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Bellaqueo Pentecostal

Yo no soy un hombre tan religioso que digamos. A lo único que le he rendido culto a esta vida es al culo (de mujer) y a ver maratones de Baywatch en donde mi bicho aún late por los silicones de Pamela Anderson en su largo bikini rojo y ajustado. Pero en cuestión a la religión, nada, nada en verdad. La religión me importa un bicho honestamente pero las religiosas si me importan. Bueno, en Puerto Rico yo estimo que más del 70% de las mujeres son cristianas, no importa la denominación. Tienen fe en algo, así que, pues, hay que conformarse con lo que hay. Yo personalmente me gusta la mujer religiosa. Honestamente me gusta jugar “safe” entientiéndase que si ando con una atea creo que me van a pegar cuernos hasta en la punta del bicho. Las considero muy liberales y que selo dejan meter de cualquiera. No, eso conmigo no va. Yo quiero que la peste a webo que tenga mi mujer sea única y exclusivamente mía. Es por eso que trato que cada vez que le siembro el ñame por la tota a alguna hembra y exclaman “¡Ay Dios mío!, que rico Merdo'” yo siento una paz interior y una seguridad que ni les cuento. No obstante aunque no lo crean hay mujeres cristianas que dan mucha lata. ¿Y saben cuáles son las peores? ¡Las pentecostales!

Si welebicho, como bien te imaginas, en este primer post del 2013 les voy a hablar mi experiencia saliendo con una pentecostal. Oh Dios mío, mujeres pentecostales. Son de las experiencias más horribles que he tenido en mi vida. Yo siempre he sido de esos tipo que como bien les dije le gusta ir  a la segura con su elección con las mujeres. Yo en ese momento cuando quería salir me pasó lo inconsedible el cual es querer una mujer para poder “afincarme” en mi vida pues pensaba que yo ya era lo suficiente maduro como para estar de picaflor incando con mi matraquita cada corbejo que me encontraba a mi paso. Los jangueos al Ocho de Blanco me dejaron de ser atractivos, tirarme putas que van a Shannan’s a pasarla cabrón no me llamaba la atención y colarme en los Senior Prom de estudiantes del Colegio Marista no causan ningún rush de adrenalina como pasaba antes. No… yo quería algo que llenara mi corazón. Era una sensación de sentirse vacío. Podía chichar con la que quiera pero era algo más que eso. Quería sentirme querido, amado y ante todo respetado. Es por eso que quise un cambio en mi vida y me volví Pentecostal.

Claro, la decisión de ser pentecostal no fue fácil para mí. Yo una basura, un escombro humano social y bloguero de mierda, tasador de culo (de mujer) y amante de la necrofilia pensando dar un paso tan enorme en mi vida. Uff, les digo, no fue fácil. Pero luego de pensarlo con detenimiento y de intoxicar mi mente con Pastillas McCoy con alcohol me digne de valor y dar mi primer paso. Fui a una iglesia allá en el pueblo fantasma de Adjuntas. Se llamaba Iglesia De Dios Pentecostal M.I., obviamente lejos de donde resido pues aunque quería mi corazón lleno de amor no quería tampoco que la gente se burlara de mí por mi decisión abrupta. Mi arme de valor y me adentré al tempo. Lo que vi no me sorprendía. Un montón de mujeres con cabello largo hasta mitad de cintura, maridos con sus manos alzadas y diciendo ¡Aleluya! y ¡Alabado sea Dios! cada vez que el reverendo hacía una pausa, bebes llorando y un pastor entrado en años el cual tenía un ligero parecido físico a un Jim Jones versión hispana.

Nervioso me acerco al púlpito activado y veo como me miran como de reojo. No sé por qué. Yo creo que fue por el hecho de entrar en camisilla, gorra de Cerveza Corona y enseñando mis piernas peludas;  quizás sea que tenga mierda en vez de cabeza en mi cuerpo humanoide… que se yo, ni puta idea. Gente vociferaba pero yo seguía mi camino hacia un ladito para poder sentarme y poder no solamente llenar mis oídos del mensaje de Dios sino para poder ligar culo (de mujer). Miro por atrás y siempre que veo un espacio libre una persona pone la mano en el asiento desaprobando mi estancia a su lado. Estaba molesto, frustrado, como es que mi oportunidad para recapacitar y ser un hombre de bien estaba siendo frutado por personas que no me brindan la esperanza de lograrlo así que me di media vuelta y me fui hasta que llegando a la puerta una mano me aguanta.

El que persevera triunfa” , seguido por una guiñaíta. Era una chica hermosa. Blanca, de cabello lacio castaño oscuro, ojos color marrón verdoso como la mierda de un bebé que come guisantes de Gerber; tetas redonditas aunque un tanto pequeñas que parecía que te las puedes comer en una gondola de Sam’s como muestra. Era, sin lugar a dudas, una chica bonita. Yo le dije “¿Belleza como te llamas?” y ella respondió bajo el nombre de Valeria. Valeria, jum, un lindo nombre como para tener una relación seria en donde chichar sea parte de hacer el amor y vivir una vida adulta responsable. Yo le respondí que mi nombre era Merdócrata y que era bloguero en la Internet. Me haló hacia afuera fuera de la iglesia al área del estacionamiento y me dijo “¿Bloguero? “,  y me agarra el bicho por encima del pantalón. “No hay nada que me paren los pezones más que un bloguero. Tu rostro me moja, ¿sabes?” me toma la mano y me lo pone por debajo de sus pantaletas. No me sorprendía para nada. Soy feo pero tripioso y tengo una cosa que siempre que hablo de frente a una jeva puedo oler sus excreciones vaginales. Sentía esa tota peluda y mojada, latranca me palpitaba pero no, la paré en seco. Y le dije “Puta, farisea de mierda. No oses tentarme que yo solo quiero mujeres para en serio. Soy pentecostal.” Ella me mira con cara de sorprendida pero luego sonríe y me dice unas palabras dulces “el verdadero pentecostal no va a la iglesia, el verdadero pentecostal lleva a Dios en su corazón. Usted Merdócrata, sabe diferenciar los placeres carnales. Me encantas. Ningún hombre ha hecho algo así por mí. Valorar su fe antes de mi cuerpo.” Luego de eso, conversamos un poco sobre fe, mi colección de juegos de Super Nintendo y mi afinidad por la pizza de Little Caesars nuestra amistad creció. Nos unimos salimos. Fueron 3 meses de sana experiencia amorosa. Nos cogimos las manos, reíamos, íbamos al coro de la iglesia y llevábamos la palabra a los niños, en fin, no le rocé ni un muslo hasta que un día me dijo:

Merdócrata, métemelo por el culo.”

Vaya sorpresa la mía cuando me avientan semejante bomba. La tiré en la cama de mi apartamento y le rasgué su falda mahón (pentecostal al fin) y le metí hasta el Juan Bautista por el intestino delgado y grueso. Qué les digo, nada me enciende más que una mujer me ofrezca su culo en sacrificio y no sé, pero Abraham iba a sacrificar a su hijo en nombre de Dios y como dicen que Dios obra en caminos misteriosos quién no podría decirme si esto no era una prueba de fe. Pues sacrifiqué mi paz sexual y destruí ese esfinter. Me vine y saqué mi maceta dándome cuenta que esa mujer me cagó el bicho y yo satisfecho pensé que lejos de haber tenido sexo acabé haciendo el amor. Ella me lo mama para limpiarmelo como toda una dama y me besa y me dice “Descanza mi vida que me daré un bañito. Creo que me esbarataste el culito, jijiji”, muy tierna mi Valeria. Yo estaba exhausto. Estaba enamorado. Me sentía en una nube de esas en donde jugaban los Care Bears. Mi vida era hermosa y completa. Fue un momento glorioso. Pero como bien dijo Hector Lavoe, todo tiene su final. Escuché un mensaje de texto que le llegaba a Valeria. Limpio la pantalla del semen con granitos de maíz sin digerir que la cubrían y veo un texto de un tal Líder con un archivo adjunto titulado El que levanta entre los muertos. Pensé lo más sensato: Que era el Líder de los Jóvenes, un joven educado de buena familia y de un buen billete que dejó su vida de jodedor y tetuarse los brazos y piernas para entregar su corazón al Señor. Su profesión era dudosa pero siempre se encarga de dirigir el coro y dar un mensajito de Amor y esperanza bíblico, así que abrí el archivo. Vaya mi sorpresa que salía un tronco de bicho enorme, venoso y escrito en Sharpie el nombre Valeria. ¡Vaya decepción! No lo podía creer. Meses echados a la borda. No me había pasado una mierda así desde tuve Sexo Satánico.

Dejé que el tiempo pasara. Quise negar lo que había pasado y realmente me dediqué a buscar explicaciones donde no había. Negar lo innegable a de ser algo horrible. En mi sano juicio buscaría la venganza perfecta. Haría que lo que le hice a Baby Rasta fuera solo una broma de bully de elemental comparado a lo que le esperaba a esta aleluya de mierda pero no me animaba. Por lo menos no hasta que cerraba los ojos en la noche y solo pensaba en mi amada Valeria abierta de piernas con un saxofón insertado en el culo y viniéndose en la pinga del Líder Juvenil, el flamante músico de coro pentecostal. La verdad es que más peso el odio que el amor así aprendí a hacerme el pendejo. A besar y no sentir nada más que labios en mi boca, a verla meando con la puerta abierta y lograr que el bicho no se me parase. Vivía indiferente. La indiferencia la convertí en odio. El odio lo quise convertir en complot. Así que me digne de valor y quise planear algo para escarmentar a la perra así que comencé a seguirla. Aprendí sus rutinas y donde se metía. Yo no soy pendejo.

Una tarde soleada de finales de siglo 20 me entregué a la maldad. Armado de un bidón de gasolina cortesía de Gulf y unos fósforos de las estrellitas rojas me dirigí a Adjuntas lleno de cólera y me llevaba al que sea de por medio. Luego de 3 iguanas muertas y esquivar animales de ganado llegué a la casa del susodicho. El olor de gasolina me tenia espumando saliva pero más las ganas de vengarme de esa maldita zorra. Me bajé del auto y comencé mi ruta de odio digna de la Santa Inquisición con mi bidón de gasolina y un bulto el cual abrí con intenciones macabras. Me visto subo las escaleras y el eco de jadeos y gemidos me carcomen la mente. Pateo la puerta y veo a  mi chica en cuatro patas con el Líder dándole pa bajo.

merdosatan

¡Ajá! ¡Así te quería ver zorra!“, le dije.

“AAAHHH es el Diablo!”

“Si puta es el Diablo con cara de mierda y vengo a llevarte a ti y al bicho de este cabrón al infierno”

“No, no es lo que tu crees Merdo’, yo te amo”.

“Tu lo que amas es el bicho y hoy le mamarás el bicho a Satán”

Prendí un fósforo y con el contacto de la gasolina la casa comenzó a prender en fuego. Los gritos de agonía y desesperación de dos seres humanos ardiendo en candela eran música para mis oídos mientras yo me reía de lo lindo de mis más honorables acciones pues de una vez y por todas me había dado a respetar. De ahí para lante supe que mujeres sucias hay de toda denominación y que jamás y nunca me dejaré de joder de una pentecostal más. La mujer que ande con Merdócrata tendrá que respetarme como lo que soy: una basura cibernética.

merdofuego

Ahora cada vez que veo una mujer con falda mahón tiene mi desprecio sexual, aunque me pregunto, ¿Cómo será bellaquearle a una Testigo de Jehová?

Friendzone: El Purgarotorio del Buen Bellaco

Friendzone, wau, ¿Quién no a caído en el friendzone? Hola amigos, les habla su amigo inexistente. Aquel que se toma vacaciones  de la internet muy en serio, el Merdócrata. Aquí en el día de hoy quiero hacer este post porque me lo pidieron a gritos cientos y cientos de personas (en realidad un solo mamabicho me lo sugirió) referente a lo que es el Friendzone. Creo que es bueno poder discutir este  problema porque esto es algo que afecta a muchos hombres del país y de mundo entero. Si, del mundo entero porque el Friendzone no se limita al boricua ni mucho menos, al contrario, responde a la humanidad misma. Es un problema serio el cual puede causar al hombre promedio cierta inseguridad y en el peor de los casos puede volverlos todos unos renegados de la vida, convirtiéndolos en psicópatas en serie y gente “toasty” como Avelino Muñoz Stevenson.

Como bien dije el Friendzone responde  a la humanidad misma y desde los tiempos en que Moises mató a Goliath en el Jardín del Edén existe. Si podemos buscar la etimología, o sea, mamabicho inculto, el origen de la palabra “Friendzone” sacamos que el mismo es originario de Friend que significa amigo y Zone que significa zona el cual significa Zona de Amigos, La puta zona que no quieres llegar con una mujer cuando tu propósito es comer culo (de mujer). El Friendzone existe desde la antigüedad. Los cavernícolas en tiempos de la glaciación, para cruzar el estrecho de Bering caminaban largas horas bajo una ventisca bien hijo de puta, escasos de comida, desnutridos, temerosos y con ganas de echar un buen polvo.  Cuando conocían humanas hembras, los cavernícolas buscaban la forma de llamar la atención de ellas. Cazaban mamuts con sus propias manos, pescaban en temperaturas bajo cero peces con sus propias bocas, hacían prendas con guantes para el frío a base del escroto de sus compañeros caídos, lo que sea por tal de que esa jeva viera que el cabrón hombre de las cavernas valía la pena. Continuamente este hombre era aceptado por la cabrona por el mero hecho de que tenía  alguien que la pudiera mantener como un mamao por el resto de sus días tanto a ella como a su bebe aún sin nacer que yace en su vientre. En el caso opuesto el cavernícola se sentiría rechazado y deprimido, respuesta a esperarse sin contar la próxima matanza de la mujer rompiéndole el cráneo a la hija de mil putas con una roca y con una hacha de piedra extirpar del vientre de la cabrona a su vástago hijo el cual tendrá la función de ser la fuente de proteínas y minerales en la cena de ese encabronado macho cabrío.

Yo no miento. Las evidencias están allí. El Friendzone lleva a la tristeza, a la ira y hasta a la muerte si cucan mucho. Cuando yo era chamaquito allá en el siglo 20 me recuerdo que conocía a una muchacha el cual llamaré, para no chotear su nombre en todo el ciberespacio, María, ojo que no la estoy choteando. María era esta muchacha dulce, feliz y jovial. Una cosita bella. Tenía una carita muy bonita y parecía toda una muñequita de porcelana. Cuerpo esbelto, unas tetitas pequeñas pero redonditas y un nalgaje que encajaba para su cuerpo. María y yo nos conocimos primero por internet por medio de Latinchat que era en ese tiempo la primera fuente de bellaqueo seguro para los enfermos sexuales como yo.

Poco a poco me gané su amistad. Al pasar del tiempo tuvimos largas conversaciones telefónicas en donde yo servía de paño de lágrimas referente a sus problemas con un cabrón cleptómano que tenía como pareja. Ellos tenían una relación boomerang en donde ellos cogían, se dejaban y regresaban, toda la misma mierda pasaba siempre. Ella se pasaba contándome como es que ese tipo era un cabrón y no la valorizaba. No obstante no podía pasar noche y día sin pensar en ese cabrón. Yo la aconsejaba. Le decía que eso estaba mal. Que ella era una mujer bonita y de unos sentimientos sumamente hermosos lo que hacía extremadamente estúpido seguir con ese welebicho.

La tipa entonces pareció que calló en tiempo, o por lo menos eso pensé yo. Le empecé a mandarle mensajes de texto diciéndole que era una amiguita especial. Que la quería mucho y que no perdiera esperanzas porque encontraría un hombre que valdría la pena. Un hombre que la tratara con cariño y delicadeza. Era más que obvio que ese hombre era yo. Me pajeaba con furia pensando en ella todas las noches pero ella no lo sabía ni tenía que enterarse. Yo le demostraba mucho afecto y yo no soy un tipo tan malo. Tengo la cara hecha mierda (literalmente) pero tengo un corazón de oro. En San Valentín le compré una camiseta de manguitos roja qu eme salió como en $40 billetes porque era de una mara de esas que son hasta difícil de pronunciar, un vaso de cristal con sus iniciales talladas a mano y una postal bien hermosa. Yo me boté bien cabrón. ¿Saben lo que hizo la hija de la gran puta? Que gracias que era un amigo tremendo y que hoy era un día tan especial que saldría con este muchacho del Residencial Villa España que conoció en la página de SEXY O NO. Me desesperé. Busqué info sobre ese mamabicho. Fotos de ese cabrón sacando pacas de dinero de $20. Mirada de maleantón. Camisa rosita fosforescente (la moda de la época) y con un flow bien mamabicho jactándose que por ser de residencial era bien calle con esas mierdas de foto que subía editadas con un poco de Photoshop arcaico que de seguro había bajado pirateado y no comprado con el billete que tanto se jactaba que tenía.

Me dió una rabia bien hijo de puta pero me tenía que aguantar. Era mi amiga, mi mejor amiga la que estaba enchulado. Pero hice de tripas corazones y escuchaba tanta mierda de ella referente a su amiguito nuevo que se convirtió en su nuevo amor. Hacer buche y escuchar a la mujer de tus masturbadas hablar de otro cabrón no es cosa fácil pero tuve que soportarlo por casi un me hasta que una llamada en una madrugada me devolvió las esperanzas. Era María desconsolada. ¿Qué le sucedería a mi no enterada enamorada?, me cuestionaba yo. Ella a moco tendido me comentaba cómo es que ella yendo a la Disco se encontró a su pareja con una muchacha sentada en su falda, y besándole el cuello y diciéndole fresquerías que cualquier muchacho bellaco entendería. Ella se fue llorando. Llegó a su casa y me llamó. No sabrían toda la mierda que me hablo de ese cabrón. Toda la mierda que yo había dicho en mi mente ella me lo decía para atrás. ¡Aleluya! Decía yo. Esta cabrona entró en razón. Traté de consolarla. Era un fin de semana que ella necesitaría mucho reposo y support. Yo se lo quería dar.

Un domingo, entonces, ella me llama y me dice que gracias por lo que había hecho por ella. Me llenó de flores, algo que no me esperaba tan directamente de ella pero algo que naturalmente me merecía por lo tanto que me jodí por ganarme su afecto. Me dijo que era un chico especial, que la trataba con cariño y que realmente era un buen partido. ¡La tenía bajo mis pies! Ella me comenta que una persona tan hermosa de sentimientos como yo era una persona que realmente valía la pena. That’s it! La tengo me dije yo, Es por eso que ella me desea lo mejor en este mundo y que tarde o temprano iba  a conseguir el amor de mi vida. WHAAAATTT!!!!!1! HIJA DE PUTA QUE ME DICES!? Me dije en mi mente claro. Ella me comenta que soy un ser excepcional y que me merezco darme la oportunidad con alguien que valiera la pena. Ella pensaba lo mismo de ella misma y que es por eso que se tomó la molestia de darle  la oportunidad de nuevo a su EX-NOVIO, el pelabicho roba aguacates e gasolinera. El cabrón ese que le jodió la mente por años.

Yo no sabía que hacer. Estaba prendido en candela. Esto estaba cabrón. Sentí como mi corazón se hacía añicos dentro de mi pecho. Era uno de los sentimientos más horribles que me habían pasado a mí. Colgué. No lo pude soportar. Esa conversación telefónica era veneno auditivo para mí. Me fui al baño secándome las lágrimas, me baje los pantalones, comencé a cagar y a masturbarme con furia  a la misma vez. Mi mente no estaba en este plano. Yo quería desahogarme. Me pajeaba pensando en el mal que quería hacer. Quería venganza. Quería  sangre.

Al día siguiente prendí el auto. Hice mi función de stalker tal y como hice con Baby Rasta y fui a la universidad donde estudiaba. Ella estudiaba en la Caribbean Horse College o algo así. No ando seguro ando bloqueado. Eso si que me recuerdo que estaba en la facultad de arquitectura por ende sé que era una matrícula bien pequeña por ende era fácil divisarla. Saqué mi mochila y fui a los baños de la facultad. Llegué, me encerré con seguro dentro de unos cubículos y me bajé los calzones. Me puse a cagar para no levantar sospechas y me puse una camisa en la cabeza de mierda mía de la forma que en se los pone la gente de residencial cuando la policía se mete en los caseríos; pues de esa manera. Era como las 9:00 PM y la Universidad a esa hora andaba como sola. Ella estaba sola. Perfecto. Ella caminaba hacia el estacionamiento. Pude ver por primera vez el cuerpo de esta cabrona. Se me par’el bicho. Pensé era era bella pero era más que bella. Era despampanante. Caminaba más y más hacia el estacionamiento y yo escondido entre los automóviles contemplaba a ella. Quería recordar los bellos momentos que pasé con ella en mi mente, en mi cama haciéndome la puñeta a nombre de una mujer que me negó su corazón. Negó. Negar. Negación. Mi mente se volvió clara. Esta cabrona me las va a pagar. Me ajuste mi improvisada máscara. Ella tomó sus llaves. Comienza a abrir la puerta de su auto. Me acerco con furia y estrello su cabeza contra el cristal de la puerta. cientos de pedazitos de vidrio vuelan; algunos se incrustan en su cara. Esos vidrios que funden en su rostro son los mismos que reparan el corazón partido de este hombre sufrido. Ella cae al suelo, desfigurada, producto de mi autoría. Descubro mi identidad. Quiero ver a los ojos por última vez a la puta que causó mi sufrimiento. El hedor a mierda que caracteriza mi rostro la hace delirar o quizás algo peor: entrar en razón. “¿Me… Merdócrata?”, fueron las palabras que salieron de sus labios. Me paniquié. Me levanté , le patié en la cara y me fui de allí robando su auto y prendiéndole candela, horas después, bajo una noche estrellada en un lugar olvidado de Dios en Peñuelas. Caminé, si, caminé todo sucio, apestando a gasolina, mierda y sangre por kilómetros que parecían eternos, reflexionando sobre mis acciones.

Un chofer de un truck de Suiza Dairy se detiene y me grita “Mamabicho, hacia donde te diriges”, el cual le contesto “Donde haya Latinchat, mi buen amigo, donde haya Latinchat.”

Baby Rasta eres un mamabicho

Hola a todos y cada uno de ustedes mis amigos inexistentes. Aquí con ustedes su híbrido fecal, entre humano y mierda, Merdócrata. Me excuso con ustedes primeramente por el hecho de que los he ignorado por un largo tiempo debido a que estaba ocupado en otros asuntos más importantes que el bloguiar. Chiché, jodí, fumé, bebí, tiré peos y cagué con cojones. Experiencias que no se logran vivir si me quedo espetado en una silla y viendo el monitor. Pero de cualquier manera gracias. Gracias por su apoyo. Me importa realmente un bicho su apoyo, pero igual si lo hacen pues cool. Para los que no me apoyan pues que se apoyen del trapo de bicho mío, hijos de mil puta.

En el día de hoy les vengo a contar una historia real y 100% verídica porque yo no vengo aquí a hablar mierda, bueno, si, pero me refiero a que yo no vengo a frontear aquí a nadie ni a pasar el macho. Nah, deja eso, porque pa’ macho yo y el trapo de bicho mío demuestra que lo soy. Yo hablo con la verdad y quiero que ustedes presten atención a este post porque de veras, quizás sirva de inspiración para algún cabrón en particular.

Hoy, putas, les hablaré de una experiencia que me tocó vivir varios años atrás, allá para el 2010 en donde por poco logro, si por poco logro librar un mal encarnado en la figura de un welebicho. A ese welebicho lo llamaremos Baby Rasta. Pues estaba yo tranquilo conducindo mi Datsun mohoso, lleno de bolsas de Burger King con restos de hamburguesa descompuesta y mayoneza fermentada en el dash del auto con un guille cabrón. Venía pues contentísimo, puesto que venía de conectar con La Taína y había chichau sin condón en ese momento con ella, y desconocía de la pudrición en el bicho que me esperaba en años venideros gracias a esta cabrona. Pero que se joda. Era la Taína. Le froté mis genitales por u jaiba y le dije que tenía el webo enorme. Una cosa llego a la otra. Anyway, eso es material para otra historia. La cosa es que andaba feliz como lombriz. Es por eso que llamé a mi pana El Escarabajo y quedé con él en buscarnos más grillas para poder darles yeska. Algo paso con nosotros los hombres que chichamos a una jeva y nos queremos chichar a todas ahora. Pues nada, el muy hijo de puta me dice que pase a buscarlo porque el muy cabrón es un mamabicho sin carro, fokin loser.

Le doy breik a que se vista y se raspe una puñetita en la ducha en lo que yo sanamente me dirijo a casa de mi cabrón amigo. Llego a su casa, se monta en mi carro y siento un hedor a perfume Samba. El tipo andaba entregao’. Quería conectar. El Escarabajo y yo teníamos McNuggets y queríamos mojarlos en salsa de culo (de mujer) así que arrancamos sin rumbo a revulear por todo el área metro buscando yales para darles y no consejo. Nos paramos en tres chinchorros de mala muerte para darnos la ccerveza con calma y entonarnos. Yo tengo una cosa que borracho es cuando guío más cabrón. Así que en cada negocio que me metí pedí el clásico Caneca Ron Llave con Royal Crown. Escarabajo como es tan pendejo solo pidió Colita Champán. La cosa es que me estaba poniendo bien fokin ready, nos montamos en el carro no sin antes grajearnos  par de viejas mellas y apestosas a Agua Maravilla y luego de varias guayás de carro a carro y 2 iguanas muertas por mi excelente puntería en cuatro ruedas llegamos a La Lomita: Hogar de los muslitos rellenos… ¡y se soltaron los “Party Animals”!

Buscamos a las más cueros, nos chupeteamos a pares. Diablo que cosa cabrona. Habían pellejos de todas clases. Yo soy tremendo bellaco so que me grajié con todas. Soy tan macho.

Mostré a todo el mundo que no solo era el mejor bebedor cuando ordené mi Cutty Sark con Maví frío, sino que en la pista soy el puto Tazmanian Devil. Jodí, di mis pasos más cabrones y le enseñé al planeta Tierra mis habilidades en el Elektrobugui. Puse a mamar en la pista. Lo digo sin que se me quede nada por dentro. Pero de momento siento un golpe en mi mierda, o sea mi cabeza.

-¡Ouch! Pero quién carajo me golpeó, puñeta.

Dije con un encojonamiento. El golpe me hizo cagar mis movimientos y las gatitas vieron lo fail que soy. Miro hacia atrás y era nada más ni nada menos que Baby Rasta, arrebatau hasta los dientes y con un flow bien mamabicho. Yo le cuestiono que si qué carajo había pasado. Que yo soy Merdócrata y que si por qué me arruinó mi bailesito tan tripioso. El muy cabrón me dijo:

-¿Tu eres Merdócrata? No te conozco. Lo que si reconozco es a un pelabicho.

-¿Pelabicho? Cabrón no le digas así a mi amigo Escarabajo. No te burles de la gente con defectos

Y le metí una galleta. Esa galleta sonó de aquí a casa de tu mamá, cabrón lector. El se tocó la cara y yo puse mi pose de pelea.

Yo seré bellaco, sucio, puerco, y bloguero pero pendejo no soy, y de Baby Rasta no me iba a dejar dado. Así que comencé a pelear con el. Le di una clase de salsa tan cabrona que Roberto Roena me felicitaría. Pero él, como cobarde que es. Rápido sacó el culo y mandó a sus manduletes a pelear su pelea. Ya ustedes saben el resto. Le patié el culo a  5 de ellos. Tu sabes como son los cacos que no pueden pelear solo y necesitan el bonche. Pero lamentablemente eran demasiados. Cuando derroté al mamabicho número 12 Baby Rasta me dio con la culata de una pistola, pa mí que una Magnun 9 Milímetros. No sé, en verdad no se mucho de armas. Entonces el cabrón aprovechándose de la situación me cogió en el piso y me escupió en la cara y me dijo:

-Gringo ahora te va a meter el bicho por el culo.

-¡NO!

Se escuchó fuertemente. OG Black detiene a Gringo justo a tiempo.

-Ese culo es mío.

OG Black comienza a bajarse los pantalones y el calzoncillo y muestra un bicho que parece un brazo de nene. Entre todos los secuaces entonces me comienzan a desnudar. Me rasgaron la ropa y todo. Yo no lo podía creer. Iba a ser violado por OG Black. Me pusieron poca abajo y de momento, tanto fue el nerviosismo que me mee y me cagué encima bien cabrón. ¡Fo! Mi hedor a mierda impregnó todo el restaurante. Una mezcla de peo de cerveza, caca blandita, mezclado con huevos y malta mal digeridos quedó en el lugar. Baby Rasta se fue no sin antes cagarse en mi madre.

OG Black se le bajo el bicho automáticamente y cometió un barbarismo. Se metió el bicho el mismo. Gringo se vomitó en mi pecho. Los que no le daban el hedor a mierda se reían y los que si les llegaban se desmayaban, unos convulsionaban y escuché a par de gente llamando a su mamá en el desespero. Yo estaba tan abochornado que me fui, Escarabajo me siguió. El intentó poner paz en mi alma pero era inútil. Estaba encolerizado. Encabronado. Ido de mi ser. Le di las llaves. El condujo a su casa y no le dirigí la palabra solo para decirle “adiós” a secas y tomé el volante y me dirigí a mi casa.

Pasaron días, semanas, meses en donde me quedé pensativo, descontrolado. Baby Rasta me humilló, A MÍ…A MERDOfuckingCRATA. Hijo de puta. Esa no se la iba a personar jamás. Estuve pensando tanto en lo que iba a hacer. Yo sé lo que quería, no soy pendejo. ¿Pero cuándo? ¡Ahora puñeta!

¿Ustedes saben lo que es un webolver?

Pues yo literalmente tengo uno, cabrón. Ahora si que estaba yo más caliente que el switch del sol. Cuando joden conmigo joden con el mejor y cuando Merdócrata anda encabronau, u yu yui, es que se ponen los webos a peso. Me puse mi webolver en el culo bolsillo. Merdócrata va de cacería.

3 de Marzo de 2010

Era de noche, me estacioné un poquito lejos de un estudio de grabación donde se rumoraba en las redes sociales que Baby Rasta estaría grabando varios tracks para alguna producción de mierdatón. Todo es sencillo. Solo ser paciente y cogerlo desprevenido. Compré unas Pringles en el camino. Son tan buenas pero tan irritables para comer en especial cuando te comes la mitad del pote y no te cabe el puto brazo. Me limpié las migajitas de papitas que tenía en la barriga. Soy un puerco comiendo. Entonces percibo que dos hombres pelabichos salen del estudio de grabación. Me doy de cuenta pero me da indiferencia. No los conozco, no me interesan. Ellos miran con una cara extraña como que rebuleando y hacen una señal hacia dentro del estudio como dando un visto bueno para algo. Entonces cuál fue mi sorpresa cuando veo como es que Baby Rasta aparece. Ambos cabrones lo custodian dirigiéndolo a su automovil.

Sigilosamente me baje de mi carro y la oscuridad de la noche me sirvió como manto para poder pasar desapercibido. Le había echado W40 a la puerta so que el rechino de la misma al abrirla fue mudo. Noto cuando Baby Rasta se monta en su carro y comienza a hacer chistes pendejos sobre que tan cool es él y cómo Gringo, su partner de toda la vida no es otra cosa que la sombra de él. Mofa tras mofa seguida de una esnifiá de raya que se dio el cabrón ese de cocaína. El reggaetón deja aunque seas un has-been tal parece. Luego de darse ese fuetazo el cabrón le da por prender los focos de su carro. Un gran error.

Saqué mi webolver y arremetí con un grito de guerra.

-CULOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO (de mujeeeeeerrr)!!!

BANG

BANG

BANG

Muchos BANG puñeta

Cogí el carro de Baby Rasta y lo dejé más hueco y feo que el culo de Manny Colón. Gasté un peine y sacaba otro, cargaba y seguía cociendo a tiros el puto Célica ochetoso de ese tragaleche. Me acerqué a la escena del crimen.Vi a todo el mundo hecho mierda, vi a Baby Rasta rezándole a Dios, cagao y meau tal y como me dejó a mí aquel día en La Lomita. Entonces me bajé el pantalón, puse mi culo frente a su abdomen y cagué un peo tan cabrón e hijo de puta que le perforé el estómago. El lloraba y suplicaba. Oí las sirenas. Seguro era la policía de Puerto Rico. Me monté en mi Datsun y conduje con el cristal bajau fumando un cigarrillo, dándole pal frente hasta encontrar la costa más cercana.

Me perdí. Baby Rasta llegó a intensivo. Dicen las malas lenguas que se sometió a una reconstrucción del estómago gracias a mis acciones puercas y deshonestas. A mi me importa un bicho. La policía le pidió a él que narrara los hechos y el simplemente mantiene la boca cerrada. ¿Quién le creería que una persona mitad hombre y mitad mierda puso en peligro su vida? jaja, Se joda. Aún conservo noticias del evento.

Noticias de alrededor del mundo aparecen las cuales me inchan el corazón:

Hoy por hoy Baby Rasta guarda silencio porque sabe que meterse con Merdócrata es como meterse con el Green Giant y hablar mierda del maíz. Papito, tu sabes, ponte pa tu número y pa los welebichos que hablen mierda de mí, cuidau, que la furia de mis intestinos podrá reventarles el estómago. Gracias por esperar mi nuevo post. Me defeco en vuestras progenitoras. Chau.