lleva con ellos pensando que es una excelente idea. Coño, es lo más cabrón que te puede pasar como seguidor del cine. Es por esto que este post se lo voy a dedicar a todas esas madres que debieron abortar a sus hediondas criaturas y sellarse las cricas con pega de carpintero. Sí, a esas malditas que a cuentas de su sentido común nos jode la fabulosa experiencia de ver una película con calma, y tranquilidad.

¿Qué? ¿Te sientes aludida? ¿Sientes que estoy siendo injusto con lo que digo? Pues aquí te dejo una lista que tienes que tener presente, fucking puta para que sientas vergüenza de tus malos hábitos cinematográficos:

  1. El cine no es un nersery: Entiéndelo perra, cuando uno va al cine uno va con ganas de disfrutar del entretenimiento del séptimo arte. Si tienes que ejercer tu rol de madre quédate en tu casa atendiendo a tu bastardo hijo.
  2. Los niños no son graciosos: Cabrones cuando llevas a tus hijos al cine, a nadie le importa un carajo las cosas que hacen ellos y ante todo, no son para nada graciosos. Cuando tu nene habla deseo encajarle un puño personalmente.
  3. Niños puercos: Nada como sentarte en el asiento donde un niño de mierda dejo estacionado unos nachos con queso justo en el medio de la silla. Cuantas veces he sentido el culo como si hubiera cagado una tortilla sin freír; eso, sin contar la opinión de la gente que se mofa de ti por tu bella mancha amarillenta que tienes adherida al culo
  4. Botadera de dinero: ¿Para qué carajos traes al cine a un bebé de 6 meses a ver Shrek parte 7? Cabrona coño si el cabrón no sabe ni en donde diablo está parao’. El solo quiere hacer dos cosas cagar en un pañal y mamar teta. ¿Qué caso trae llevarlo al cine? Eso esta peor que los papás que se llevan a sus fukin hijos de 3 años  a World Disney. Deben de darles por culo por igual.
  5. R de padres Retrasados: Solo un padre retrasado tiene la cualidad tan particular de llevar a sus nenes a ver películas tan aptas para los nenes como por ejemplo The Exorcism of Emily Rose ó Friday The 13th. A veces hasta veo a los mismos cabronsitos cuando son expuestos a estos filmes llorando e implorado de que por favor los saquen de ahí.

¿Ven? Son cosas sencillas que si usted como padre pudiera tener un poquito de buena fe se ahorraría la vergüenza de que un día, se de con migo y encuentre a su bebé, boca abajo ahogado en un vaso grande de Pepsi Cola.

 

Ya se, ya vendrán gente furiosa a opinar sobre que no todo el mundo tiene dinero para tener a alguien que le cuide a los nenes y defendiendo el salir en familia y eso, pero mi importa un bicho. Lo que yo digo es la absoluta verdad. La experiencia del cine es una individual en donde cada cual interpreta si la película es todo un éxito o una soberana mierda. Pero eso decisión la tomamos nosotros por los méritos del filme y no por la cabronería que vivimos mientras vemos el filme. Cabrón o cabrona que me lees, se consiente de que no todos vemos a tus hijos como una alegría de la vida, yo veo a los tuyos, honestamente tan agradables como una enema de cactus. Deja tu nene en tu casa, en casa de tu abuela, con una amiguita, con Ana Cacho o con el cristal trepao’ en el estacionamiento del Caribbean Cinemas si así lo deseas; pero por favor, no lo lleves al cine.

Esto fue un post pequeño pero que se joda. Lo tenía que hacer porque me jode y me rejode ser parte de un país en donde la gente aún piensa que un bebé annoying es un bebé cómico.

Mierda… Lorenzito se portaba bien.