Archivo de la etiqueta: violación

Baby Rasta eres un mamabicho

Hola a todos y cada uno de ustedes mis amigos inexistentes. Aquí con ustedes su híbrido fecal, entre humano y mierda, Merdócrata. Me excuso con ustedes primeramente por el hecho de que los he ignorado por un largo tiempo debido a que estaba ocupado en otros asuntos más importantes que el bloguiar. Chiché, jodí, fumé, bebí, tiré peos y cagué con cojones. Experiencias que no se logran vivir si me quedo espetado en una silla y viendo el monitor. Pero de cualquier manera gracias. Gracias por su apoyo. Me importa realmente un bicho su apoyo, pero igual si lo hacen pues cool. Para los que no me apoyan pues que se apoyen del trapo de bicho mío, hijos de mil puta.

En el día de hoy les vengo a contar una historia real y 100% verídica porque yo no vengo aquí a hablar mierda, bueno, si, pero me refiero a que yo no vengo a frontear aquí a nadie ni a pasar el macho. Nah, deja eso, porque pa’ macho yo y el trapo de bicho mío demuestra que lo soy. Yo hablo con la verdad y quiero que ustedes presten atención a este post porque de veras, quizás sirva de inspiración para algún cabrón en particular.

Hoy, putas, les hablaré de una experiencia que me tocó vivir varios años atrás, allá para el 2010 en donde por poco logro, si por poco logro librar un mal encarnado en la figura de un welebicho. A ese welebicho lo llamaremos Baby Rasta. Pues estaba yo tranquilo conducindo mi Datsun mohoso, lleno de bolsas de Burger King con restos de hamburguesa descompuesta y mayoneza fermentada en el dash del auto con un guille cabrón. Venía pues contentísimo, puesto que venía de conectar con La Taína y había chichau sin condón en ese momento con ella, y desconocía de la pudrición en el bicho que me esperaba en años venideros gracias a esta cabrona. Pero que se joda. Era la Taína. Le froté mis genitales por u jaiba y le dije que tenía el webo enorme. Una cosa llego a la otra. Anyway, eso es material para otra historia. La cosa es que andaba feliz como lombriz. Es por eso que llamé a mi pana El Escarabajo y quedé con él en buscarnos más grillas para poder darles yeska. Algo paso con nosotros los hombres que chichamos a una jeva y nos queremos chichar a todas ahora. Pues nada, el muy hijo de puta me dice que pase a buscarlo porque el muy cabrón es un mamabicho sin carro, fokin loser.

Le doy breik a que se vista y se raspe una puñetita en la ducha en lo que yo sanamente me dirijo a casa de mi cabrón amigo. Llego a su casa, se monta en mi carro y siento un hedor a perfume Samba. El tipo andaba entregao’. Quería conectar. El Escarabajo y yo teníamos McNuggets y queríamos mojarlos en salsa de culo (de mujer) así que arrancamos sin rumbo a revulear por todo el área metro buscando yales para darles y no consejo. Nos paramos en tres chinchorros de mala muerte para darnos la ccerveza con calma y entonarnos. Yo tengo una cosa que borracho es cuando guío más cabrón. Así que en cada negocio que me metí pedí el clásico Caneca Ron Llave con Royal Crown. Escarabajo como es tan pendejo solo pidió Colita Champán. La cosa es que me estaba poniendo bien fokin ready, nos montamos en el carro no sin antes grajearnos  par de viejas mellas y apestosas a Agua Maravilla y luego de varias guayás de carro a carro y 2 iguanas muertas por mi excelente puntería en cuatro ruedas llegamos a La Lomita: Hogar de los muslitos rellenos… ¡y se soltaron los “Party Animals”!

Buscamos a las más cueros, nos chupeteamos a pares. Diablo que cosa cabrona. Habían pellejos de todas clases. Yo soy tremendo bellaco so que me grajié con todas. Soy tan macho.

Mostré a todo el mundo que no solo era el mejor bebedor cuando ordené mi Cutty Sark con Maví frío, sino que en la pista soy el puto Tazmanian Devil. Jodí, di mis pasos más cabrones y le enseñé al planeta Tierra mis habilidades en el Elektrobugui. Puse a mamar en la pista. Lo digo sin que se me quede nada por dentro. Pero de momento siento un golpe en mi mierda, o sea mi cabeza.

-¡Ouch! Pero quién carajo me golpeó, puñeta.

Dije con un encojonamiento. El golpe me hizo cagar mis movimientos y las gatitas vieron lo fail que soy. Miro hacia atrás y era nada más ni nada menos que Baby Rasta, arrebatau hasta los dientes y con un flow bien mamabicho. Yo le cuestiono que si qué carajo había pasado. Que yo soy Merdócrata y que si por qué me arruinó mi bailesito tan tripioso. El muy cabrón me dijo:

-¿Tu eres Merdócrata? No te conozco. Lo que si reconozco es a un pelabicho.

-¿Pelabicho? Cabrón no le digas así a mi amigo Escarabajo. No te burles de la gente con defectos

Y le metí una galleta. Esa galleta sonó de aquí a casa de tu mamá, cabrón lector. El se tocó la cara y yo puse mi pose de pelea.

Yo seré bellaco, sucio, puerco, y bloguero pero pendejo no soy, y de Baby Rasta no me iba a dejar dado. Así que comencé a pelear con el. Le di una clase de salsa tan cabrona que Roberto Roena me felicitaría. Pero él, como cobarde que es. Rápido sacó el culo y mandó a sus manduletes a pelear su pelea. Ya ustedes saben el resto. Le patié el culo a  5 de ellos. Tu sabes como son los cacos que no pueden pelear solo y necesitan el bonche. Pero lamentablemente eran demasiados. Cuando derroté al mamabicho número 12 Baby Rasta me dio con la culata de una pistola, pa mí que una Magnun 9 Milímetros. No sé, en verdad no se mucho de armas. Entonces el cabrón aprovechándose de la situación me cogió en el piso y me escupió en la cara y me dijo:

-Gringo ahora te va a meter el bicho por el culo.

-¡NO!

Se escuchó fuertemente. OG Black detiene a Gringo justo a tiempo.

-Ese culo es mío.

OG Black comienza a bajarse los pantalones y el calzoncillo y muestra un bicho que parece un brazo de nene. Entre todos los secuaces entonces me comienzan a desnudar. Me rasgaron la ropa y todo. Yo no lo podía creer. Iba a ser violado por OG Black. Me pusieron poca abajo y de momento, tanto fue el nerviosismo que me mee y me cagué encima bien cabrón. ¡Fo! Mi hedor a mierda impregnó todo el restaurante. Una mezcla de peo de cerveza, caca blandita, mezclado con huevos y malta mal digeridos quedó en el lugar. Baby Rasta se fue no sin antes cagarse en mi madre.

OG Black se le bajo el bicho automáticamente y cometió un barbarismo. Se metió el bicho el mismo. Gringo se vomitó en mi pecho. Los que no le daban el hedor a mierda se reían y los que si les llegaban se desmayaban, unos convulsionaban y escuché a par de gente llamando a su mamá en el desespero. Yo estaba tan abochornado que me fui, Escarabajo me siguió. El intentó poner paz en mi alma pero era inútil. Estaba encolerizado. Encabronado. Ido de mi ser. Le di las llaves. El condujo a su casa y no le dirigí la palabra solo para decirle “adiós” a secas y tomé el volante y me dirigí a mi casa.

Pasaron días, semanas, meses en donde me quedé pensativo, descontrolado. Baby Rasta me humilló, A MÍ…A MERDOfuckingCRATA. Hijo de puta. Esa no se la iba a personar jamás. Estuve pensando tanto en lo que iba a hacer. Yo sé lo que quería, no soy pendejo. ¿Pero cuándo? ¡Ahora puñeta!

¿Ustedes saben lo que es un webolver?

Pues yo literalmente tengo uno, cabrón. Ahora si que estaba yo más caliente que el switch del sol. Cuando joden conmigo joden con el mejor y cuando Merdócrata anda encabronau, u yu yui, es que se ponen los webos a peso. Me puse mi webolver en el culo bolsillo. Merdócrata va de cacería.

3 de Marzo de 2010

Era de noche, me estacioné un poquito lejos de un estudio de grabación donde se rumoraba en las redes sociales que Baby Rasta estaría grabando varios tracks para alguna producción de mierdatón. Todo es sencillo. Solo ser paciente y cogerlo desprevenido. Compré unas Pringles en el camino. Son tan buenas pero tan irritables para comer en especial cuando te comes la mitad del pote y no te cabe el puto brazo. Me limpié las migajitas de papitas que tenía en la barriga. Soy un puerco comiendo. Entonces percibo que dos hombres pelabichos salen del estudio de grabación. Me doy de cuenta pero me da indiferencia. No los conozco, no me interesan. Ellos miran con una cara extraña como que rebuleando y hacen una señal hacia dentro del estudio como dando un visto bueno para algo. Entonces cuál fue mi sorpresa cuando veo como es que Baby Rasta aparece. Ambos cabrones lo custodian dirigiéndolo a su automovil.

Sigilosamente me baje de mi carro y la oscuridad de la noche me sirvió como manto para poder pasar desapercibido. Le había echado W40 a la puerta so que el rechino de la misma al abrirla fue mudo. Noto cuando Baby Rasta se monta en su carro y comienza a hacer chistes pendejos sobre que tan cool es él y cómo Gringo, su partner de toda la vida no es otra cosa que la sombra de él. Mofa tras mofa seguida de una esnifiá de raya que se dio el cabrón ese de cocaína. El reggaetón deja aunque seas un has-been tal parece. Luego de darse ese fuetazo el cabrón le da por prender los focos de su carro. Un gran error.

Saqué mi webolver y arremetí con un grito de guerra.

-CULOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO (de mujeeeeeerrr)!!!

BANG

BANG

BANG

Muchos BANG puñeta

Cogí el carro de Baby Rasta y lo dejé más hueco y feo que el culo de Manny Colón. Gasté un peine y sacaba otro, cargaba y seguía cociendo a tiros el puto Célica ochetoso de ese tragaleche. Me acerqué a la escena del crimen.Vi a todo el mundo hecho mierda, vi a Baby Rasta rezándole a Dios, cagao y meau tal y como me dejó a mí aquel día en La Lomita. Entonces me bajé el pantalón, puse mi culo frente a su abdomen y cagué un peo tan cabrón e hijo de puta que le perforé el estómago. El lloraba y suplicaba. Oí las sirenas. Seguro era la policía de Puerto Rico. Me monté en mi Datsun y conduje con el cristal bajau fumando un cigarrillo, dándole pal frente hasta encontrar la costa más cercana.

Me perdí. Baby Rasta llegó a intensivo. Dicen las malas lenguas que se sometió a una reconstrucción del estómago gracias a mis acciones puercas y deshonestas. A mi me importa un bicho. La policía le pidió a él que narrara los hechos y el simplemente mantiene la boca cerrada. ¿Quién le creería que una persona mitad hombre y mitad mierda puso en peligro su vida? jaja, Se joda. Aún conservo noticias del evento.

Noticias de alrededor del mundo aparecen las cuales me inchan el corazón:

Hoy por hoy Baby Rasta guarda silencio porque sabe que meterse con Merdócrata es como meterse con el Green Giant y hablar mierda del maíz. Papito, tu sabes, ponte pa tu número y pa los welebichos que hablen mierda de mí, cuidau, que la furia de mis intestinos podrá reventarles el estómago. Gracias por esperar mi nuevo post. Me defeco en vuestras progenitoras. Chau.

Te odio pero te amo, Señorita X

Yo soy una persona agradecida con lo que tengo. Lo digo en serio. Yo trabajo para lo que tengo. No soy un cabrón mal agradecido. Porque trabajo para lo que tengo puedo cómodamente decir que lo que tengo me lo merezco. No suplico en el amor. Yo trabajo el amor. Yo soy cabrón. Soy la ostia. Ahora bien, también reconozco que no soy perfecto. Si fuera perfecto tendría una relación ultra cabrona con la puta que me gustaba en escuela superior y tuviera la labia tan cabrona que la muy pendeja me estaría pajeando con su lengua, boca y dientes mientras escribo este post. No soy perfecto. Soy una persona abstracta por ende nadie me está mmando el bicho hora mismo. Cometo errores, busco personas imperfectas. Creo que eso es parte de lo que le da creatividad al amor: las imperfecciones. Para perfecciones mejor me veo al espejo. Ahí puedo ver un perfecto cabrón e hijo de puta pero no un perfecto amante. Sorry, me jodí.

En el camino en mi vida como mamabicho del amor (no literalmente un mamabicho, no mamo bicho) me he encontrado con múltiple tipo de mujeres. Soy un hombre con un gran conocimiento y experiencias sobre mujeres y les digo, jamás se puede conocer a una mujer por completo. Estás con una cabrona y te dejan o la dejas y sigues con otra con otra y con otra y jamás puedes decir que la conociste de pies a cabeza. Las mujeres son tan diversas como los impactos de bala encontrados en la masacre de La Tómbola. Son especímenes únicos, especiales y todas las pendejas tienen algo que las hacen especial… a su manera.

Hace unos meses atrás conocí tremenda persona especial. A fuego. Chula. Una persona que me movió el piso. Que roquió mis medias y las usó para colar café llamada… bueno, llamemosla Señorita X. Señorita X es una mujer de lo más particular para no decir extraña. Tiene unos gustos extraños por la moda. No es que sean gustos feos. No es una cabrona desempleada que bebe por ahí y janguea en Canton Mall con sus licras verde fosforescente. Es una tronco de hembra especial. Ella implanta su moda, su estilo. Señorita X es perfecta; a su manera. Pero eso no deja de que se comporte como una mujer… una mujer que jode con cojones. ¿A qué me refiero con joder?  Sencillo.

Señorita X es una mujer que, entiendo yo, joderte es supasatiempo, un arte por decirlo así. Ella sabe que eres un tipo asqueroso caballeroso no obstante le importa un bicho. Ella sabe por donde más te duele y es por ahí. Porque eres un tipo tolerante, y que por quedar bien te guardas los corajes e iras. Recuerdo muy bien la vez que la muy “soromambiche” llendo a Walmart a hacer una diligencia (tu sabes, la compra de la semana) me hiso un comentario mientras la tomaba apasionadamente de la nada. Me dijo “Merdo, me abochorna andar contigo y ponerme más bonita por tu forma de vestir”. Me dijo la chica que mis gustos eran tan mierdas como los temas de mi blog. No sabía si estar alagado o comprender todo esta pendejada como un sarcasmo.

Otra ocasión estaba bien bellaco con la pinga como machete amolao en plena zafra y ella, amorosamente me dice “Merdo, (sniff),  … ee… tus tenis apestan a pies” el pingo se me encaracoló. Menos mal que no estaba metiendo pinga, pero esa mujer totalmente me bloquió el pingazo. Un golpe bajo para una noche de sexo . ¿Y qué me dicen de la vez que me dijo cuando la llevé a trabajar que yo tenía un aspecto de “un desempleado que bebe por ahí”, I mean, what the fuck, chica. ¡lo de desempleado me molestó!

Pero la mierda de acaba aquí. La cabronería está rampante dentro de Señorita X y como tengo una relación de amor y odio con ustedes hijos de puta, quiero crear aquí una lista de cabronerías que Señorita X me dijo que de seguro una cabrona como su novia, mujer, amante, corteja o puta de turno le habrá dicho y le ha apretado los huevos de seguro.

  1. “¿Usaste el jabón de la ducha?” No puñeta, me bañe con pétalos de rosas y por eso huelo tan rico.
  2. “Tus tenis apestan bien cabrón” Coño, los tenía bajo mis pies. A pinito no iba a oler.
  3. “¿Tu me estás diciendo embustera?” Puñeta muja, que piense distinto a ti no significa que te diga embustera, coño.
  4. “Recoge la ropa” ¿Podrías esperar a que chiche primero, mija?
  5. “¿Ya hiciste tu trabajo de la universidad? Siempre lo haces tarde…” Tengo 4 puntos en mi Doctorado. No necesito ese tipo de regaño.
  6. “¿Comiendo eso? Así no puedes pensar en rebajar.” Cuando me meto un Whopper Triple Carne a las 12 PM esmayao’ lo menos que pienso es en mi salud.
  7. “No me abras la puerta del carro y aranca a prenderlo” Cortesía y caballerosidad pal’ carajo. Luego se queja el día que no se la abro.
  8. “Me incan los pelitos de tu cara cuando me besas 😦 ” Yo no se de qué bicho ella habla, tengo mierda en el rostro. Creo que se confunde de macho.
  9. “No apagues el abanico. Sin el no puedo dormir”. Mire puñeta, para qué carajo tu quieres un abanico si el cuarto está más frío que la sonrisa de Miguel Cotto.
  10. “¿Te llevaste la toalla? Llévate la que es. No me gusta que cojas la mía”. Cosa que más me encabrone que eso. Es solo un pedazo de tela para secarte. Coño es una toalla. Dame la tuya y que se joda, es lo mismo.
  11. “Recuerden limpiar todos los platos y ponerlos a fregar. No se limpian solos (mirando a uno)”. ¿Pero qué carajo es esto, puñeta. La Santa Inquisición auspiciada por las Ollas Lifetime?
  12. “Tu carro parece un vertedero municipal, ¿cuándo puñeta piensas recogerlo?”Mire mi hermano, lo recojo cuando me salga del forro del webo. Es mi auto, mi responsabilidad, mi vertedero. Si me gusta vivir como Cochino Basurón es MI VIDA. ¡Respéta mujer!

Les digo, esto está cabrón. Es una mujer que te jeringa hasta por el más mínimo detalle. Siempre viendo, observando todos tus movimientos para buscar la forma de sacarte de tu casillas. Busca buyas, problemas, quiere llevarte la contraria. No hace falta de que te coja con una chilla o algo así. De verdad, no vale la pena. Te jode como si tuvieras una. Es como que un esfuerzo sobrehumano a verte encabronado. ¿Por qué ella lo hace de esa manera? No tengo ni puta idea. Quizás es que la jodieron en toda una vida y ahora ve a su amigo inexistente, Merdócrata como aquel ser por las cuales desquitare…

O quizás no. Quizás es una mujer que simplemente es precavida con lo que tiene. No quiere que nada se le joda pues quiere que ese hombre que tiene, así sea tan pero que tan imperfecto como yo sea alguien especial en su vida. Lo cuida mucho, tan mucho que puede encabronar a veces, pero que te cuida mucho aún así. Toda una personita especial.

Yo de ella personalmente no me quejo mucho sobre sus tratos. A pesar de ser una trolera de a conveniencia es a menos una mujer que quiere, mima, se deja querer. Es de esas mujeres que se ganan el corazón de uno. Como cuando tienes un cachorro que te come las tenis y te los hace miera y cuando le vas a dar con el periódico te pone esos ojitos de cabrito degollado que te serena al instante. Te da paz. Eso es lo que pasó con Señorita X. Una hembra que está dispuesta a ganar siempre y como mucho empatar, pero perder jamás.

¿Pero saben una cosa? Hay algo en esa mujer que me atrae. El aspecto de que no sea una mujer sumisa y que siempre está constantemente jodiendo por lo que cree y que se va hasta de culo con su línea de pensamiento me atrae. Porque no hay nada más charro que andar con una mujer que te diga si, si , si a todo lo que digas solo por el mero hecho de que seas tu. Una mujer que te dé el culo de la primera sin poner un poquito de resistencia ni nada. A mí me gusta que se me pongan brabuconas. Cabronas. Bichas. Que se den a respetar. Esa es la mujer que sabe como reaccionar en momentos difíciles y que estás seguro que no importa donde esté le partirá la crisma al primer welebicho que se quiera zafar con ella. Yo por eso agradezco a la vida por haber conocido a Señorita X. No hay necesidad de cambiarla. ¡No está defectuosa! Y puede que tenga una relación cuasi-masoquista co ella… ¡Pero me encanta! ¡Me llena!

Nada como meter pinga con una mujer que tiene el control. Una mujer que sepa ponerse en su sitio. Porque no hay nada más saludable en una relación que jugar seualmente a que yo la estoy violando y ue ella trata de defenderse de mi trapo de pinga. Eso, mis amigos, es algo que me llena. Es algo que me dice que mi chica, indirectamente, me ama. No me lo dice porque le estoy dando de la que envicia y no de la que enchula. Porque ella aún posee un pedazo de corazón dentro de esa maraña de orgullo, cabronería y jodedera.

Yo voy a tí, Señorita X. 

Te odio pero te amo

Ups, creo que violé a mi novia

Violé a mi novia, estoy cabrón. Bueno, no es que realmente la violé déjame aclarar antes que estos hijos de puta que me leen empiecen a mandarme reportes a los de la policía de Puerto Rico. Digamos que esto es una violación con consentimiento. Yo les explico cabrones. Lo que pasa es que como ustedes bien saben yo soy un tipo con unas ganas terribles de mojar el nugget o sea para los que me leen de otras partes del mundo, lo que me da ganas siempre de hacer es el de empujar mi tranca en la vagina de mujeres que estén ricas y poderosas. ¿Y si son feas? Se lo meto por igual. Como dice cierta amiga mía “todo roto saca leche“. Ese es mi moto pero en este caso estaba yo bien bellaco y no puedo esconderlo más. Les digo,esta tipa que les voy a hablar estaba hiper rica. Esto sucedió varios días atrás.

¿Recuerdan que hace tiempo (como una semana) que no me aparezco por estos lares? Es que realmente lo que estaba haciendo era dándole felpa a una hembra que conozco que me tiene el bicho hecho pretzel. Una cabrona que si me dejo tentar me hace de ella. O sea, esa es una hembra que anda segregando sus feromonas, me las metió por la nariz y el bicho mío la sigue como si Pedro a Jesús de Nazaret. Estaba bien acalorado y tuve una noche pésima. Mucho trabajo. Eso me encojona tanto… Pero la verdad es que cuando tengo a esta hembra de frente a mi se me olvida todo ese estrés laboral. Solo pienso en cómo emburrarle la pinga a esta jeba y darle pinga, pero darle pinga como si quisiera que la chocha de esta cabrona entrara en combustión. ¡Que decir! Soy un bellaco malo, lo reconozco.

Lo más que me gusta de ser Merdócrata es que soy un tipo bien cool y cheverón y que tengo ese don de poner bellacas a las mujeres con solo ellas mirarme el bicho mío. A mí se me marca con el pantalón. Estoy más que cabrón. La cosa es que a la muchacha a la cual le quería dar manquenque era una cabrona que tenía esos gustos únicos y especiales. Yo no soy pendejo. Yo sé descifrar a las mujeres. Ella estaba loca por que yo le diera maceta. Desde que llegué a su casa, me baje del carro y me senté en su sala. Ella se me ponía a hablar de mierdas ahí. cosas que no le gustaba del empleo y de su trabajo. Pero yo no soy pendejo, ella solo quería ver la sabrosa combinación letal mía de bolas y pinga dentro de su tostón.

Es entonces cuando me decidí, inenté jugar un juego nuevo. A mi me gusta el foreplay. Ese juego sexual que tienen sus parejas antes, durante y después que chichan sirve para que la relación sexual sea más excitante y duradera. Bueno pues no me voy a quedar atrás. Me quedé solo con esta chica. Estaba vestidita con una ropa un poco provocativa, media roquerita, ponka, gótica, no sé que carajo es ella. Solo se que siempre viste de puto negro. Su torso dibujaba bien sus cocos bravos, su falda corta dibujaba el escaso trasero que tiene y sus piernas uff, es como la puta Melina León de las jebas. Si te gusta las mujeres con piernas cabronas y cocos de ensueño esta jeba es la que tienes que buscar.

Me la lleve a la cama la abrazé, le rompí los botones de su vestimenta, le arranqué el brasiel y mordisquié de sus tetas mientras con mi mano derecha empecé a buscar su totita y rebuscar como si se me ubiera perido un billete de $100 dólares por ese tajo tan pecaminoso. Estaba bellaco, pero creo que ella lo estuvo más. Lo sé porque se mojó rápido. Si se moja es porque está bellaca. Si está bellaca quiere bicho. Pero yo soy listo. Yo prefiero comer chocha y culo (de mujer) so que empece mi rutina de sexo oral. Pasar mi lengua por esa jaiba, mire mi hermano, no hay cosa más rica que eso. Jugos vaginales que brotan como un manantial mientras que como un dato extra rebusco con mi lengua a ver si llego a lamer ese culito (de mujer). ¡Dulce tentación! 20 minutos de comerle la pájara a una trmenda hembra. Esa mujer me agarra de mi cabeza hecha mierda y me dice “1Métemelo papi!” pero yo soy sendo mamao, soy un hombre de verdad. Lo que hago es que le meto 2 dedos hasta el ocho de basto por la pandorquita rica esa recogidita que tiene. La masturbo como todo un capitán, pero ella se desespera, y me pide que selo meta… ¡Métemelo Merdo! de puta mételo! Y yo de cabrón nada de nada. Le decía que se tenía que aguantar como si fuera una zorra y que tenía que suplicarme bicho por cabrona. Una mierda así dije.

Estaba encomendado a satanás al sexo desenfrenado, pero quería tener el poder de ese bellaqueo. Quería que ella me suplicara pinga. Que se rebajara hasta lo más baja. Que la tratara como puta. Y fuck yeah, logré lo que un hombre más quiere en esta vida. Que una mujer suplicara porque le de maceta. Llegó un punto que ella forcejeaba conmigo, y me quería agarrar la pinga para que yo se lo empujara y yo esquivando sus manos. Era increíble. Forcejear con el bicho mío. Ella lo agarraba yo me zafaba, yo le apretaba los brazo ella mordía mi cuerpo. Bellaquera abstracta. Es como una violación en rewind en donde la mujer opta porque por favor, se lo metan de ahora pa’ ahora. Que lo necesita ¡YA! Dito, yo soy tan cabrón. Pero luego me dio un sentimiento al ver sus ojitos de cordero degollado. Su boquita luego decía con una voz tierna, “¿Pero por qué no me lo metes?” 😦

Se me reguindó del corazón y el pene le tuve que meter. Eso si se lo dí con una furia tan cabrona que hasta ardor ella me confesó que sintió. Mucha fricción. Tanta frición que no sé como es que no se me desintegró el bicho. Se lo metí duro, duro duro duro duro, mientras le cuestionaba quién manda. Me sentí como el rey del puto mundo cuando ella decía que yo. Eso me puso tan bellaco que me vine como un mamao. Pero que clase de venida compai.

Viole a mi novia. Si. La violé sin meterle el bicho para nada. La violé porque no quise consentir su idea pecaminosa de que se lo metiera. Soy tan irresistible que pienso de momento como bicho es que un ser medio mierda medio humano puede llegar a unos resultados tan cabrones como eso. Luego caigo en cuenta de lo más obvio. Soy Merdócrata y de cricas yo si sé.

Que Dios los bendiga.