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Orgasmo: ¿Necesidad en la relación sexual?

Estaba conduciendo a las millas del chaflán, como a unas 90 millas por hora por la autopista de San Juan a Ponce con un guille cabrón y me estaban mamando el bicho bien cabrón tremenda hembra. Esto me motiva a reflexionar, ya tu sabes, porque soy un tipo con un pensamiento fluido. Deje de pensar de culos (de mujer) y me dediqué a pensar en otras cosas más importantes. Pensaba en qué carajo iba a pasar cuando llegara al apartamento de la chica con quien salía. Ustedes saben que soy un bellaco y que meter el bicho por un roto femenino es algo que me define como hombre y que me llena de una paz interior bien cabrona. No obstante este post no es tanto sobre mí, sino sobre todos nosotros, hombres o mujeres. Es una interrogante que tengo, pues ustedes saben que soy un tipo curioso y escribo mierda por escribirla. Me maman el bicho y me pregunto: ¿Es necesario venirse para poder disfrutar de un buen sexo?

Me explico. Algún día llegaré a viejo y el bicho mío, mastodóntico por cierto, no se me volverá a parar más nada y estaré obligado a comprarme un “car seat” para dejarlo ahí mientras conduzco lloroso y pensativo recordando mis tiempos de juventud en donde meter y sacar era obra diaria en mi vida. El llegar a mi casa y satisfacerme con mordisquearle los pezones a mi mujer, con sus senos caídos y arrugados y buscando una corteja que seguramente me estará chupando el buen vivir diciéndome que me ama y mierdas así. ¡Yo no quiero llegar a vivir una vida así de mierda! Yo no quiero estar perceado pensando en que seré un toribio de la vida y que mi mujer se busque otro macho mientras yo tengo  una corteja. Yo creyendo que la estoy jodiendo y ella coronándome y asiéndome cabrón. Por eso me pregunto, ¿Qué tan importante es el orgasmo? ¿Vale la pena obtenerlo?

A mi me gusta tener orgasmo. Hacerle un facial a la mujer que amo y rellenarla de calcio con mi saca-peo es una bendición y toda la pendejá. Valoro venirme. Me da paz interior y toda la mierda. Apuesto que a mi chica le gustará, supongo. Siempre que salgo con una cabrona y me les vengo dentro siempre exclaman un “Thank you, Jesus” o se encomiendna a Dios y dicen una cosa como “Ay Dios mio que rico” junto a un “Merdo hazme mierda, hijo de puta”. Cosas que me ponen la pinga como el puto cohete Challenger antes de explotar en la atmósfera. ¿Pero nadie le a pasado eso de pasar un momento cabron de pura chichadera, durar horas y horas sin venirte y sentir placer tras placer por tiempo indefinido? Yo he vivido la experiencia. Francamente me gusta. ¿Es importante venirse? Bueno, pa’ mi que según el caso. Hay personas que entienden que el venirse marca una conclusión al echar un polvo. Es como cuando tu narras una historia: Besar la chica es la introducción; tocarle las tetas y sobarle la crica encima del panti, contenido; metérselo y abofetearle la cara con tu tranca, punto culminante; orgasmo, conclusión. Así lo veo yo. Quizás suene pendejo pero así es como me visualizo esta pendejá. Introducción, contenido, punto culminante y conclusión.

¿Pero vale la pena que toda historia tenga una conclusión? Hay veces que las cosas se hacen más divertidas si duran mucho. La interrogante. ¿Qué pasará luego? Dejar una mujer con más y un desempeño pobre ha de ser un asco bien cabrón, pero me pregunto, ¿sería divertido dejar a una mujer bien complacida y bien bellaca a la misma vez? Sería lo mejor de dos mundos claro está. Que la dejes hecha mierda en la cama, como la puta gelatina temblando de orgasmos y uno aún sin venirse y darle fuete y fuete y más fuete y parar de momento y decirle “mami, si quieres más, sabes donde buscar”, y acostarte a dormir y ella que se pregunte “¿Este tipo es un ser humano? ¿Estoy chingando con Robocop? Parese un robot”. Sería lo  ideal. Yo tengo la facultad de atrasar mis orgasmos lo más que pueda. Auto-Desmotivarse. El pensar en cosas feas: Sopitas Lipton sin un huevo dentro, el culo de Arango, Papo Christian agarrándote el bicho.

¿Pero se sentirá la mujer cool con eso? ¿Realmente se sentirá que tiene un hombre insaciable? ¿Hasta que punto ser insaciable se vuelve algo positivo a algo negativo o a la inversa? Una mujer o cualquier persona puede ver el tener una pareja que quiera más, más y más y sin venirse como una pareja que sea fogosa, entregada a la pasión. Pero pueden ver esto como una señal de insatisfacción. Puede llegar a preocupar. Así que no sé. ¿Qué me dicen ustedes? Durar un montón y dar largos momentos de placer o darle una conclusión con una muestra de satisfacción luego de 15 minutos de sexo sucio y orgásmico? ¿Qué haces para poder venirte a gusto y complacer a tu pareja? Gracias a Dios que para venirme solo tengo que pensar en Steven Seagal rompiendo un brazo, sino, no se en qué boquete sexual estaría en estos momentos.

Gracias Steven, mi bicho te lo agradece.

Paella de Mierda, Olé

Les quiero contar una historia que me pasó en la vida real y que si no me creen me importa un bicho porque así soy yo, Merdócrata, el que no perdona y le importa culo lo que ustedes piensen. Hace unos post atrás les hablé a ustedes de mis aventuras a principios de los noventas y la vaina que me pasó en ese año 1992. Pues mi historia de hoy va igualmente a esa etapa de mi vida de principios de los noventas, más específicamente 1992, donde yo simplemente la pasaba cabrón. Por lo contrario que pasa con los mierdas que me leen en este blog que deben de tener 13 o 14 años o una pendejá así, yo en esa época era un muchacho bastante jodedor. Tu sabes, yo estaba en na’. Me importaba bicho todo lo que pasase en mi vida en especial lo que es la vida amorosa. El amor, pensaba yo en la época, no era otra cosa más que un riesgo que no quería experimentar y es por eso que me dediqué a pichar  al amor. Bellaqueo es lo que quería y en lo que me distingo. Digo, no tenía nada que perder. Era un hombre soltero so que era una arma sin inscribir y andaba seguro de vaciar el peine. Era un sujeto dispuesto a hacer lo que fuese por tal de echar un polvo. Para muchos, quizás eso no es lomás importante de la vida pero para mí la crica si. Me volvi inmune al amor y vulnerable al bellaco. Yo no valía nada. Me volví aventurero.

Luego de ese fracaso que tuve con esa chica con quien quería salir y tenerle pánico a tener unos futuros hijos anormales y una pensión vitalicia, huí de esa relación y me juquié con otros menesteres. Botaba el dinero en lo que fuera. Me encantaba los casinos, ir al cine, la playa, chichar, e ir a la iglesia, pero perdería más sexo desenfrenado que la Salvación Eterna. Cualquier distracción era buena a la hora de hechar un polvo. Me recuerdo que una vez que yo estaba en un hotel de San Juan, si no me equivoco era el Cerromar, estaba jugando Blackjack versus una puta extranjera de nacionalidad creo que argentina. Estaba rica y super chichable y con ella tuve una conversación amena y luego de 6 horas rompiéndole el culo mentalmente junto a 2 horas de rompiéndole el culo literalmente en mi habitación, llegué a la conclusión de que tenía que salir de esta mierda de isla 100 x 35 lleno de corvejos y que merecía expandir mi mundo. Es entonces cuando me hice de la idea de planificar, junto a unos panas, la idea de sacar un dinerito para irnos de viaje para nada más ni nada menos que a La Madre Patria, España.

Soy un tierra. Y como tierra al fin necesitaba de la compañía de panitas igual de tierras que yo y como Mel Gibson no estaba disponible me llevé a mi buen amigo Escarabajo, mi hermano de toda la vida el cual siendo un labioso y comía hasta cartón mojau se apuntó al viaje para España. El resto de los cabrones que me dijeron que venían conmigo se rajaron a última hora tal y como pasa con los charros traicioneros y de poca palabra que me rodean. Pero a la mierda, con Escarabajo me conformo, que se joda. Anyway, nos fuimos un viernes y llegamos al otro día prácticamente al aeropuerto El Prat en Barcelona. Cogimos el día completo para descansar cosa de que por la noche pudiéramos vacilar y efectivamente eso hicimos.

Conectamos con par de jebitas , tu sabes, quizás no era la cabronería que pensábamos de principio pero que carajo, chocha es chocha ¡y cómo gozamos, mi gente! Escarabajo conectó  con esta tipa que tenía un bebe y el marido era fan del futbol y pero el era un cleca y Escarabajo le dio tremendo gol de pinga en esa jaiba que aún desconozco si tiene un hijo bastardo en Barcelona de esa cabrona. Yo, el Merdo’ estaba entretenido dándole cerceza a un perro chiquito. Nada como ver un perro borracho tratándose de oler el culo el mismo en círculos. La doña comenzó luego de tant bellaquera a hablarnos sobre una hija que tenía llamada Amanda. Si, me acuerdo bien, Amanda y que era un ser humano especial, tan especial como su matrimonio y cosas así. Yo suponía que si su matrimonio era tan importante como su hija, entonces, esa hija tiene que ser tremenda mierda.

Pero que se joda, pa’ lo que yo traje, me dije yo, pues indagué un poco sobre la cochofle de hija que tenía la espanolita esta. Me contó que ella se dedicaba a promociones, que era toda una publicista y jodiendas así. tu sabes, la vendió como si fuera la última Coca-Cola del Desierto así que asumí que eso tenía que estar cabrón. La puta esta llamó a su hija a su trabajo, le dijo que tenía visita y dijo que uno de ellos era muy guapo, supongo que se refería a mí por supuesto, so que aguanté con ganas férreas ver esa hembra. Le dije a Escarabajo que prefería esperar a la muchacha en las escaleras de su casa y que con mi labia me la quería follar tu sabes, sea como sea esa tipa. A veces pasa que cuando uno está bellaco esa mierda de que sea linda o fea simplemente sobra. Le dí la orden de que se clavara esa doña mientras que yo esperaría a la chica y que me la quería llevar donde fuera. La doña me da una ligera descripción de la muchacha: ojos verdes aceituna, blanca, pelo castaño lasio, bajita, pequeña cicatriz cerca de la ceja izquierda. Yo en mi mente me estaba preparando y sí que lo estaba. Esperé media hora hasta que llegara esa chica y cuando me la presentan formalmente luego de yo tasarla… ¡Ay Dios mio! Esa voz tan delicadita, qué femenina. Esta mujer era divina. Ese acento me ponía bellaco también. Cocos pequeños pero firmes, cintura pequeña, trasero firme. ¿Qué más se puede pedir? ¡Que se acueste conmigo, obvio! Esta mujer era una mujer conversadora pero que a su vez me reflejaba cierto tipo de ignorancia de la vida. Supongo, porque ella tenía como unos 22 años pero de capacidad como de 15 tu sabes, mente de pollo para temas en particular el cual contrasta con la profesión que tiene. ¡Presa fácil! Le tiré par de fresquerías de las mías y creo que eso más la cosa de que era un sujeto exótico causó que una cosa llevara a la otra y luego de 13 cervezas de esas nacionalizadas españolas que compramos Escarabajo y yo para vacilar, en donde ella me demostró que tenía hígado para no ajumarse y yo demostré que era un welebicho que no sabía beber, esa mujer me agarra el bicho y me invita a su cuarto.

¿A su cuarto? Jum, pensé yo, tu sabes, eso me evita el tiempo y dinero que tenía que gastar para poder echar ese polvo, aunque la verdad, es que para esos tiempos todo se hacía en pesetas españolas . Aunque bueno, que se joda. La cosa es que yo me preparaba para salir a bellaquear afuera y que las cosas se tardarían un poco más en lo que la muy puta cayera en cuenta de que chingar conmigo le beneficia a ella. Pero hey, no desaproveché la oportunidad y sí, me decidí en meter mano. Entré a su habitación y era muy hermosa. Echar un polvo ahí, era definitivamente echar un polvo de ensueño. Le di la espalda a ella y la buena hembra me abraza. Se siente fenomenal. Siento sus duros pezones rozando y espalda que aún estaba cubierta de mis ropas. Ella se me acerca al oído y me susurra al oído un “Veamos esa polla”. La muy cuero mete la mano por mis pantalones y se adentra hacia mis calzoncillos Fruit Of The Loom blancos y agarra mi miembro erecto, se me pone de frente y me ha hecho uno de los sexos orales más ricos que he recibido en mi puta vida. Me lamía la tranca, mordisqueaba la cabeza del bicho, me chupa las bolas y la pinga a ní me latía.

La tiré contra la cama, le rasgué sus ropas, mordisquié sus pezones que estaban ya expuestos desde que los rozó con mi cuerpo. ¿Su color? Chocolate. Sabían bueno, pero no tan bueno como esa comía de chocha que le dí rápido que le quité su ropa interior. Su vagina estaba algo peluda pero sexy. No daba asco. Le abrí sus gajos y comencé a lamer. Divina tentación, sabía tan rica ella. Muy mojada y exitada. En búsqueda de bicho caribeño. Esa mujer me pedía a gritos que por favor se lo metiera pero yo soy un cabrón con eso. Me gusta verla sufrir.  Me lo imploró, ¡me lo suplicó! Yo decidí cuando era necesario acabar esa comía de chocha y me puse frente a frente con ella y le decía lo muy pura que era y ahí es cuando comienzo a espetarle en cámara lenta el bicho mío y siento como sus calientes fluídos vaginales calientes rodean mi virilidad. Le doy felpa de todas las formas y colores: en posición de misionero, que me cabalgue, la pongo en cuatro, se lo meto de ladito. La cabrona es insaciable pero Roma no se hizo en 1 día. Le di bicho, bicho, bicho y más bicho hasta que no pudo ella más que se vino y yo también. Si, como si fuera una puta venida sincronizada. Nuestros orgasmos llegaron juntos: yo solté un chorro de mi semen acto en calcio y ella palpitaciones vaginales que casi me tuerce la pinga. Coño, que ricura. Luego de varias palabras sucias, abofetearle esas nalgas y romperle el intestino a pingazo limpio a la muy puta nos quedamos muy agotados y nos quedamos dormidos. ¿Cuánto tiempo? Ni idea. No más de 3 horas pasaron y aún siento su suave aroma. Pero luego. TUM TUM TUM TUM  unos ruidos provenientes de detrás de la pared aparecen. Ese era El Escarabajo que le estaba dando y no consejos a la cabrona madre de la muchacha que me acabo de tirar. Se me estaba parando el bicho porque nada me pone más bellaco qu una mujer gimiendo y gritando “rómpeme el culo hijo de puta” so que imagínense. Sentí esos deseos de sobarme la tranca y NOOOOOOOOOO!!!!1!

¡Me cago en tu muertos! Me cagué!!1 No solo me cagué sino que senda cagada que dí. Una cagada licuada. ¡Cagué blandito! Churras. Diarreas. Ustedes pongan el nombre y justamente con esa tremenda belleza en la cama. Dios sabe cómo me paniquie. ¡¿Qué hacer!? Ponte a pensar. Es una dama que te lleva a su propio cuarto, tremenda mami y con ese cuerpo cabrón y que de pareja se gaste a este cabrón que es intolerante a la cerveza que durmiendo botó hasta el verde de las tripas. Yo junté mis manos y pedí a Dios dos cosas. Que la puta esta no se levantara y que limpiara esta mierda por fe.Pues Dios me concedió uno de los milagros que es el que la tipa no se levantara y lo otro Dios me troleó. Se burló de mí. Me dio un Santo Cágate en Mi Madre. Algo tenía que hacer. Me tenía que armar de valor. Pensé. Fueron los 10 minutos más largos de mi vida. ¿Qué podía hacer para resolver este dilema. ¡Eureka! Me arme de valor y tome toda la mierda que pude en mi mano y raspé con mis uñas todo lo circundante a mi hueco anal y recuperé todo ese excremento, culpable de mis preocupaciones y… Dios mío… no sé si decirlo… bueno, qué carajos, se lo embarré en el culo a esa jeva que no cagaba. Le unté mierda, pero que mucha mierda, y como si fuera un episodio de CSI hizo una recreación cabrona y unte de mierda hasta las sabanas que ella tenía encima. Mis manos estaban embadurnadas de mi maloliente excremento pero yo soy un cabrón y mi orgullo de hombre vale más que la vida de cualquier mujer. Abrí la ventana de su habitación. Bajé por las escaleras de emergencias no sin antes dar una última mirada a esa escena tan nauseabunda, pero a la vez tan bella. Era como ver un ángel caído del cielo y cagado durante el trayecto. Se me estaba empinando el bicho. Pero tuve que decirle adiós a esa buena mujer.

Ahora me pongo a reflexionar y podría llegar a muchas conclusiones. Puedo llegar a pensar de que es ahí en donde dejé de ser el hombre maravilloso con las mujeres. Dejé de ser aquel que se entregaba al amor al máximo. Pero fue el momento de aquel hombre que decidió ver a la mujer como una cabrona que pare hijos, cocina y chicha. No sé que hacer. Esto marcó mi vida como Merdócrata. Mi corazón ahora palpita con menos tensiones que antes porque por fin pude sacarme algo del pecho. Esta pesadilla sexual que realmente pasó y que me atormentó por los próximos 20 años. Solo pregunto una cosa.

¿Dónde estás amada mía? ¿Dónde está mi amor de ultramar? No más me consuela que cada 2 veces al día, un retorcijón le tuerza la tripa y cada vez que cague un brazo de nene, el ruido del mojón callendo al agua le recuerde por siempre mi nombre…

 

…Merdócrata

… Merdócrata

… Merdócrata

Recordando un polvo cayeyano

Hace tiempo que no chicho. Creo que va … 2 semanas. Pero lo extraño. Chichar es un acto bello. yo siempre he pensado que el chichar es la máxima expresión de amor que hay entre una pareja. No el hincarse y pedirle ser tu esposa. Tampoco esa mierda de llevarle una serenata o una canastita de chocolates junto a un enorme peluche de Sad Sam. Esa mierda no es amor. Amor es venírtele en la cara a la mujer que amas. Porque la deseas, porque lo sientes deep inside your heart

Pedir ese culo, penetrar esa jaiba, que haga gárgaras de leche cremosa y que se porte como todo una puta en la cama es lo que pido. No es mucho. Digo, soy el eco de lo que desea todo hombre borincano. Doy fe de ello y me consta. Pero lamentablemente no todas las mujeres nos pueden complacer en lo que queramos. So que hay que ser conforme aunque eso nos duela en el fondo de nuestro corazón porque, honestamente, nosotros somos criaturas inconformes y en la cama demandamos y exigimos lo que por naturaleza y biología nos pertenece.

Hace como dos semanas se me dio la oportunidad de poder janguear con una amiguita que tengo del ambiente bloguero. Esta muchacha es especial porque se sale de todos los estándares que uno puede tener en lo que a una mujer que está dura se refiere. No hablo de que sea gorda ni esas mierdas. No, nonono… es algo así como que ella es su propio estilo. Es única. Está dura. Esa hembra no caga mi hermano. Está cabrona. Es una de esas mujeres que si me dice “vamos a casarnos Merdo” yo le digo “ponte este Nuva Ring en el dedo y dame el sí”, tu sabes. Te mantiene enchulado.

Mi relación con esa mujer es una bastante compleja. Es una especie de persona en la cual no la llamarías exactamente un Fuck Buddy porque los fuckbuddy solo chichan y ya, sino que, pues, es algo así como una excelente amiga… si, una excelente amiga que chicha contigo. ¡Y como chicha!

Esta compañera bloguera me tiene loco. Lo digo, es una sensación extraña. Es una mezcla de adrenalina con un poco de fluido vaginal pa’ que resbale. Y pues, mi relación resbala con ella. Fluye. Ella no siente amor por mí (ignoro por qué, porque yo no estoy bueno pero estoy tripioso), ella dice que no hay química como para plantearnos una relación de noviazgo aparte de que no cree ya en el amor. De seguro es que la vida la premió con alguna mierda de ser humano gracias a acciones en la juventud o alguna mierda así como nos pasa a todos nosotros. Pero no obstante es una mujer y afuego. De esas personas que puedes lograr una amistad por su vibra y ser una “one of the guys”.

Fui a Cayey para ir a verla. Me para el bicho ir a verla. Me encanta ver sus tatuajes que adornan su piel y su cabello… mmm… y sus cocos que le paran el bicho al bicho mío. Chacho, tu sabes, motivado, quemando gasolina pero me importa un bicho. Un pelo de crica hala más que una junta de bueyes y eso es lo que pasa conmigo. La espero, 30 minutos. Odio esperar. Coño men, es que me encojona tanto eso. Pero es ella, tu sabes, estoy tan bellaco que me importa ya un carajo la espera y hago excepción a la regla. Llega en su carro. Entra en el mío. La beso.

Sus besos son sabor a menta. Usa lipgloss creo, ah, y también huele bien. Un poco de nicotina en su ropa, pero huele a hembra puñeta. Ese es el olor que quiero. Nos vamos de paseo. Establezco conversación. Le hablé sobre qué tan jodido es el mundo y cómo escribí un blog sobre culo y cagar pa’ dentro por vez número 500. Me habla ella sobre cosas más importante por ejemplo que tiene ganas de arrancarme el radio con un destornillador porque tengo puesto WKAQ 580 y le da vergüenza ajena. Yo pensaba que a las mujeres les gustaba Notiuno y toda esa mierda cuando salen con sus galanes. Mea culpa.

Ella le gusta darse su traguito para ponerse en ambiente aunque tampoco es una bebedora de grandes ligas. Quería ella, digamos, que refrescar el gaznate y mientras ella me hablaba de cómo quería mojar su paladar con una Smirnoff yo solo pensaba en remojarle el paladar con mi Man Juice. Yo lo veía todo subliminal. Con ese doble sentido que me caracteriza. Nos estacionamos en una gasolinera. Ella compró sus Smirnoff, creo que unos cigarrillos también; yo, de 3 Heineken frías como mojón de foca y siempre pegado a las góndolas para esconder la erección que escondía. No podía hacer mucho. Si ponía las manos en el bolsillo pensarían que ando robando o que voy a asaltar a alguien. Pagué, fui al carro como pude. Soy tan cabrón que dejé las llaves en el counter. Me cagué en mi progenitora, tuve que mostrarle mi pinga bajo el pantalón a todos los tecatos de la gasolinera para poder recoger las cabronas llavez.

Ella me quiere llevar a jugar billar. ¿Billar? Jum, a ver que tal. No juego billar desde que me metí en problemas en una trifulca con cierto hijo de mil putas que puso de moda cobrar un dolar por partida. Pero igual, todo por la mujer que atesoro. Fuimos, y como eso es Cayey y es un pueblo olvidado de Dios, ustedes saben que hay que subir cuestas con cojones. Llegué  a la punta de una montaña. Ahí estaba el negocio pero acababa de cerrar porque hay una ley ahí de cerrar los negocios a las 6 PM o algo así. Es Cayey. Solo Yukiyú sabe. Pero ella sabiamente me dijo que me estacionara en un caminito de piedra en el cual nos bajamos del auto y nos bebimos nuestras cervezas mientras nos sincerábamos. Ella me habla de temas que si menciono por aquí revelaría su identidad. Yo argumentaba con ella aunque solo pensaba en ese pedazo de buen culo que escondía entre sus faldas. Luego de una peste a mierda y 0.05% de alcohol en las venas le dije que se montara en el carro. Yo quería chichar.

La chica no es pendeja. Sabe que ese era el destino de nosotros. Ella sabe que no estamos boyante en dinero y se preocupa por que no tengamos que conducir mucho para hechar un polvo que nos merecíamos el uno al otro. Yo deseaba que me tocara la pinga. Soló me rozó la mano porque iba a agarrar su celular. Que se joda. Es como si me tocara la pinga.

Ella me presenta un lugar el cual yo desconocía de su existencia. “La Montaña”, un motel fronterizo entre Cayey y Caguas que sería aposento sexual de su amigo inexistente. Yo estuve maravillado. No sabía que Cayey tenía moteles. Se que tenía gallinas, burros y gente pobre, pero jamás moteles. Tomé mi cámara y comencé a tomar fotos:

Fotos reales que a ella no le incomodó cuando le dije que en algún momento serán protagonista de un post que colocaría en una noche que tenga una bellaquera atrasada. Toda una mujer comprensiva. Sabe que soy un bellaco natural y me responde con naturalidad. Me enjuago la boca con agua de grifo y me doy una buena meada. No le gusta el sabor de la Heineken en su boca y no me gustaría mearla mientras chingo. Comienza el cortejo y el flirteo. Le pongo la mano en mi pinga por encima de mi pantalón. A mi me gusta besarla mientras le agarro sus cocos bravos jinchos y preciosos con mis manos. La tiro en la cama. La dejo semi desnuda. Ella le gusta así. Lo considera más sensual siempre mantener algo de ropa sea unas medias, o una faldita. Nos comemos a besos. Jugamos con nuestras lenguas. Ustedes sobándose las pingas y sobándose las chochas mientras yo les cuento como ella es que me pide que si por favor me puede “mamar el bicho” y “tratarla como una puta”.

Me siento como un Dios. Un Dios con bicho. Ella me vira como media y yo también. Ella me aruña. Ella escupe en mi bicho, me hace una buena paja; me aruña mientras me cabalga y juega a ser Doña Barbara y yo su caballo atropellado. Ella gime y yo también. Ella me dice “dame de ese bicho” y yo le digo “toma bicho cabrona”. Ella lo quiere en 20 uñas, yo se lo meto. Ella siente placer, yo siento un calambre cabrón en el pié.

Más revolcadas en la cama, olor a sangre, sudor, orgasmos, tota y pinga. Dormimos desnudos. 8 Horas luego ella va en su carro y yo en el mío. Separamos nuestros rumbos.

Ella chichó con un amigo. Yo chiche con el amor mío.

Soy un cabrón ingenuo y todos ustedes me maman el bicho.

Irene: El Huracán con Síndrome de Down

Hola mis putas. Quería reservar este momento tan especial para mí para poder dedicarles un mensaje de amor, y de preocupción ala vez. ¿Por qué de amor? Porque los amo a pesar de que solo me acuerde de ustedes cuando voy a cagar o cuando chequeo las fotos de ustedes en bikinis cuando me agregan por Facebook. Preocupado por el hecho de que estamos viviendo en momento sumamente difíciles en donde el gobierno de Puerto Rico, liderado por el cabecilla Luis Fortuño no sabe un bicho en como bregar con situaciones de emergencia. Este blog no es político y de nuestro Gobernador no diré otra cosa que no sea que desearía que muriera cagando. Soy una persona religiosa y de altos valores como para dedicarme a la tiraera política. No es mi estilo. Para eso estoy yo aquí, para llevarles un mensaje claro, de altura y que se pueda comprender.

Me jode la desconfianza que tiene el pueblo de Puerto Rico con los que se supone que están aquí para protegerlos y servirles y no me refiero a la policía de Puerto Rico. Me refiero a los hijos de puta que están en el gobierno dentro del capitolio (menos los janitors, ellos son afuegoy no merecen el odio de nadie, menos Paco. Paco, tu me mamas el bicho). Pero para eso vengo yo aquí. Porque soy el Chapulín Colorado de la blogósfera boricua. Donde me nececiten ahí estaré. Si se te expota la goma, cágate en la ropa, ahí estaré; cuando estés bellaca, cágate en el matress, ahí estaré y si te tiras fotos desnuda y me las mandas a mi e-mail merdocrata@gmail.com con la dirección de tu casa, ten por seguro que ahí estaré.

Es mi deber patriótico el estar presente en tiempos en donde se que la familia puertorriqueña sufre por el paso de un temporal tan welebicho como lo ha sido Irene. Un huracán con Síndrome de Down porque todos los efectos vinieron luego de que esta pasara. Son cabronerías de la madre naturaleza. Yo soy un tipo que vivo donde me caiga la noche. Digamos que me guillé de tortuga ninja y por razones que no vienen al caso salí de esa alcantarilla, con hedor tan peculiar que tiene la mierda humana y me encontré que Puerto Rico seguía hecho mierda y la gente… no sé. La gente ranqueándose de welebicho. Yo lo que vi fue gente desesperá porque oh Dios! Tenían que salir a trabajar.

Yo no sé en donde culo yo estaba viviendo. Esto era Japón o Puerto Rico. La gente desesperada porque los cabrones de la PEPSI los mandaron a llamar porque tenían trabajo el mismo puto día que pasaba la tormenta. Otros como los de los fast food estaban desesperados y tuvieron a sus empleados hasta tarde en la noche para que luego fueran a sus casas a guarecerse y preparar sus cositas por el posible paso del huracán. Yo lo que me pregunto es que tan pendejo tiene que ser usted para darte a ti mismo menos valor que tu trabajo. Mira, pedazo de mierda, a McDonnald’s tu solo eres un número, a Pepsi, Cola Cola, Walmart, etcétera le importa un bicho si estás bien o no, o si tu casa se va por el río, para ellos eres solo un número y eres desechable. Tienen gente de más para suplantarte y el papel de culo es tan necesario como tu: solo para cuando te quieres limpar el joyete, luego, se olvidan de ti.

Hey, y si esa va a ser la mierda del día a día en este país mientras pasa el huracán, entonces, regresemos a lo básico mi gente. Supervivencia . Yo les recomiendo a todos ustedes que velen por ustedes mismos. Que se embarren en vaselina y le haga caso omiso a esa mierda que dice el gobierno. Mire, ya que estamos sincerándonos hablemos claro. Se que ustedes son de los que les preocupa quedarse sin luz ni agua por semanas desde que vivió la experiencia de Georges y de ahí pa’ lante sabe lo que es morirse de un aburrimiento cabrón. No lo culpo. En mi casa pasaron 60 y pico de días que no teníamos luz. Me sentí como el puto Tom Sawyer, me cago en la madre de Manny Colón. No es una experiencia que me encante para nada. El zumbar de los mosquitos mientras intentas dormir, el calor en tu cuarto y bañarse con cubito recogiendo aguas con gusarapos y/o larvas de mosquito de un drón, la puta planta eléctrica que si no se te jode, te come la cuenta de banco y si no se te jode ni te come la cuenta de banco tienes que estar vigilante porque un hijo de la gran puta te la quiere robar… uff… mire mi hermano, son cosas que nos incomodan como seres humanos que somos. Queremos distracciones, ¡las nececitamos! es por eso que aquí les quiero habar de las mejores distracciones ha tener dentro de la temporada de huracanes.

  1. Bebe, bebe con cojones: Si andas preocupado porque el zinc de tu casa en Cayey se vuele pal’ carajo y tu mujer no para joder, te aconsejo que te den un palo de lo que tengas en reserva. Mi favorito, Caneca Ron Llave con Royal Crown. De esa manera olvidas las penas y le hechas un polvo a tu mujer. Si te rechaza no pasará nada. Quedarás inconsciente a los pocos minutos.
  2. BBQ, welebicho: Tienes como $150 dólares en carne en esa cabrona nevera y sabes que en 3 días apestará tan cabrón como la gobernación de Luis Fortuño. Haz una barbacoa e invita a todos esas escorias que les haces llamar “amigos” y que aporten de sus carnes también. Complementalo con cerveza y te guillas bien cabrón.
  3. Comparte la extensión: Esto es táctica. Da de lo que tienes. ¿Tienes una planta eléctrica? Comparte una extensión con un cabrón (o cabrones) que estén tan necesitados como tu para que pueda conectar una nevera y un televisor por lo menos. De seguro que te ayudarán a costear parte de la gasolina para la planta y así te ahorras un dinerito.
  4. SEARS es tu nueva novia: ¿Estás bellaco y el tanto ver porno en tu iPhone o Android te comió la batería? No desesperes hijo de mil putas, pues el shopper de Sears se encargará de que estés distraido casqueteándote con furia y tu mujer tan pendeja pensará que le querrás comprar algo luego del desastre, cui cui cui, que pendeja es.
  5. No peleas de ella: Ella te diré que por favor no salgas afuera que te puedes hacer daño. Cógelo literal. No salgas afuera pa’ un bicho. Así no tienes que hacer nada y no tienes que hacer los deberes de la casa que tanto te jode.
  6. Bicho echar ropa a lavar: Sin luz ya la mujer tuya no vendrá a joderte con eso de echar la ropa a lavar y tenderla. ¿Pa’ qué carajo? ¡No hay luz y llueve!
  7. Se un hombre: Es hora de demostrar que eres un hombre mostrando esa barba cabrona de deambulante que escondes. Un hombre de verdad usa barba y el no tener agua ayuda a que andes con esa apariencia de badass que tanto haz buscado. Solo los maricas se afeitan el rostro completo pensando que son varoniles. Cuando tu mujer te meta la mano dentro del calzoncillo y te agarre ese bicho porque te ve como el hombre que no eras tu antes te acordarás de mí mientras la pones a cagar pa’ dentro like a boss.
  8. Piérdete: Digamos que tu chica con quien sale está viviendo lejos con cojones y tu tienes los cascos volados bien cabrón. Es hora de ponerte a experimentar rápido que te enteres que esa mujer esta incomunicada contigo. Rampletea, jode, bellaquea con todas las cabronas que tengas en tu comunidad si es que eres de esos hombres que no pueden estar con una sola mujer. Es tu momento de soterrar el bicho en par de cricas y darle luz a esa bellaquera que tienes entre las piernas.
  9. Semana Santa Parte 2: Así seas chamaquito y vayas a la escuela o seas un adulto y seas todo un profesional, estos días son como mini-vacaciones al estilo semana santa. ¡Gózatelo! Días sin trabajar y lo mejor es que no tienes que ir a la iglesia ni sentirte culpable de no hacerlo.
  10. Aprecia la chocha pelúa: Rompe frío mi hermano. No hay agua ni luz y la chica tuya tiene esa chocha como para que un mono se le guinde de tan pelúa que la tiene. No te preocupes. Tócasela. Dile que la tiene sedosa aunque te de asquito. Así ella querrá que la amas no importa su físico. Aparte si te da asquito eres maricón.
Bueno, eso es lo que tengo por el momento. Siéntanse cómodos en opinar y agregar cualquier tipo de tips que sirva para que nosotros los caballeros de la noche y tormentas eléctricas le saquemos partido a tormentas retardadas coo Irene: El Huracán con Síndrome de Down
¡Hasta la próxima!

Hablemos de pezones

Hola compañeros aquí les habla su fiel amigo Merdócrata el cual como siempre les trae a su blog un tema de gran intrés y que une a la familia puertorriqueña. En el día de hoy quiero hablar de pezones. Si, pezones. Nada más bello que estar con una mujer y ponerla hasta el 8 de bastos pero si hay algo que me pone con la pinga dura como el suelo donde Walenda se cagó en su madre son las tetas de una mujer. Tu sabes, amigo lector que yo soy un adicto a las tetas. Siempre he dicho que las tetas son como la carta de presentación de una mujer. Las tetas te dicen “mira soy seria” y otras te dicen “Tócame si te atreves hijo de puta”. Ya tu sabes como es la vaina. El bicho se le para a cualquiera y no es para menos. ¿Pero tu sabes que es lo que hace a las tetas buenas tetas? No es la montañita de capa de tegido graso y las glándulas mamarias. Eso es mierda, tipo. Lo que hace un seno una cosa fabulosa no es otra cosa el pezón. Mmm,  rico y fabuloso pezón. Este post será como una puta oda a esa esa admiración que tengo por los pezones.

Nada dice buenos días más que treparte en el Tren Urbano, allá como para el 2008 mientras estabas llendo a la Universidad de Puerto Rico y ver como es que te recibían chicas universitarias con sus camisitas semitrasparentes, en ese viaje pseudo hippie y albizuista (antes de que ser hipster se volviera una palabrita famosa y mainstream) y mi hermano… esas mujeres entraban por esas puertas y yo, uff, te digo uff lo que veía era esos pezones duritos asomándose y diciendo “Hola MerdoO!!, muérdeme” y mano, te digo. La bellaquera se me trepaba a más no poder. Yo soy un tipo así, que cualquier detalle en esta vida lo pone super bellaco. Ellas (las mujeres) saben que tienen los pezones parados. Coño, yo creo que sí. Si yo se cuando tengo el bicho como el mástil del barco de Barba Negra yo se que una puta de por ahí debe de saber que tiene sus pezones duros como el adamantium de Wolverine. Amo los pezones. Yo nací para mojar el nugget con mujeres y mi misión en la vida es mordisquear cuantos pezones pueda en este mundo. Soy así, nací de esa manera y no puedo controlarme.

Mi bicho responde a la vagina y mi lengua al pezón. Es como un juego de Ying y Yang que solo mis hormonas pueden controlar. Bueno, creo que no solo mis hormonas. Creo que todo hombre que se de a respetar tiene que reconocer que soy un ejemplo a seguir y si ha leído mi blog ha de destacar que soy un welebicho tremendo ser humano sino que también algo con mucha sinceridad. Solo hablo con honestidad y mis experiencias son tan disparatadas como tan reales y que esas mierdas que me suceden ustedes lo han vivido en carne propia y el que lo niegue pues seguro que le gusta que le den por el culo y que Arriaga le sobe la pinga. Mire, no soy maricón y hablemos de pezones. Los pezones son como la personalidad que guarda una mujer entre teta y cuerpo. ¡Todos tenemos una! Algunas tienen pezones tristes, pezones alegres, pezones cohibidos, pezones tímidos, pezones que reflejan varios aspectos de la vida. Un pezón representa lo que eres, mujer, como individuo.

Yo cuando estoy bellaco y tengo a la mujer a punto del acto sexual me gusta besarla en los labios, seguir por el cuello, las orejitas, el cuellito y cuando llego a sus cocos bravos ya la tranca se me empieza a latir. Eso es el aviso a pegarmele a lamer y saborear. Oh, y lo más rico es mordisquearlos un poquito con los dientes del frente y halarlos un poquito. Mi pana, se vienen. No es que les msticas los pezones welebicho, no sea bruto. A menos que te lo pida ella pero si te pide eso de seguro también te pedirá que te le cagues en el pecho. No sé. Cada cual con lo suyo. Las mujeres adoran que le mires las tetas. Eso es una mierda de que se acomplejan y les está malo. Hombre, demuéstrale que sientes admiración hacia ella. Si se pone un traje escotado en donde la raja de las tetas se le pronuncia es que es obvio que quiere que le veas las tetas. Y si ella quiere que le veas las tetas es obvio que está ella clara que desea que le veas el pezón. La mierda es cómo bicho lograrás encontrar ese pezón.

El Pezón Desbordado de Shauna Sand

Yo soy un experto, pégate, no seas pendejo.  Lee. Esto es prácticamente geometría. El secreto de ubicar un pezón reside en saber distribuir la fuerza de gravedad y la masa proporcional de la teta. Me explico. Esta es una cabrona de la farándula que se me olvidó el nombre. Llamémosle “puta” para que no se me pierdan ustedes. Ella tiene tetas. Si tiene tetas tiene pezón. Aquí un diagrama que hice con mucho trabajo en Photoshop para que ustedes puedan ver cómo se distribuye el área del pezón:

¿Te das de cuenta que el pezón no está en el mismo centro sino que se distribuye al área más abultada en donde sus tetas llegan a un peak?

Sácate la mano del bicho. ¿ Quieres saber de qué color es el pezón de esa mujer? Hay un chance de un 80% de que el color del pezón de una mujer es similar al color que ella tiene de los labios de la boca. Si sus labios son rosaditas ten por seguro que similar será el color de sus pezones. Si la cabrona está embarazada pues comenzará a tener decoloración. Igual si eres un hombre te importará un bicho si los pezones los tiene verde fosforecente. Es una teta. Merece cariño. Jejeje ahora vuelve a agarrarte el bicho.

El arte de reconocer un buen pezón es uno que lo pulirás poco a poco. Es como tener el poder de Superman de los Rayos X y ligarse a cuanta cabrona hay por ahí. Un pezón parado ahorra la molestia de desnudar a una mujer y llevarla a la cama. Es como chichar gratis con la vista. ¿Y cuál es el lugar indicado por excelencia que su amigo Merdócrata recomienda para la casería de pezones erectos? El área de las carnes de Selectos, Supermax, Mr. Special, Amigo, etc. Eso es el paraíso del verdadero ligón. Yo siempre que voy con mamá a comprar mis Frutty Pebbles yo siempre le digo que iré a ver a cómo está las “chuletas center cut” y me tomo 15 minutos porque lo único center cut que ando buscando son esos puñales que tienen por pezones esas cabronas de Moca con el f’río hijo de puta que hay ahí. Cierto, mi bicho se encoge con el frío con esas temperaturas que casi llegan bajo cero pero la vista de todas esas jíbaras con frío y uno fantasear que tienen los pezones paraos’ porque las pongo bellacas me sirve como material masturbatorio para mis madrugadas de sexo seguro conmigo mismo.

Moraleja de toda esta historia. Amigo mío, no dejes de desperdiciar estos actos hermosos que Papito Dios te dio a ti como hombre. La sección de carnes y otros productos fríos puede alegrarte el día. El área gravitacional del pezón te ayuda a ubicarlos cuando no lo puedes descifrar y toda esa mierda. Pero sabes una cosa. Un verdadero Nipple Hunter como su buen Merdócrata tiene que ir más allá y fajarse hasta el doble. Lo que tu haz hecho por una bellaquera yo lo he hecho por cien, no obstante estás siempre investigando lo que pasa a tu alrededor porque no puedes dejar de pasar esas delicias mamarias. ¿El Holy Grail de los pezones? Los pezones Barbie:

Incoloros… tan puros… tan enfermos…

¡Atrévete a vivir! Exponte al mundo del pezón. Esto es dedicado a ese ser especial que eres tu mismo para llevarle un poquito de conciencia cívica sobre cómo tratar a una mujer. La próxima vez que se presente al Tren Urbano y vea a esa mujer con los pezones encendidos sonríale y dígale al oído “puta son marrones”.

Chichas seguro.

Chingando con la mujer caballo

Esto me pasó pocos años atrás cuando pensé que me podía comer los niños crudos. Que tenía el mundo bajo mis pies puesto que pensaba que dándo bicho era el número uno. Era todo un Merdócrata. Meter el bicho para mí era tan fácil como ir a cagar. Dónde miraba una mujer, con un poco de esfuerzo y de ánimos podía lograr lo que sea. Metérselo a una mujer era casi casi un deporte. ¿Por qué? No sé. Creo que era por las frustraciones que tenía en la vida y con lo mucho que habían jugado conmigo alguna que otra güirera el cual me hizo desarrollar este sentido de “me importa un bicho” en lo que al amor se refiere. Esto causó que simplemente yo fuera otro hombre. Un hombre inmune al rechazo y abierto a meter ese brazo de nene que tengo por bicho en cada una de esas mujeres que consideraba especiales. Pero entonces pasó algo con mi vida. No le veía el placer a esto. Ya no le veía ni futuro y las ganas de ser el cocinero que le mete huevo a la sartén del ejército poco a poco se esfumaban. Yo no sé lo que pasaba. ¿Qué cosas pasaban por mi mente, ni idea.

Siempre pensé que se trataba de algo así como que de un momento de recogimiento hombruno. Yo me tocaba el bicho y me sentía culpable de todo ese daño y maltrato que le dí al pobre. Tenía que darle cariño yo mismo y jalándome la paja con papel lija 400 y gotitas de limón para lubricar comenzaba mis terapias puñeteras en donde hacerme la casqueta era mi único consuelo a esa depresión sexual que tenía. No me sentía maricón, que quede claro. El culo jamás me palpitó ni mucho menos. Yo quería chichar pero el “algo” que le daba motivo a este bicho en ponerse como radar de detección vaginal lo hacía defectuoso.

Cabrón, yo me preocupé. ¿Pepa Negra? ¿Chinito? ¿Crema de Concha Nácar? No sé si es que con eso podía lograr un regreso a lo que yo era antes pero me preocupé. Compré de todo. Tenía mi propia reserva de municiones para mis noches de sexo que esperaba yo tener algún día (pero que no llegaban). Obvio, no soy bruto. No me meteré la mitad de un Viagra para solo puñetiarme. Yo soy un tipo arrancao’ y valoro mi dinero y cuenta de banco casi de la misma manera que al bicho mío. Pero tenía una edad en donde el sexo era algo de preocuparse, no porque no se me paraba el bicho sino porque lo veía extremadamente necesario jamás fallar. Era como el puto Punisher disparando semen caliente en las gargantas de las jevas del área metro y no podía dejar pasar que esta rochaera me jodiera como hombre.

Agarrándome la pinga y con una bellaquera que Dios me señalaría y me cogería pena, me conecté al lugar más deshonesto para poder conocer gente para cosas en serio: LatinChat. Me conecté a la sala de Lesbianas gente de Puerto Rico y empecé a tirar de la mía. Yo siempre he sido un tipo con un vernáculo florido y para decir palabras como culo, crica, tetas, chocha, jaiba, penca, bollo, bicho, polla, falo, caca, mojón, tripa, amor, cariño, etcétera siempre he sido un tártaro.Yo creo que las mujeres de LatinChat se ponían bellacas al leerme. Todo funcionaba tan brutal. La gente (hombres) escribían “¡Cállate charro!” y “¡Tírate de cabeza del Monumento al Jíbaro, hijo de puta!” y los moderadores me sacaban de la sala. Ya tu sabes, clásico caso de envidia cibernética. Luego de 3 horas de insistencia me llega un mensaje en el chat.

Rápido lo abrí. Lo tuve que leer. ¿Una mujer? ¡Wao! Quizás era un gordito sudoroso con guille de Búfalo Bill haciéndose la puñeta como todos los hombres que estamos en Latinchat. Pero seguí. Tenía que hablarle. No tenía nada que perder. Me preguntó que si cómo yo era. Yo le tuve que decir la verdad. Alto, guapo, musculoso, con el bicho como el martillo de Thor y la cara hecha mierda (literalmente). Ella se rió. Pensé que se burlaba de mi bicho pero pichée. Le pregunté su nombre. Ella me dice que se llamaba Martina, hija de unos terratenientes del centro de la Isla, fue estudiante de veterinaria… toda una jodienda humana.

Animado y con nada de perder le pedí el teléfono, el Facebook y toda la pendejá tenía que verla. Eso mismo hizo. Le di mi Facebook también. Ella dijo “esta soy yo”. Abrí el enlace. Vi una luz que me cegó. Tenía tetas de mujer, piernas de mujer, cabello cortado como mujer, culo de mujer. ¿Su rostro? No lo sé. Yo creo que jamás me dí la oportunidad de observar su rostro. Nos dimos el teléfono. Ella hablaba de su profesión. De lo bello que es salvar animales en especial los caballos y que era una profesión digna del regocijo de Dios. Una vez me contó sobre cómo tuvo que sacrificar un equino de paso fino entre llantos y sollozos mientras yo al otro lado del teléfono me estaba sonriendo y me jalaba la puñeta con furia.

Bueno, ni corto ni perezoso le dije para salir. Lo hicimos. O sea. Salir, eso hicimos. Luego chichamos. Eso si lo hicimos. La mierda sucede que yo me desnudo, le enseño mi virilidad, la tiro en la cama por medio de una suplex, le ensalto el mamerro y la muy cabrona me empieza a gritar tapándose la cara “¡Yo no soy así! ¡Yo no soy así!” me dije, ¡Qué putas pasa! tu sabes, no comprendo. Yo no osy un violador. Cuando meto bicho parece como que violo pero es mi forma normal de copular, con furia. Como si tuviera un Thundercat por bicho. Pero esta mujer exagera el papel. Jode que te jode. Pensé que todo era parte del morbo que ella tenía y que si le metía más fuerte haría como en las películas porno que primero dicen que no y luego chillan diciendo que sí. Bicho es. Esa mujer siguió con la pendejá. Pensé en otra cosa. Pensé en un Egg Roll entre las tetas de Giselle Blondet y me pude venir como un mamao.

Agitado por ese incierto momento pasaron otras aventuras sexuales en donde me pasaron cosas tan inverosímiles como por ejemplo el que no me besara después del sexo. Eso me encabrona. Yo en una ducha bellaco y la mujer me diga que ella no besa. Yo soy de los que pienso que una mujer que no besa antes, durante o después del acto es porque es puta. Se lo hice saber. “¡Dame un beso o eres puta!”, no me lo dio. Prendí el carro, nos fuimos. Le dije “No me besaste. Serás puta”. Se le aguaron los ojos y estalló en furia y le dio con furia a la capota del carro mío (una Mazda GLC 1986 color blanca) y me gritaba con desespero “Yo te amo no me dejes Merdócrata, no me dejes, noooo nOOOoO NoooOO!! x infinito”. La hice sentir como mierda. Se lo merecía. ¡Bésame!

Joderse, creo que esa era la palabra que definió nuestra relación. Tenía que lidiar con problemas que con ninguna otra mujer tenía que soportar. Tenía que incorporarme a actividades que ni pa’ cristo me gustaban como el lidiar con ver caballos de paso fino y verla montar por horas largas, el ver como trataba a su perro con más cariño que a mí, el no dar el culo (cosa que me preocupaba mucho), el poco tacto hacia mí y sobre todo la mierda esa que tenía de cuando chichar que cuando uno se lo metía se revolcaba en una pena bien cabrona. Así no se puede chichar. Punto. Ella tenía la fortuna de papi y un empleo cabrón pero en la cama era una martir prácticamente. Mis amigos decían que era horrible. Su rostro era como chingar con Rocky Balboa en el décimo asalto. Mi mejor amigo me lo dijo. Mis pseudo-amigos me lo dijeron. Los contactos de mi Facebook me lo dijeron. Yo no quería hacer caso, pero me saque el velo de la cara. Estaba chingando con una mujer caballo y en esa noche me di de cuenta. Mi bicho dejó de funcionar como quería. Mi sentimiento dejo de ser de bellaqueo a pura repulsión. Sus actitudes de no besar, decir que “no era así” a la hora de chichar, su prepotencia y echarte en cara el dinero se atoraron en mi glande y tenía un tapón en el bicho. Venirme con esa mujer era como venirse pensando en Roberto Alomar dándole el culo a Ken Griffey Jr., de verás que la excitación se fue al carajo. Hacerse la puñeta era más placentero que tener a ese estorbo en la cama. La cabrona, me mira y ve como estrangulo este buitre carroñero que tengo por bicho que se devoraba ese cadáver que tenía por mujer, y me dice “Dale vente con esa mano que estoy loca por irme. Yo no soy mujer de motel.” ¡ME CAGO EN TUS MUERTOS! Blasfema mientras chicho. Me levanté, me puse el boxer y creo que me lo puse hasta al revés por el coraje porque sentía apretado el bicho y me puse la ropa y me grite “¡A la mierda! ¿Dónde quiéres chichar, en el puto Hilton? ” . Ella se echó a llorar. Se pensó que su coraje me dominaría pero no fue así. Yo estaba endemoniado. Estaba como El Invader #1 de encolerizado. Le saqué el dedo. Me pidió cacao. Yo le dije que se mamara este bicho (no me lo mamó porque estaba llorando). La dejé en su carro. Me fui con guille chillando goma, cogí mi celular y llamé a Escarabajo y le dije “Por fin soy libre”.

Odio a la Mujer Caballo.

Cibersexo y el bellaqueo por internet

Se acuerdan ustedes años atrás cuando estaban en la higschool como para finales del siglo 20 en donde ustedes tenían las hormonas trepadas y estaban locos por darle felpa a cualquier cosa con tetas, vagina y fuera ser humano? ¿Qué tal cuando se te paraba el bicho de tan solo besar en la mejilla a esa chica que te gustaba y que la considerabas un amor platónico y resolviste casqueteándote pensando en las poses más sucias y ricas que querías experimentar con aquella cabrona? Una pregunta tan larga como el bicho mío lo sé. ¡Ah! Y también sé que cuando te ponías bellaco pensando en toda esa mierda que te disparaba la adrenalina por la punta del bicho lo primero que te vino a la mente es esconderte de tu mami y de tu papi, prender la computadora, colocar una toallita por la parte de abajo de la puerta para que no se viera la luz de la pantalla y te ponías como cabrón a accesar el internet con la velocidad exageradamente cabrona que tenía ti conección Dial Up de Coqui.net y lo primero que accesabas era nada más ni nada menos que Agozar.com para hacerte la puñeta con una furia hiper-hija de puta.

No te sientas mal si viviste con eso. Tampoco sientas vergüenza ni culpa porque honestamente yo también era tan bellaco como tu y tenía el colchón de mi cama como queso suizo experimentando con mi mente cómo culo sería darle daga a una hembra como Giselle Blondet cuando te ponías a ver Despierta América. Nosotros los hombres siempre vivimos con las hormonas trepadas. No nos negamos a ver un buen culo y un par de tetas nunca lucen mal en una mujer, no obstante tenemos una vida de muy poca producción en lo que a bellaqueo se refiere. Si de algo yo admiro a las mujeres como criaturas es que siempre pueden tener una pareja para lo que sea (así sea para comer yonyi 😉 ) pero la cosa es que ellas se dan el puesto bien cabrón y aunque saben que tienen las herramientas para tener al mucho que desean no acceden al “overkill” sino que se dan su tiempo y toda la pendejá.

¿Cómo seríamos los hombres si tuviéramos ese poder? Posiblemente todos tendríamos lupus, sífilis, gonorrea y la mierda esa que le dio a Magic Johnson. Nosotros no podemos manejar toda esa responsabilidad y es por eso que decidimos mejor resignarnos de jovencitos a que no podemos tener lo que queremos en el sexo y nos embarcamos a esos mundos depravados que esconde la red cibernética para poder saciar nuestra hambre por crico.  La internet lo es todo para el hombre bellaco. Ahí se encuentra todo. La panacea. De hecho en lo que a mi me concierne el internet fue quién me educó sexualmente hablando. Cómo comer un toto, la simetría de unas buenas tetas, las formas estrambóticas de los labios vaginales, el soportar que te digan hijo de puta y que te abofetee una mujer en el rostro y como comer un buen culo son solo detalles los cuales le doy gracias a internet por poder incorporarlas a mi sumamente pobre alta actividad sexual que he tenido en mi vida.

Así quedábamos al acabar de ver Agozar.com

¿Cuántos no nos hicimos adictos a los Relatos Eróticos que leíamos en sitios web como por ejemplo Marqueze.net y páginas web similares? Con eso aprendimos a tratar a las chicas con delicadeza y ser todos unos morbosos.

¿Cuántos no nos metimos a Agozar.com a ver totos pelús de cabronas de Morovis que pensaban que el internet no era gran cosa en 1997 y que sus jaivas no estarían expuestas al público? Lo siento. Yo vi sus jaibas y lo adoré!!! Cosa cabrona. Aprendí que una tota hay que quererla no importa que tan calvita o velludita que esté. En el fondo todas palpitan igual. jujú. Me pongo bellaco.

¿Cuántos no se metieron a RedTube, YouPorn, Pornotube, o Pornhub para teber acceso a videos de cabronas que hacen squirting, las brasileñas que tiran peos y se ponen bellacas y extractos de videos de porno soviético donde familias se tiran a las abuelas y cabronerías así?

¿Quién no se hizo pasar por lesbiana y se metió a LatinChat y se hizo pasar como “GatitaSexy4U_69” con tal de bellaquear con otra “mujer” que cuando le pedías foto o cámara te decía que su webcam estaba jodida y no había un breik? ¡Clásico!

O sea, hay tanto motivo para ser parte del mundo sexual que lleva la internet que de veras es bien pendejo vivir enajenado de la situación.  ¿Por qué recurrimos a esto del cibersexo? A mí que eso se debe mucho a que necesitamos de buscar algo en donde simplemente no lo tenemos en la casa. La esperanza de recibir tota luego de una tarde de trabajo y que luego te digan “no es que tengo sueño” se le baja la pinga a cualquiera y necesitas buscar la forma de descargar ese río de semen que tienes encajao entre bolas y pene. El cibersexo es la opción que tiene el hombre solo que no tiene con quién apuntarse la chery. El marginado, el sufrido, el que quiere comer y experimentar fantasías que la mujer no le quiere cumplir ni pa’ Dios porque supuestamente la está ofendiendo como ser humano. ¿A quién le ofende meterle maseta a una jeba por detrás, sacársela y ponerla a mamar de tu ya mencionado miembro? Creo que es algo lindo y bello. Nada dice más “te amo” a un hombre que una mujer que gima diciendo “Merdo párteme el culo”, tu sabes, huy se me paran los vellos púbicos de tan solo pensarlo.

El cibersexo es bueno, estimula a las buenas ideas y a la imaginación. Imagina qué tan bueno sería poder cumplir todos tus sueños eróticos sin que tu mujer te joda. ¿Cómo crees que puedes disfrutar del sexo esporádico? Lo que pasa es que muchas mujeres ven el cibersexo como un escape y quizás confunde  una infidelidad con eso. No sé. las mujeres son criaturas extrañas. Sangran  por una semana  y no se mueren. Debería ser yo quien desconfíe de ellas.

Ponte bellaca, baby

Si a tu esposo el bicho se le queda a medias, mujer que me lees y te sientes defraudada no te encojones con él. Al contrario. Mete el rostro en la ornilla de la estufa y ponlo en “Hi”. ¿Por qué? Porque limitaste a ese hombre en convertirse en el amante que el con tanto anhelo a querido ser. Solo porque eres una mujer atorrante y que quieres que todo sea para ti. ¿Quiéres que ese macho te ponga en 20 uñas y te haga cantar el himno americano alrevez? Déjalo ser. Que se baje los calzones, se haga la puñeta mientras chatea y búsca uno kleenex pa’que ese pobre hombre se sienta limpio y fresco coño y de esa manera pueda cumplirte como caballero… .

Hombre que te masturbas, Merdócrata te saluda.