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Adictos al Culo

Hola mis amigos y todos esos hijos de mil putas que me leen les habla pues obviamente el Merdócrata, tu sabe, caballero por exelencia y paladín de ua buena metía de bicho siempre. Como bien saben soy un tipo que gusta mucho hablar de la crítica social y religión y a duras penas hablo de sexo so que tenía que darle un espacio a toda esa mierda y dedicarme a hablar así sea por hoy, al menos, de bellaquera. Pero este post no es de bellaquera para que las mujeres se mojen y me manden sus cricas rebozadas a mi correo electrónico (merdocrata@gmail.com) sino para hacer un servicio público como de esos que siempre me ofrezco a dar por aquí. Porque soy fiel creyente que debo de siempre aplicar mi experiencia personal y alto niveles de conocimiento sexual y humano para el disfrute de usted. De esa manera a la hora de que usted meta mano con una mujer no termine con un embarazo no deseado o con el bicho amputado.

Primero que todo para poder ubicarnos bien tenemos que estar cociente de lo que es el culo y donde se ubica. El culo (el tira peo o bota mierda dependiendo de que parte de Perú o parte de nuestra isla eres) es una herramienta de placer que también sirve para botar la mierda de tu sistema. Su ubicación es en la espalda baja, entre medio de las nalgas y en el caso de las mujeres, a una uña de la chocha. Si abres tu trasero, exploras con tu dedo anular y sientes un orificio pequeño, ese, mi amigo, ese es el culo. Quería dejarlo claro pues no quería empezar el post con la gente perdida sin saber lo que es un culo. Bueno, siguiendo a lo nuestro, el culo es un instrumento de placer puesto que está ubicado en una zona en donde todo lo que le rodea produce bellaquera. De la cintura pa’ bajo, todo lo que hay en el cuerpo humano sirve para pararle el bicho o mojar la jaiba a cualquiera. Es la zona roja de nosotros como especie.

Si las tetas son cerros de pasión; el monte de venus, un bosque de olores sabrosos y la vagina una mariposa de alas abiertas, el culo es algo así como un túnel oscuro en donde esconden un cadáver en alto estado de descomposición, pero que a su vez, ayuda al ambiente, puesto que de ese nauseabundo cadáver obtenemos el abono en el cual crecerá esa hermosa flor el cual llamaremos SEXO ANAL. Entiéndase, que dentro de una macabra escena tenemos algo eco-friendly y nosotros, los amantes de una buena comía de culo (de mujer) atesoramos. Porque siempre hay que tener esa visión clara de que el culo es como una segunda tota y que nosotros, como hombres que somos estamos siempre dispuesto a destrozar explorar.

¿Pero qué hace que un culo sea un buen culo? Esa pregunta me lo hace todo el mundo mientras camino en la calle y yo siempre respondo con lo siguiente: Cada culo es especial. Me refiero a lo siguiente. El culo es algo que aunque parezca genérico, un huequito que parece un eclipse solar, la realidad es que tiene su personalidad. Yep, el culo tiene su propia identidad. De la misma forma que todos los chinos aunque se parezcan no son realmentem real, real realmente iguales, los culos son igual. Unos peluditos y otros razuraditos. El hueco anal es una jodienda que posee su estilo.  Unos más abiertos que otros, otros más apretaditos. Pero todos igual de placenteros. Siempre es bueno verlo. Causa sonrisa. Te alegra el día. Porque un culo es simple. Es como ese nene huérfano o perrito que quisieras adoptar y no quieres abrazar por miedo a enamorarte de él. El culo es amigable y fiel. Te llena de vida. Te da paz.

El culo es político. El culo es comunista porque equitativamente todo el mundo tiene uno no importa su condición económica o social. El culo es capitalista porque con una buena cifra de ceros te consigues uno. Es como la carta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos “todos son creados iguales”, aunque no todos se comportan igual. El culo está en todas. Omnipresente. Donde quieras que busques está en todas partes. Es como Barbie, tiene múltiples funciones. El culo critica. Aprueba y desaprueba. Con un peo finito te sonríes, con un peno fuerte como trueno te molestas, con un peo regulado te cagas la nariz.

Son tantas las cualidades del culo que lo aprendes a atesorar. Lo aprendes a querer. Lo aprendes a Amar. Y cuando llegas a amar entonces es cuando tienes que ser precavido. Porque el amor al culo es como cualquier tipo de adicción y cosas tomadas en exceso. Te joderás. De la misma forma que un hombre que ama a su mujer tanto que se tira la maroma de golpearla y degollarla porque si no es de él no es de nadie la gente se cela bien cabrón con el chiquito. Si eres el primero en darle por el joyete a tu mujer tu rápido sientes que ese hueco tiene dueño y que ese dueño no necesariamente es el cuerpo que lo tiene sino que tu sientes que es de tu pertenencia. Ese culo te corresponde porque fuiste aquel que logró entrar por las puertas de ese intestino. Tu pinga habitó ese colon y te niegas a que otro hijo de puta sea inquilino de ese lugar. Se puede comprender. Amas ese culo. Le dedicaste atención y cariño. Lo mereces.

¿Pero qué sucede cuando te vuelves tan adicto a lo que es culo? Puedes de-sensibilizarte. Puedes llegar a cometer errores atroces. Al punto tal de que, Dios perdone, llegues a pensar que culo es culo y meterselo a tu mujer es igual que meterselo a una gallina, una perrita, a tu jefe. Meterselo a una jeva o a un macho te dará lo mismo y entonces te meterás en serio lío. Si eres mujer se supone que el culo debes de dar, por agradecimiento a un buen almuerzo, o por una quincena bien gana, o por amor, so que es natural en ti dar culo pero cuando usted hombre siente la necesidad de dar tu propio culo para sentir placer es entonces cuando andas contra-natura. Las mujeres pueden coger por culo, el hombre no. A menos que seas maricón y eso es lo que te guste (cosa que respeto), un hombre que pida a su mujer que por favor lo calce con un plátano maduro o mínimo, el dedo gordo del pie necesita ayuda. Así empieza. Luego notarás que se pierde de tu casa, mujer, tus pinta labios, polvos de la cara, tus pantaletas y jodiendas y cuando te des cuenta tendrás una puta más puta que tu y te digo, honestamente, las putas no quieren competencia. La sangre va a correr.

¿Qué me dices de aquellos que tienen una joyita de hembra que tienen el culito tan apretadito que tienes miedo de que tenga un colapso anal y que todas sus viceras le salgan de un estornudo si se lo llega a emburrar por completo? ¡Uff divina sensación! Es como tener un culito “Collector’s Edition” en donde si abres el paquete le pierdes el valor. Quieres espetar tu miembro ahí, claro, se comprende, amas a esa jeva pero mientras metes ella está apretadita y toda la pendejá. Entonces reflexionas y te dices a ti mismo, ¡Hey un momento! Ese culito no quiere maltrato, lo que quiere es cariñito. Unas pasaditas de lengua, una caricia y que le digas “te quiero”.

Le dices “Te quiero” porque ese culito viene de una mujer especial. La que atesoras y deseas con todo tu ser. Porque ese ser divino analizó y entregó lo suyo, su huequito anal porque te siente, te ve como hombre y ella te ve a ti como su mujer. Porque aquí es más que una adicción al culo. Es dar el culo por amor. Cuando se lo tocas, cuando lo frotas con tu miembro y ella vira su carita y te dice “Te deseo”. Te la comes a besos, sus pezones se erectan y su vagina fluye como manantial en primavera. Es en ese momento cuando el bicho se te pone como tizón y te dices a tí mismo. “En hora buena, Merdócrata. Eres todo un hombre.” Me palpita el bicho, late mi corazón.

~ A la memoria de un culito especial ~

Entierra mi corazón en Cayey

Cuando eres Merdócrata Bloguero la vida te pega duro. Hay muchas personas que tienen ciertas expectativas sobre ti. Que tienes el bicho enorme, que eres todo un lindín, que comiendo culo eres un campeón y que roncas de ser el sujeto más apasionado del mundo. Expectativas difícil de llenar por parte de un sujeto que tiene mierda por rostro y una personalidad hiper-bellaca. Lo sé. Soy así. Soy un sujeto que despido no solo fuertes olores a pañal cagao’ sino que proyecto ser un hombre que está por encima a los de mis pares. Porque soy un bellaco profesional. Porque llevo cerca de casi 3 décadas de puras experiencias sexuales baqueadas de un sendo bicho que es gloria de mi anatomía. Porque lo que Dios no me dio en rostro me lo dio en pinga. Tengo ese balance entre desagradable y divertido; amigable y prohibido que muchas mujeres no desearían experimentar pero que igual optan por probar. Soy un morbo ambulante. Lo que no desean de un hombre lo encuentran en mí y aún así me aceptan, me quieren y en caso peligroso, hasta se atreven a amar.

Pero no siempre es así. Existen esas mujeres arcanas, que no son tan pendejas como muchos hombres creen, que simplemente te aceptan, te quieren y te adoran pero a su vez saben cómo tenerte al margen. No es como tirar una raya y tener un límite hacia el trato de la persona. No, para nada. Es algo así como que saben de lo que cogeas. Te psicoanalizan sin necesidad de ser psiquiatra, no comprenden el por qué eres como eres pero aún así se atreven a dar la milla extra y hasta te pueden dar cariño. Cariño que no le darías a todo el mundo pero a un ser como tu, sí. Te apapacha, te mima, te desea. Sabe que aunque eres un mierda de ser humano tienes un corazón que late, que ruge cuando ella está cerca, que palpita cuando puedes oler su aroma.

Es una mujer que no sabes ni tan siquiera comprender. Es un ser humano que puede contigo. Puede con tu empuje. Es una mujer rara. Si, porque todo lo que pensaste jamás buscar en una mujer ella lo tiene. Es única, es especial, es divertida, hermosa, claro todo a su manera. Tienes unos estándares nuevos para poder enamorarte y quererla. Si te gustaban rubias, ahora te gusta con el cabello azul; te gustaban trigueñitas ahora te gustan blanquitas; si te gustaban tranquilitas ahora te gustan come fuego. Cambiaste de gustos. Cambiaste mi forma de sentir, de saborear, de degustar. ¡En hora buena! Ampliaste mi visión, reformaste mi mente.

Eres la mujer que tomó al Merdócrata de los huevos y le dijo “Aprende a querer”, quizás no con tu boca, pero el amor siempre ha sido y por siempre será algo abstracto. Hay tantas formas de decir las cosas sin decir una palabra. Un gesto, una caricia, una mirada. Mierda, es tener muchas lenguas y muchas palabras, las que uso para lamer tu cuerpo, las que uso para poder piropearte. Porque el lenguaje del amor es universal, y hasta un “tremendo ser humano” como yo lo puede puede experimentar.

Cambié, bueno, quizás no cambié, digamos que demostré otro tipo de cualidades que me abstuve a mostrar. El Merdócrata que ven en las redes sociales se enchalinaba, vestía de cuero, se ponía corbata, se veía genial, espléndido. Era un hombre entre hombres. Siempre igual de puerco. Un carro hecho mierda, suciedad dentro del él pero siempre caballeroso, siempre educado y esmerado de que a su chica no le faltara un mínimo de cortesía. No de la cortesía habitual de la que tengo a muchos de ustedes acostumbrados. La cortesía del cafre, del parcelero, no nono, para nada. Esto era cortesía de la genuina. ¡Ah de la verdadera!

Los placeres carnales estaban ahí, lector. No seré el mejor demostrando afecto, pero mierda, si que tengo sentimientos. A esa mujer la tenía guindá del corazón. Pienso en ella y aún siento el tun-tun, tun-tun que palpita en mi corazón. Era tan fenomenal. Un cuerpo divino. Una personalidad encantadora. Me gustaba todo en ella. Ella era la mujer que merecía tener el gusto de tener, y joder, quién sabe si afincarme.

Pero mi verdadera personalidad no dio el aguante. Ella se sintió deseada pero jamás querida. Fallé en demostrarle qué tan genuino era mi amor hacia ella, porque sí, el amigo “Merdo'” tiene sentimientos, y hasta hace poco más de unas horas me revienta en la cara uno de los momentos más chocantes y bochornosos de su vida. Merdócrata, el hombre que más jode, más tripea, el más que come yonyi en las casi 100 por 35 que compone la nación borincana y Rey de la Copro-Lectura ha caído.

El hombre de los mil amores y de las mil y una decepciones destruido, hecho añicos por una mujer. ¡Oh pero no cualquier cualquier mujer! Sino de tremenda mujer. Si por alguien tuviera que caer ten por seguro que fue “cool” caer por ella. Si, lo digo, que se joda. Touché. La karma es bien puta y le toca a cualquiera. ¿Saben por qué? Porque los que vagamos en este pozo séptico al que le llamamos vida estamos expuestos a joder y ser jodidos. Yo aprendí a joder y hoy me jodieron.

La vida le golpeó duro a Merdócrata. Merdócrata quiso, Merdócrata obtuvo lo que merece. Love & Hate. Fallé.

Sí, así como lo leen. Cayó Merdócrata.

Pero no es el final de mí. Cada pensamiento obseno, vago, disparatado, sucio y cochambroso que refleje al boricua de este miserable país me alentará a seguir pa’ lante. Reformarme. Soy cuerpo y soy espíritu. Porque demostraré de nuevo al mundo que sEnoy “Larger Than Life!”, ‘más grande que el amor, que la puta vida.

Cayeyana, a ti, mi último beso de amor (k).

Los caídos te saludamos.

Soy amo de mi Destino. Soy amo de la Mierda.